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.HISTORIA.
Patzimaro de Avi�a es una localidad del municipio de Churitzio, localizado en el coraz�n de Michoac�n de Ocampo M�xico.
Poblaci�n perteneciente al municipio de Churintzio, en el Estado de Michoac�n, nombre que deriva del vocablo n�huatl Mechuacan (lugar de lagos, o tierra entre lagos).
Antecedentes Hist�ricos de Patz�maro en La Conquista Espa�ola:
Cuando Hern�n Cort�s, (Conquistador de la Nueva Espa�a) termin� por derrocar al reino azteca de Tenochtitl�n, continu� la misi�n expansionista que le hab�an encomendado los Reyes de Espa�a. En el a�o 1522, Cort�s env�a a Crist�bal de Olid al frente de
70 jinetes y 200 peones, todos ellos armados, a reconocer y conquistar del reino de Michoac�n Tangaxoantz�ntzicha o Tangaxo�n II
fue el �ltimo Cazonci (m�xima autoridad) tarasco que gobern� Tzintzuntzan en la regi�n de la Meseta Tarasca en el centro de Michoac�n.
Toc� a este personaje enfrentar la llegada de los espa�oles a su territorio. Como previamente tuvo conocimiento de la llegada de los
ib�ricosa territorio mexica y su posterior destrucci�n, se rindi� en 1522 para evitar una derrota como la sufrida por los mexicas en
Tenochtitlan.Al no poner resistencia, la misi�n espa�ola comandada por Crist�bal de Olid contin�a hacia el reino de Coliman
(actualmente Colima), contin�a su traves�a por los valles de An�huac, llega accidentalmente a las tierras de Churintzio, y pasa a trav�s
de ellas registrando la geograf�a del lugar, inventariando los productos y recursos que encontraba a su paso.
En su traves�a por Michoac�n, De Olid encuentra incluso cierta simpat�a entre los Purh�pechas, puesto que con anterioridad el pueblo
Tarasco hab�a tenido un conflicto b�lico con los se�or�os de Colima, Sayula, Autl�n, Zapotl�n y Tapalpa, por controlar los yacimientos
naturales de sal que hab�a en la regi�n.A �ste conflicto se le llam�, La Guerra del Salitre.
Gracias a esta labor de reconocimiento de Olid, es que los asentamientos ind�genas terminan por ser reconocidos como parte de la
Conquista Espa�ola, aunque ser�a hasta la d�cada de 1530, que comenzar�an a poblarse por espa�oles. Am�n de los hechos que
determinaron su muerte(de Olid) al revelarse contra Hern�n Cort�s 2 a�os m�s tarde en Naco Honduras en el a�o de 1524.
Tiempo despu�s, Nu�o Beltr�n de Guzm�n, qui�n fue nombrado por la corona Espa�ola para ser el Presidente de la Real Audiencia
Gobernadora establecida en la Nueva Espa�a, para investigar los abusos cometidos por las tropas espa�olas hacia los nativos, se enter�
que De Olid hab�a insinuado las riquezas de los pueblos purh�pechas, y aprovechando las diferencias que ten�a con Cort�s, se dio a la tarea
de despojar de sus riquezas, recursos, cultura y religi�n al pueblo tarasco, comenzando por la tortura y muerte del cazonci Tangaxo�n II, y
posterior persecuci�n de su pueblo.
Esto le vali� para ser llamado Gran Tirano, por el fraile e historiador Bartolom� de las Casas. Lo anterior provoc� un caos en la regi�n.
Muchos ind�genas huyeron a los cerros y ocurrieron much�simos episodios de violencia los cuales generaron recuerdos casi irreconciliables,
entre los ind�genas del lugar, por la brutalidad con que eran torturados, masacrados, capturados y vendidos como esclavos a provincias
del Caribe.
Estilo de Vida en Patz�maro antes de la llegada de los Espa�oles:
No existen registros concretos de la fundaci�n de Patz�maro, lo cierto es que los nativos viv�an ah� incluso antes del a�o 1500.
Los pobladores de Patz�maro que eran tarascos y nahuas quienes aprovechaban el agua de las m�ltiples �ojos de agua�, y las tierras f�rtiles de los planos que van desde el pie del cerro Blanco hasta El Fuerte, El Salto y Los Fresnos, para regad�os de ma�z, frijol, chile,
tomate de hoja (o verde), jitomate, aguacate, papa, calabaza, ma�z milo, guajes, guayaba, membrillo, nopal, agave o maguey y la recolecci�n
espor�dica de champi�ones (en la estaci�n de verano) tunas, xoconostles, guam�chiles, mezquites, pochotes, hortalizas etc.Adem�s de la
crianza de ganado, como lo son, pichones, torcazas, guajolotes, huilotas, incluso algunos venados etc. (Recuerde que algunos productos
agropecuarios como el trigo, cebada, arroz, naranja, manzana, limas y limones, ca�a de az�car, mel�n etc. Y animales como las vacas,
caballos, asnos, chivas, cerdosy otros animales de corral fueron importados por los primeros espa�oles desde Europa).
Como la mayor�a de pueblos prehisp�nicos, En Patz�maro, sus habitantes dedicaban gran parte de su tiempo a realizar actividades de
agricultura ganader�a, pesca y recolecci�n, sin embargo, a�n prevalece en la cultura nativa, el arte de la alfarer�a, la orfebrer�a, carpinter�a,
tapicer�a (tejido y bordado), curtidur�a y sobre todo el comercio (que era fundamental) a trav�s de trueques o intercambios (recuerde que la
noci�n de dinero, monedas y billetes, y su valor son invento del continente europeo y asi�tico).
Patz�maro y la llegada de los espa�oles:
Con la llegada de m�s Espa�oles y criollos al lugar, y debido a las vejaciones y humillaciones de que eran objeto los ind�genas del lugar,
se fueron alejando de estos territorios y huyeron en franca rebeld�a hacia el monte. Quienes vivieron en Patz�maro y tuvieron la oportunidad
de visitar y explorar las regiones del Cerro Blanco, saben de las cuevas encontradas en la zona de la Tira, la Playa y Tiradores, donde se han
encontrado restos de cer�mica, madera tallada y puntas de obsidiana (o chapopote) que los antiguos purh�pechas elaboraban para la caza de
venados, jabal�es, armadillos, y tejones de los cuales aprovechaban su carne y cuero para la elaboraci�n de utensilios de la vida com�n.
Algunas personas afirman tener conocimiento de otras cuevas existentes en las inmediaciones del Cerro del Encinal, seg�n ellos han encontrado
cuevas bastante profundas, restos de vasijas y utensilios de cacer�a y han tra�do consigo incluso la leyenda del tesoro ind�gena encantado dentro
de la misma.
Adem�s existen otras leyendas, de personas que han encontrado tesoros ind�genas en vasijas enterradas en las cercan�as de Los Cerritos,
rumbo a San Juan y San Isidro. Algunos Viejos del pueblo afirman que algunas de estas leyendas son verdad.
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