El Juicio y la Condenación de Babilonia
No haya, pues, en
vosotros este sentir que hubo también en Lucifer, el cual decía en su corazón:
"subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi
trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre
las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo."(Isaías
14:13-14) Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto junto á las
estrellas de Dios ensalzaré mi solio, y en el monte del testimonio me sentaré,
á los lados del aquilón; (Reina Valera Antigua)
Por lo cual, Dios
lo expulsó del cielo, no hallándose lugar para éste. Así ha dicho Jehová el
Señor: Tú eras el sello de perfección, lleno de sabiduría, y acabado en
hermosura. En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era
tu vestidura; el sardio (cornerina), topacio, diamante, crisolito, ónice, y
berilo, el zafiro, carbunclo, y esmeralda, y oro, los primores de tus
tamboriles y pífanos estuvieron apercibidos para ti en el día de tu creación.
(Ezequiel 28:12-13)
Es importante notar
que Lucifer tenía en sus vestiduras las piedras preciosas con las cuales son
adornadas las doce columnas de la Ciudad Santa, la Nueva Jerusalén (Apocalipsis
21:2, 18-21) y las vestiduras del Sumo Sacerdote; las doce piedras sobre las
hombreras del efod (Éxodo 28:4-12) y el pectoral del juicio. (Éxodo 28:15-21).
Esto es evidencia de ciertos privilegios de los cuales gozaba el querubín
protector.
Además de los
detalles de las vestiduras de Lucifer, notamos que es un ser creado.
["...los primores de tus tamboriles y pífanos estuvieron apercibidos para
ti en el día de tu creación."]
Notamos como
Satanás estimó ser igual a Dios y se aferró a este sentir. Aquí vemos la razón
principal por la cuál este ser creado fue expulsado del cielo; por el deseo de
obtener la adoración como Dios, pues Lucifer se exaltó a sí mismo por su
hermosura y corrompió su sabiduría á causa de tu esplendor". (Ezequiel
28:17-18)
El querubín
protector se convirtió en el "Padre de Mentira". Fue hallado pecado
en Lucifer; pues cualquiera que se revela a Dios se convierte en su opositor.
De este sentir que hubo en Lucifer surge su nuevo nombre; Satanás, el cuál
significa opositor.
Tomando como base
que Satanás es un ser creado podemos profundizar en lo que significa intentar
ser igual a Dios y como esto nos ayuda a entender la profecía bíblica que nos
presenta Pablo en su segunda carta a los Tesalonicenses respecto a la venida de
nuestro Señor Jesucristo.
Empero os rogamos, hermanos,
cuanto á la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestro recogimiento á él,
Que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni por
espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del Señor
esté cerca. No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que
venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de
perdición, Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó que
se adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose
parecer Dios. ¿No os acordáis que cuando estaba todavía con vosotros, os decía
esto?
(2 Tesalonicenses 2:1-5)
Ahora, si vemos en
su totalidad los capítulos 14 y 28 de Isaías y Ezequiel respectivamente,
notamos como se revela el carácter de Satanás cuando realmente la profecía está
hablando acerca de dos reyes que gobernaban en el tiempo en que la profecía fue
escrita; el rey de Babilonia, en el caso de Isaías y el rey de Tiro, en el caso
de Ezequiel.
Utilizando éste principio
bíblico para analizar la profecía de Pablo acerca del regreso de Cristo y la de
Juan en el Apocalipsis, podemos aclarar muchas dudas en torno a quién es que se
refiere la Palabra de Dios en el libro de Tesalonicenses. Debemos entonces,
descubrir a un rey terrenal que esté actuando de la misma manera en que
actuaron estos dos reyes ya mencionados; exaltándose a sí mismo como si fuera
Dios y sentándose en el trono de Dios simbólicamente.
Así es,
simbólicamente; pues Satanás nunca se sentó literalmente en el trono de Dios,
nunca jamás se sentará y ningún ser humano podrá sentarse en ese lugar.
Es necesario
entender este punto, pues no se logra entender que quien se sienta en el trono
de Dios haciéndose pasar por Dios lo hace SIMBOLICAMENTE. Así es, a través de
actos significativos que son ilegítimos ya que quién los puede hacer en
realidad es el Creador; el Santo Padre celestial.
Pero... ¿Quién es
el Santo Padre? ¿El santo padre terrenal o el Santo Padre Celestial?
¿Es el santo padre terrenal un ser creado al igual que Lucifer?... de ser así
debemos analizar si es libre de pecado según la palabra de Dios, pues
entendemos que:
todos hemos pecado:
"Como está escrito:
No hay justo, ni aún uno;
No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
Todos se desviaron, a una se
hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no
hay siquiera uno." (Romanos 3:10-12)
Si nos acordamos
que "no hay justo en la tierra, ni aún uno", como dice Jehová,
entenderemos entonces que Pedro tampoco era justo ni santo. Por lo tanto toma
lugar la deificación del hombre poniendo al ser humano al nivel de su creador;
las criaturas como su creador, creando así una de las confusiones más ocultas
del culto babilónico, asumiendo una posición anti-bíblica, pues todo ser humano
es pecador por su naturaleza pecaminosa adquirida desde Adán.
Si todos hemos pecado, ¿Cómo es que
en ser humano se atribuye santidad? Es
quién ocupa la posición de Papa quién se hace pasar por Dios y debemos recordar
que en Matéo 24 se nos habló de falsos Cristos y falsos profetas, pero éste en
específico es el único que se atribuye los títulos celestiales. Debemos
identificar varios títulos del Papa para entender como éste usurpa la posición
de Dios el Padre, de Dios el Hijo y de Dios el Espíritu Santo, La Santa
Trinidad.
Se dice que es:
Santo Padre
Cuando el papado se adjudica éste título se declara como un ser supremo y es
necesario notar que este título aparece escrito en la Biblia una sola vez; en
la oración intercesora de Jesús:
"Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que san
uno, así como nosotros." (Juan 17:11)
Además de
adjudicarse los títulos del Padre se adjudica los que le pertenecen al hijo:
Sumo Pontífice o Sumo Sacerdote-
También se adjudica
el título perteneciente al Espíritu Santo al proclamar ser el Vicario de Dios
en la tierra; la cabeza visible, el vicegerente, el representante de dios en la
tierra; todo esto tomando como excusa la debatida posición de Pedro como
"primer Papa".
Para entender la
profundidad de éste asunto debemos analizar los principios bíblicos de las
Sagradas Escrituras. Comenzando por Pedro y su relación con Jesús, nos
preguntamos: ¿Cuando Pedro fue llamado o reconocido como el "Santo
Padre"; quien le atribuyó éste título celestial, Cristo? No encontramos
relato bíblico alguno que nos indique o nos señale semejante evento. Pedro
nunca fue conocido como el santo Padre. Este título pertenece al Padre
Celestial; al Padre del Señor Jesús, el Creador de los cielos y la tierra, el
Dios Todopoderoso.
¿Cuando Pedro fue
llamado Padre en términos de reverencia? ¿Habrá violado éste las ordenes
divinas de Jesucristo de no llamar padre vuestro a nadie en la tierra?
"Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro
maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro
a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre; el que está en los cielos.
Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo."
(Matéo 23:8-10)
Al no encontrar
ningún relato bíblico que nos presente a alguien llamando a algún discipulo de
Cristo de entre los doce por el título de Maestro, no creemos que Pedro se
atreviera a obviar tal mandato del Señor Jesús.
¿En que momento fue
Pedro reconocido como el Sumo Pontífice o el Sumo Sacerdote? Este título le
pertenece al Hijo, el Sumo Pontífice de los bienes venideros. Si nos
concentramos en los capítulos 7 al 9 de la carta a los Hebréos, no hallamos
absolutamente nada referente a Pedro que lo señale como Sumo Sacerdote. Es
necesario notar que en todo momento se hace referencia a Jesucristo y que todo
sumo sacerdote es elegido por Dios, o sea de orden divino. Otro detalle es que
el sacerdocio levítico era constituido por personas mortales y pecadoras que
debían ofrecer un sacrificio por sus propios pecados antes de expiar para el
pueblo en pecado, pues "no hay justo ni aún uno en la faz de la
tierra". Al recordar que Cristo padeció por nuestros pecados, pero sin
pecado, é es el que adquiere ése título divino. Además, existe un solo Obispo y
Pastor; y éste es Jesucristo mismo:
"Porque vosotros erais como ovejas perdidas, pero ahora habéis vuelto al
Pastor y Obispo de vuestras almas." (1 Pedro 2:25)
Otro título que
Pedro nunca tuvo es el título de "Vicario de Dios" o vicegerente
(representante) de Dios en la tierra. Este título le pertenece al Consolador;
al Espíritu de Verdad, el Espíritu Santo. Pedro nunca tuvo tal título pues,
éste es un título blasfemo sobre la cabeza de cualquier ser creado, sea
celestial o terrenal. Pedro tampoco fue intercesor entre Dios y los hombres,
como tampoco María, la madre terrenal de Jesús, quien tampoco intercedió por
pecador alguno, ni siquiera en la cruz del calvario menciono palabras que le
adjudiquen tal acto.
Es necesario
recordar que el único que desde el principio deseó adquirir todos estos
títulos, por el simple hecho de querer ser igual a Dios, lo es el caudillo de
la rebelión, la estrella errante; Satanás, el acusador de nuestros hermanos.
"Yo soy el
camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí."
Juan 14:6
"El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el
que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré á él."
Juan 14:21
"Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo;"
Efesios 2:20
¿Cuál es el fundamento de la Iglesia Cristiana y de los apóstoles?
¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?
Mateo 16:13
Y respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Mateo 16:16
Esta contestación
contiene la verdad acerca del "Fundamento de la Iglesia". La Iglesia
Cristiana tiene como base reconocer a Cristo como el enviado de Dios, el
Mesías. El fundamento de la Iglesia no es reconocer a Pedro como la
"Cabeza de la Iglesia", sino que las palabras que Pedro pronunció no
eran suyas; no provenían de su corazón, sino que eran palabras que salían de la
boca del Creador
Esta empero es la
vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y á Jesucristo, al cual
has enviado.
Juan 17:3
Este es el fundamento de la vida eterna; reconocer a Cristo como el que Dios ha
enviado. Pedro se basó en este fundamento; en reconocer al "Fundamento de
la Iglesia".
¿Cuál es la roca sobre la cual está fundada la Iglesia, Cristo o Pedro?
Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él
confiaré; Escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
Salmo 18:2
¿Es Pedro nuestro libertador?
¿Es Pedro nuestro refugio?
¿En quién hemos de confiar, en Cristo o en Pedro?
Porque ¿qué Dios hay fuera de Jehová? ¿Y qué fuerte fuera de nuestro Dios?
Salmo 18:31
¿Quién ha de ser
enaltecido; Cristo o Pedro?
¿De quien procede la bendición?
Viva Jehová, y sea
bendita mi roca; Y ensalzado sea el Dios de mi salud:
Salmo 18:46
Y he aquí una voz
de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo
contentamiento.
Mateo 3:17
Y he aquí una voz
de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento.
Mateo 3:17
¿En quién se complace Dios; en Cristo o en Pedro?
Es de estos
principios bíblicos que llegamos a la conclusión de que el rey de la
"Babilonia actual" usurpa el trono de Dios al aplicarse los títulos
divinos y ocupa la posición del falso rey del norte, descripción profética que
le aplica al papado a través de todo el capítulo 11 de Daniel, el cual se está
cumpliendo en detalle en nuestros días.
En conclusión,
notamos el cumplimiento de la profecía respecto a la manifestación del anticristo,
"el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se
llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el trono de Dios como
Dios, haciéndose pasar por Dios." (2 Tesalonicenses 2:3-4) "Inicuo
cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios
mentirosos." (2 Tesalonicenses 2:9)
Al adjudicarse todos estos títulos divinos, el papado asume la posición del
anticristo (Satanás), pues estos son los títulos característicos del plan de
Dios; el Creador, el Intercesor y el Consolador, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Cristo no escogió a
Pedro como "Cabeza de la Iglesia". La Cabeza de la Iglesia es
Jesucristo Mismo. Sabemos que en las profecías, las cabezas significan reyes y
reinos.
"Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino,
potencia, y fortaleza, y majestad.
Y todo lo que habitan hijos de hombres, bestias del campo, y aves del cielo, él
ha entregado en tu mano, y te ha hecho enseñorear sobre todo: tú eres
aquella cabeza de oro."
Daniel 2:37-38
Aquí vemos como estos dos versículos aplican a Cristo en su totalidad pero de
forma indirecta, pues aquí se habla de Nabucodonosor, rey de Babilonia Notamos
este principio bíblico en Isaías 14, en donde se le aplica a Satanás todo lo
que Dios le dijo al rey de Babilonia.
Al final del
capítulo 28 de Ezequiel vemos lo que le espera a Satanás cuando Cristo se
presenta en el final del tiempo de gracia y las promesas de restaurar su
creación.
Es curioso notar
que Cristo fue acusado de hacerse pasar por Dios, hubo un sector de su pueblo
que no le reconoció como el Hijo del Hombre; el engendrado del Espíritu Santo,
pues vemos que era frecuente la siguiente pregunta acerca de Cristo; ¿ No es
éste el hijo de José? (Lucas 4:22) Estas palabras salían de la boca de los
escribas y fariséos.
Es importante notar
como éstos se expresaron, porque si esas acusaciones hubiesen sido presentadas
contra de cualquiera que no sea Cristo o un impostor de éste, sus acusaciones
hubiesen sido legítimas, pero al ser emitidas contra el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo, el Único nombre bajo el cual podamos ser salvos y el
único intercesor entre Dios y los hombres; estas acusaciones vienen a ser
falsas.
Cuando Jesús le
perdonó los pecados a la mujer de la ciudad en el hogar de simón el fariséo;
(Lucas 7:36-50) los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a
decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? (Lucas 7:50) Es
importante notar este próximo detalle que aparece en la palabra de dios (Lucas
8:26-39) Este consiste en analizar la manera en que se expresa el señor Jesús
hacia el gadareno que fue libertado, cuando éste le rogaba que le dejase estar
con él, Jesús le despidió, diciendo: "Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán
grandes cosas ha hecho Dios contigo." Pues, el gadareno se fue, publicando
por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.
Sucedió un día, que
enseñando Jesús al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegaron los
principales sacerdotes y los escribas, con los ancianos, y le hablaron
diciendo: Dinos: ¿con qué autoridad haces estas cosas? ¿O quién es el que te ha
dado esta autoridad? (Lucas 20: 1-2) Al cuestionarle a Jesús su autoridad, le
reconocían como a un falso profeta y no como a Dios. En este momento se estaba
llegando a un punto culminante la relación entre ellos con Dios; se estaban
convirtiendo en opositores de Dios mismo.
Tal y como Lucifer
se reveló en oposición directa a Dios, de esta manera los lideres judíos se
convertían en opositores de Cristo. Le negaron su autoridad, no reconocieron su
misericordia hacia los oprimidos del diablo, no reconocieron su amor hacia el
prójimo. Le juzgaban por sanar en el día de reposo, en el cuál se prohíbe
trabajar; pero Cristo no estaba trabajando, sino sanando y siendo en la tierra
hijo del carpintero, éste no se encontraba con martillos y clavos, sino con las
herramientas de la salvación; su
sanado, su misericordia y su perdón.
Salid
de ella pueblo mío
Apocalipsis 18:4-5
Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, porque no seáis
participantes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas;
Porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus
maldades.
Es necesario llevar
esta voz de alerta a toda nación, tribu, lengua y pueblo. El Señor reconoce a
las personas que están en la Babilonia moderna como "PUEBLO SUYO"; de
manera que no se debe actuar con críticas, sino con cooperación; como en los
tiempos antiguos:
Isaías 48:20
Salid de Babilonia, huid de entre los Caldeos; Dad nuevas de esto con voz de
alegría, publicadlo, llevadlo hasta lo postrero de la tierra: decid: Redimió
Jehová á Jacob su siervo.
Es ahora cuando
debemos proclamar estas nuevas, ya que se trata de un aviso solemne de parte
del señor de que se acerca el día en que se manifestará el Señor Jesús del
cielo con los ángeles de su potencia, En llama de fuego, para dar el pago á los
que no conocieron á Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;
Los cuales serán castigados de eterna perdición por la presencia del Señor, y
por la gloria de su potencia, 2 Tesalonicenses 1:7-9
Jeremías 50:9
Porque he aquí que yo suscito y hago subir contra Babilonia reunión de grandes
pueblos de la tierra del aquilón; y desde allí se aparejarán contra ella, y
será tomada: sus flechas como de valiente diestro, que no se tornará en vano.
Isaías 13:1-13
CARGA de Babilonia, que vio Isaías, hijo de Amoz.
Levantad bandera sobre un alto monte; alzad la voz á ellos, alzad la mano, para
que entren por puertas de príncipes. Yo mandé á mis santificados, asimismo
llamé á mis valientes para mi ira, á los que se alegran con mi gloria. Murmullo
de multitud en los montes, como de mucho pueblo; murmullo de ruido de reinos,
de gentes reunidas: Jehová de los ejércitos ordena las tropas de la batalla.
Vienen de lejana tierra, de lo postrero de los cielos, Jehová y los
instrumentos de su furor, para destruir toda la tierra. Aullad, porque cerca
está el día de Jehová; vendrá como asolamiento del Todopoderoso. Por tanto, se
enervarán todas las manos, y desleiráse todo corazón de hombre: Y se llenarán
de terror; angustias y dolores los comprenderán; tendrán dolores como mujer de
parto; pasmaráse cada cual al mirar á su compañero; sus rostros, rostros de
llamas. He aquí el día de Jehová viene, crudo, y de saña y ardor de ira, para
tornar la tierra en soledad, y raer de ella sus pecadores. Por lo cual las
estrellas de los cielos y sus luceros no derramarán su lumbre; y el sol se
oscurecerá en naciendo, y la luna no echará su resplandor. Y visitaré la maldad
sobre el mundo, y sobre los impíos su iniquidad; y haré que cese la arrogancia
de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes. Haré más precioso que el
oro fino al varón, y más que el oro de Ophir al hombre. Porque haré estremecer
los cielos, y la tierra se moverá de su lugar, en la indignación de Jehová de
los ejércitos, y en el día de la ira de su furor.
En el tiempo de
angustia, todo el que invoque a Jehová será salvo. Jehová le oirá desde su
templo. Todo el que sea digno del reino de Dios padecerá persecución; los que
están escritos en el libro de la vida. El verdadero pueblo del Dios Vivo
sentirá el embate de las aguas de la persecución. El Dragón, la bestia y el
falso profeta se unen en la inquisición final para destruir de una vez y por
todas a la descendencia de Abraham; los que son salvos por la fe; el pueblo que
conoce a su Dios, el remanente fiel; los que reconocen a Cristo como el
Verdadero y Único Sumo Sacerdote, Intercesor Eterno y Fundamento de Salvación.
Los que no se envanecieron en vanos pensamientos.
Los que Invocan a
Jehová y reconocen quien es digno de ser en gran manera alabado causaran la
furia de los principados y potestades de las tinieblas. Se airará la serpiente
antigua y dirigirá sus venenos hacia la mujer. Será tiempo de angustia, cual
nunca antes se haya visto en la tierra.
Torrentes de
adversidad y lazos de muerte se tenderán sobre las ovejas redimidas. Se
desenmascaran los lobos rapaces. El trigo y la cizaña van siendo separados. Los
falsos apóstoles y falsos cristos llevan a la muchedumbre a la perdición
eterna, proclamando paz y seguridad. En unión a los reyes de la tierra forman
el grupo que no reconoce a Jehová como soberano de las naciones y desobedecen
al evangelio del Señor Jesucristo. Estos, nunca le dieron la gloria ni la honra
debida a su nombre, pues nunca tuvieron temor de Dios. Por esta causa son
capaces de proferir insultos contra el pueblo fiel y verdadero. De la misma
manera que se vituperaba a Cristo en el Gólgota, así mismo se burlan de los que
reconocen su gloria y que entregaron sus vidas a él.
Pero Jehová no
abandonará a su pueblo, ni desamparará a su heredad. Jehová; la Torre Fuerte,
Refugio y Roca de Salvación saldrá de su aposento alto, del lugar santísimo del
santuario celestial, terminando así el tiempo de su gracia y culminando su
propio sacrificio expiatorio como Sumo Sacerdote. Cristo vendrá en llama de
fuego con sus santos ángeles para ser glorificado en sus santos y ser admirado
en todos los que creyeron y dar retribución a cada uno según sus obras y para
emitir juicio contra el ministerio de iniquidad; El Misterio Babilónico.
Se levanta bandera
en un alto monte, Monte Sión, se emite la orden de juicio; Jehová alza su mano
otra vez para recobrar al remanente de su pueblo. Jehová pasa revista a las
tropas para la batalla. Vienen de lejana tierra; de esto profetizó Enóc, séptimo
después de Adán diciendo; He aquí vino el Señor con sus santas decenas de
millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a los impíos de
todas sus obras impías que han hecho impíamente. Entonces verán al Hijo del
hombre, que vendrá en una nube con poder y gloria; con voz de trompeta, con voz
de arcángel y trompeta de Dios.
Dice el Señor; he
aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según
sea su obra. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres
amaron mis a las tinieblas que a la luz, porque sus obras eran malas. Este es
el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay
ningunas tinieblas en él.