Jóvenes Estudien con miras

a emprender

 

Claudia Cortazar * Economista

 

Las calificaciones académicas no son determinante para el buen desempeño productivo del individuo. Existen actitudes y conductas que deben formarse.

Los adultos suelen dar mucho valor al desempeño académico de niños y adolescentes. Se cree que las buenas calificaciones asegurarán el éxito profesional, pero no es así.

El conocimiento escolar sólo es un ingrediente en la deseada receta hacia el éxito. Hay actitudes y conductas que favorecen el rol del individuo en su campo de trabajo o empresa. La verdadera tarea es identificarlas y ponerlas en marcha.

«Esperaríamos que las escuelas preparen al estudiante para tener un buen desempeño profesional, pues su función es dotarlos de herramientas para hacer frente a los retos de su profesión. Sin embargo, según los Psicólogos,  los planes curriculares no responden en su totalidad a las necesidades reales de las empresas.

Quizá te ha ocurrido que en una reunión con tus excompañeros de escuela te percates que los más destacados se hayan quedado en el camino mientras que aquel muchacho o muchacha, que no era especialmente brillante, es dueño(a) de una empresa. ¿Qué sucedió?: «Es probable que esa persona que no destacó en la escuela hoy es un individuo flexible, que sabe negociar, con capacidad para resolver problemas, seguro de sí mismo y que sabe hacer uso de los pocos o muchos elementos académicos que adquirió en su vida escolar.

«Un estudiante que desee convertirse en emprendedor, en un líder de su campo, además de ocuparse en su formación académica, debe enfocarse en las necesidades de su campo de trabajo, aprender a ser flexible; detectar los conocimientos le permitirá resolver problemas a futuro».

Existen dos elementos indispensables que un estudiante debe poner en práctica desde las aulas para lograr el éxito profesional:

 

1. Capacidad de negociación. Las empresas son centros sociales en donde se entablan relaciones interpersonales, por ello la flexibilidad y la capacidad de negociar son indispensables para conformar y liderar equipos de trabajo.

2. Confianza en sí mismo. Esto tiene relación directa con la autoestima de cada persona. A medida en que la persona esté segura de las decisiones que toma y de la valía de sus aportaciones, se animará más a enfrentarse al fracaso, o sea, asumir riesgos, factor indispensable para emprender.

Revista El Esteliano

 

Hosted by www.Geocities.ws

1