|
LA VIDA ESPIRITUAL |
|
La Meta más importante para alcanzar cada vez que comenzamos un año, lo iniciamos con el corazón hinchado....Lleno de ilusiones, de sueños, de esperanzas, metas a lograr, pero sobre todo con aliento para seguir con la firme convicción que esta vez todo resultará... Esta sensación optimista es la que debe de prevalecer siempre aún cuando todo parece estar perdido, para conseguirlo es necesario procurarnos esa paz espiritual, la estabilidad emocional fundamental para levantarnos cada mañana con mucho entusiasmo, llenos de energía positiva y dispuestos a conseguir la labor del día hasta que sumados todos formen el final del año y así pasan uno y otro año más hasta que de repente nos vemos envejecidos, miramos hacia atrás y vemos los logros o fracasos “aparentes’’ que hemos tenido con el transcurrir del tiempo; pero en todo esto se da un fenómeno que llena inmensamente de satisfacción, yo lo nombro satisfacción espiritual. La satisfacción espiritual tiene que ver con la relación que establecemos no solo con Dios, lo único realmente sublime; sino también la relación que cultivamos con los demás “los verdaderos amigos”, no hay mayor tesoro que amigos con los que podas contar siempre y al igual que en todo tipo de relación amerita su inversión en tiempo, dedicación, amor, del compartir, de la comunicación, la tolerancia, de la hermandad. Pero recordemos que hasta poder ser amigos y amigas es un don, una virtud que es bueno aprender a desarrollarla. ¿Cuál es la principal fuente de aprendizaje? “EL NÚCLEO FAMILIAR”. Todas las cualidades necesarias para conseguir una amistad genuina lo obtenemos en primer instancia de la convivencia familiar, una buena relación con nuestros seres queridos hace más posible una actitud positiva, cordial, de amistad hacia personas ajenas al vínculo más estrecho “La familia”. Esta ejerce más influencia que ninguna otra institución en la educación, en la formación de carácter y en la orientación de la salud mental de los hijos e hijas, esto dado al tiempo en que los infantes pasan dentro del hogar, a la naturaleza autoritaria del control de los padres sobre el pensamiento y la conducta de los hijos e hijas y dado también a la actitud de cariño, obediencia, respeto y admiración que los infantes sienten por sus padres. Estos tres factores convierten a la familia en un medio formidable a través del cual los miembros jóvenes de nuestra comunidad pueden adquirir valiosos principios, valores y enseñanzas que los convertirán en adultos útiles y dignos; lo contrario forjará jóvenes con personalidad desviada, sentimientos de inferioridad y desprecio por ellos mismos y por los demás, adultos sin ambiciones que se arrastran por la vida sin nunca dar ni recibir satisfacciones. Es lamentable, que en términos generales, muchas familias no se preocupan seriamente por cumplir sus funciones fundamentales ni por colocar en sus infantes una base firme sobre la cual ellos puedan edificar una sólida salud mental y un futuro aceptable, pleno y satisfactorio. Es esta nuestra meta principal, trabajar arduamente sobre la espiritualidad de la familia, la unidad y el amor por el prójimo. El aspecto material no perdura siempre, el amor de tu familia y de tus amigos y amigas es el que te levanta día con día y es siempre de celebración. Por fortuna la decisión está en cada uno de nosotras y nosotros. ¿Qué podríamos hacer para fomentar la armonía, la paz y la felicidad en el hogar? ¡Bueno! Conozcamos el ambiente familiar que deteriora la salud emocional: a)– Actitud de rechazo hacia los hijos. Se entiende por niño rechazado aquel que no es aceptado por sus madre, por su padre o ambos. Estos no los cuidan, ni los protegen, los descuidan por que prefieren a los demás hijos o bien prefieren la comodidad y seguir siendo solteros. No cumplen con ninguna de las funciones, ni con las necesidades básicas de sus hijos e hijas, ya que los consideran estorbos, molestias, frustraciones para su vida y lo peor es que transmiten todas estás características negativas a los niños y los hacen responsables de sus conflictos. También se puede dar de manera enmascarada, se da todo lo material que se puede en un intento de tapar el rechazo, pero al final el resultado es el mismo “pérdida de la salud mental”. b)- La actitud de crítica en la familia. En los miembros de la familia predomina una actitud negativa, viven criticándose unos a otros y lanzándose amargas recriminaciones, todos participan en una actividad destructora de la dignidad personal. A veces no se trata de una crítica abierta y directa, sino de expresiones, veladas, disimuladas, pero igualmente hirientes, se dice con bromas agresivas, esto les causa alivio y satisfacción por que contribuye a dar salida a su hostilidad disfrazada de buen humor. Con esto lo único que se provoca son profundos sentimientos de frustración acompañados de resentimientos y hostilidad. c)- La actitud de aguafiestas en la familia. Provoca un ambiente emocional desagradable con predominio de una actitud pesimista a casi todas las situaciones del hogar, no hay entusiasmo, existe un negativismo que ahoga toda la iniciativa de sus miembros; se fomenta con esta actitud una disposición sombría, se carece de gracia, chispa e ingenio y surge aislamiento por el rechazo de los demás por tanto la soledad, la melancolía y la tristeza son consecuencias de estás posturas. d)- La actitud de egoísmo en la familia. Uno o más miembros de la familia se dedican a hacer sólo aquello que les agrada o les conviene, sin preocuparse del resto. Esta actitud es muy perjudicial para todos los integrantes. e)- Actitud de los suegros hacia la familia. El mejor obsequio que los suegros pueden dar a sus hijos es dejar que vivan sin su intervención constante para que logren su propio crecimiento como pareja. f)- Actitud de irreligiosidad en la familia. Esto se da cuando los padres no sienten ninguna necesidad de cultivar una convivencia espiritual, siendo fundamental en la vida de todo ser humano. Todo lo anterior son algunas actitudes malsanas que convierten a la familia en un terreno fértil para el desarrollo de diversas enfermedades emocionales. ¿Qué podemos cambiar dentro de nuestra familia? En el próximo capitulo abordaremos aspectos positivos que promueven la salud emocional y aumentan la satisfacción espiritual, meta principal de vida de cada ser humano. Dedico éste artículo con mucho cariño a mí hija adorada, a mí familia y a mís amigos admirables de tantos años: Delcy, Verónica, Doris, José Luis, Carlos (mejor conocido como calín), Indira, Irma, Dayra, Alma Iris, Richard, Claret. Etc. Dra. Déborah A. Flores Acuña. Psicóloga con mención en clínica. Tel. # 713-3427 |