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Roncar puede ser una enfermedad |
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Generalmente el roncar es considerado
por la población general como algo jocoso, pero puede ser el inicio de una
enfermedad llamada apnea (pausa al respirar) del sueño, la cual aumenta el
riesgo de tener problemas cardiovasculares. Según el diccionario español roncar
significa hacer ruido bronco con la respiración mientras se duerme. Esto es
derivado por la vibración que produce el aire sobre la vía aérea superior.
Desde el siglo pasado se viene hablando que el roncar produce un sueño no
reparador y cansancio diurno, pero no, el interés surge desde la década de
los ochenta cuando se demuestra que los roncadores pesados tienen mayor
aumento de presión arterial. Los médicos hemos aprendido que el
roncar no puede ser considerado como algo inofensivo ya que en la actualidad
es un marcador potencial del síndrome de apnea del sueño. Se estima que el
34% de los adultos roncan y para la mayoría, roncar no tiene consecuencias
médicas seria. Pero, en el 9% de los hombres y en el 4% de las mujeres, el
ronquido diario, es la primera indicación de un desorden potencialmente
mortal, la apnea obstructiva del sueño. Estos problemas son más comunes en
personas de mayor edad. Quizá el 25% de las personas mayores de 50 años,
experimenta alguna alteración respiratoria durante el sueño. Esta enfermedad o síndrome se
caracteriza por el cierre recurrente durante el sueño de la vía aérea
superior. Este evento nocturno origina una alteración de la oxigenación en la
sangre, despertares frecuentes nocturnos (micro despertares), y excesiva
somnolencia diurna (modorra). Los síntomas son ronquidos
nocturnos de gran intensidad. Alteran el sueño de la pareja y toda la
familia. Estos ronquidos son interrumpidos por pausas seguidas de jadeos y
sensación de asfixia lo cual en algunas oportunidades hace que estos
pacientes muevan las piernas y brazos incluso llegando a dar patadas. El sueño es inquieto, intranquilo
se levantan frecuentemente a orinar y pueden tener dolor de cabeza. Al día
siguiente se encuentran muy cansados con modorra, fatigados, con cambios de
ánimo que van desde la depresión hasta la irritabilidad. Las personas con apnea de sueño se
pueden quedar dormidas a horas inadecuadas, por ejemplo, durante horas de
trabajo o cuando conducen su automóvil. Estudios recientes muestran que las
personas con apnea tienen de cuatro a seis veces más accidentes
automovilísticos que la población general. Quienes padecen apnea de sueño
pueden tener dificultades para concentrarse y se vuelven olvidadizos. También
pueden ser irritables, nerviosos o deprimidos. Estos problemas se pueden
presentar repentinamente o aparecer a lo largo de varios años. Las personas
que lo padecen pueden no darse cuenta o menospreciar su gravedad. A veces el
individuo busca ayuda porque tiene dificultades al dormir. Puede estar
consciente de que se despierta frecuentemente con falta de aire y moviéndose
bruscamente. Quejarse de dolores de cabeza por la mañana y frecuentemente
pierde interés en las relaciones sexuales, incluyendo problemas para tener
erección. Todos los síntomas antes
mencionados traen como consecuencia complicaciones: Hipertensión arterial, enfermedad
cardiaca isquémica (infarto), arritmias, enfermedad
cerebrovascular (derrames), alteración del ánimo y
vida afectiva, mayor incidencia de accidentes de tránsito. MANIFESTACIONES EN LOS NIÑOS: La
apnea del sueño ha sido implicada en algunos casos de síndrome de muerte
súbita infantil, aunque no se conoce la relación exacta. En niños de edad
preescolar, el síntoma más obvio es la falta de desarrollo o crecimiento
normal. Niños mayores se ven
desanimados y a veces trabajan mal en la escuela; pueden ser calificados como
lentos o flojos. También, en niños hiperactivos o con trastornos de conducta
se ha encontrado asociación con ronquido y apnea en algunos niños, la apnea
causa enuresis (orinar en la cama). Es común en niños con sobre peso y
aquellos con amígdalas y adenoides grandes. Los niños con apnea pueden
roncar, chillar o dar la impresión de que tienen dificultad para respirar,
pero pueden dormir bien. No es normal que los niños ronquen. Los padres deben
consultar con un médico por los ruidos nocturnos de un niño. El diagnóstico se realiza con la polisomnografia o estudios abreviados los cuales permiten
determinar el grado de desaturación de oxigeno
nocturno, ronquidos, variabilidad de la frecuencia cardiaca, etc. Afortunadamente existen maneras de
tratar esta enfermedad, la terapia más eficaz al momento es la aplicación
nasal de presión positiva en la vía aérea (CPAP). Este es un sistema
compuesto por una unidad compresora que entrega un flujo de aire el cual
mantiene abierta el canal por donde circula el aire. Existe otro tipo de medidas como
son la higiene del sueño, los cambios de posición, la reducción de peso y los
dispositivos de avance mandibular. Cuando no existe la enfermedad, pero se es un roncador pesado se puede realizar
cirugía. El conocimiento por parte de la
población y la difusión constante de esta enfermedad hará que los enfermos
busquen atención médica con mayor prontitud para evitar consecuencias
fatales. Dra. Bernarda Tinoco
T. Médico y Cirujano Especialista en Medicina Familiar. Tel # 7824184. Cel # 6115812 |