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EL ABRAZO SALVADOR |
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"No
debemos olvidar lo importante que es abrazar a quienes amamos" |
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Meses atrás
la revista internacional Selecciones publicó un interesante artículo bajo el
sugestivo título: "El Abrazo Salvador". El relato hacía referencia
a la vida de unas mellizas que habían nacido prematuramente. Ellas
necesitaron de cuidados intensivos y observación medica constante. Ambas
estaban en sus respectivas incubadoras, pero una de ellas prácticamente no
tenía esperanza de vida. Entonces, a la jefa de enfermeras del hospital se le
ocurrió una inusual idea, colocar a las dos niñas en la misma incubadora.
Esta enfermera tuvo que luchar contra las reglas hospitalarias y la
disposición de los médicos para que las mellizas pudieran estar juntas. Lo
sorprendente es que la bebé sana inmediatamente
abrazó a su hermanita que tenía muy poca esperanza de vida. El resultado fue
maravilloso, este abrazo, junto con su calor corporal, permitió regular la
temperatura y el pulso de su hermanita convaleciente. De esta manera se logró
estabilizar el ritmo cardíaco y el cuadro clínico de la
bebé. La calidez
de un abrazo salvó una vida e hizo la diferencia. Sin lugar a dudas, este
relato de la vida real nos deja una lección trascendental: No debemos olvidar
lo importante que es abrazar a quienes amamos. Además, debemos entender
cuanto bien nos hace a todos abrigarnos el corazón con la calidez de un
abrazo o de unas cuantas palabras que expresen amor, cariño, afecto y aceptación. Un abrazo dice y
expresa muchísimo... Este artículo titulado: «El Abrazo Salvador» nos debe
llevar a reflexionar y valorar a todos aquellos que nos aman. A continuación
voy a compartir con ustedes dos cosas fundamentales que nos transmite la
historia de hoy. En primer lugar, abrace cariñosamente a sus hijos y
demuéstreles que les ama.
Muchos
padres no terminan de entender las necesidades básicas de sus hijos, sean
estos todavía niños o adolescentes. La necesidad básica de los hijos es
recibir amor, cariño, palabras de halago o un simple abrazo. Esta es una
necesidad emocional tan básica como lo es la necesidad física por alimentos y
líquidos. El cuerpo humano está diseñado para comer tres veces al día de lo
contrario caería en un estado de
desnutrición. ¡Cuantos hijos sufren de desnutrición emocional por que sus
padres no les demuestran su amor diariamente!. ¡desde hace cuanto tiempo no le dan una muestra de cariño a
sus seres queridos!. Dios ha
dispuesto que los hijos satisfagan sus necesidades emocionales de amor,
aceptación y cariño dentro de la familia. Pero cuando el hogar se derrumba y
los hijos sólo ven egoísmo, peleas, odio, apatía y disputas en sus padres,
entonces los hijos emprenden un viaje de búsqueda de aceptación y amor fuera
del hogar. Algunos caerán en las drogas, otros en pandillas o en las
relaciones sexuales ilícitas. Todo ello, porque estos adolescentes están hambrientos
de amor, aceptación e identidad. Nuestros
hijos, sean de la edad que fueren, tienen hambre de nuestro amor y atención.
Los padres necesitamos ser expresivos, mostrando nuestro amor con palabras y
acciones. En particular, conozco a muchos padres que sinceramente quieren a
sus hijos, pero tienen verdaderos problemas para mostrar sus emociones hacia
ellos. Muchos padres se sienten incómodos al mostrar su amor a sus hijos
porque no saben como expresarlo. Comience por el «Abrazo Salvador.» Creo
sinceramente que una buena cantidad de abrazos entre padres e hijos haría más
por detener la epidemia de embarazos adolescentes que cualquier otra campaña
ideada para detener la promiscuidad. Padres no
se olviden de dar hoy mismo un abrazo a sus hijos. Piense cada día en ellos,
expréseles su amor, escúcheles y esté presto a alabarles. Un simple abrazo de
amor puede salvar a sus hijos hoy, de caer en la tentación del sexo, las
drogas o las pandillas. De la misma
forma en que la calidez de un abrazo salvó la vida de una
bebé recién nacida e hizo la diferencia entre la vida y la muerte; Dios
extiende hoy sus brazos salvadores a tu vida y en tus manos está decidir por
ella. No pierdas más el tiempo y déjate abrazar
por el amor de Dios y de la misma
manera abraza tú a tus seres queridos. ¿Has
abrazado hoy a tus hijos?, Hazlo siempre, Fortalezcamos la unión familiar; el
amor a Dios y al prójimo. María Doris Tinoco. Directora,
Revista El Esteliano |