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EL GRITO MARIANO DE LOS ESTELIANOS ¡QUIEN CAUSA TANTA ALEGRIA! ¡LA
CONCEPCION DE MARIA! |
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Cada departamento del país tiene sus propias costumbres
alrededor de la celebración de la Gritería,
los dulces y bebidas que se reparten varían de acuerdo a la
gastronomía del lugar, pero lo más importante es que el fervor religioso y
las costumbres del pueblo permanecen en el tiempo. La Purísima o Inmaculada Concepción de María llegó a
nuestras tierras con el arribo de los primeros conquistadores españoles,
junto a ellos vinieron los monjes españoles, quienes son grandes defensores
del dogma de la Inmaculada Concepción de María, que precisamente en este año
se celebran el 150 aniversario. Diciembre, es el mes en que la fe religiosa se
interpone ante cualquier circunstancia. Y la mayor parte de los nicaragüenses
se entregan al fervor Mariano. La iglesia católica celebra esta fiesta el 8 de
Diciembre y data de varios siglos, fue traída a nuestro continente por los
españoles, específicamente los hermanos franciscanos. Surgió en la ciudad de
León, en la iglesia de San Francisco a principios del siglo XVIII. Esta celebración es la más desbordante expresión de
religiosidad popular nicaragüense. Un antiguo documento del apostolado de la
Buena Prensa del Colegio Salesiano de Masaya, identifica el origen de la
celebración de la Purísima como la única en su forma en Nicaragua, y remonta
la fiesta hasta el 7 de Diciembre de 1,742; o sea hace 262 años. Don Alejandro Vega Matus, un
famoso compositor de Masaya es el autor de dos cantos de La Purísima: «Por
eso el Cristianismo» y «Tu gloria, tu gloria» quien se distingue tanto en la
música religiosa como profana, culta y popular. Y una de las herencias
culturales que nos dejó, son los
cantos a la virgen. Pero lo más importante de esta celebración, es que no
debemos olvidar la verdadera intención de dicha festividad religiosa, que es
la de reflexionar en el amor al prójimo, olvidarnos del odio y el egoísmo,
despojarnos de las ambiciones de poder y sobre todo recordar y adorar al
único: El Hijo de Dios. Es importante destacar, que la celebración de la
Purísima en Nicaragua, es única en el mundo.
Ya que la comunidad católica la celebra con sus gritos de júbilo, sus
cantos devocionales, sus procesiones por calles,
sus bellos altares, canastas y brindis, su fraternidad festiva y su derroche
increíble de energía entre creyentes y no creyentes de todas las edades. Particularmente en Estelí, la celebración de la
Purísima es una fiesta realizada con Amor y Fe en honor a la madre de Jesús,
Maria Santísima. Esta es celebrada por devoción, por promesa o por tradición,
como nos cuenta doña Guillermina Cruz Hidalgo, quien dice celebrarla por
devoción y por promesa por muchos favores recibidos de la virgen. Ella, pasa
ahorrando todo el año aunque tenga que limitarse en otras cosas para poder
celebrar en grande la Purísima. La gente
que asiste se divierte mucho, ya que
cantan, rezan y además disfrutan de las golosinas más deliciosas, como los
gofios y los diferentes tipos de caramelos; así como también refrescos entre
ellos la famosa chicha. Doña Esperanza Tórrez Ruiz,
nos manifiesta que tiene 12 años de celebrar la Purísima y la celebra los 9
días de la novena a nivel sectorial y a igual que Doña Guillermina y otras
devotas pasa ahorrando todo el año y con la ayuda de sus vecinos y de los
miembros de su pequeña comunidad evangelizadora. Que por cierto en esta ocasión,
se aprovecha para celebrarle la purísima a los privados de libertad del
Sistema penitenciario. En Estelí, hay mucha gente que celebra la Purísima
(hogares, Instituciones, colegios, negocios, empresa privada, etc); ya sea por tradición cultural, fe, promesa o
devoción y sobre todo por ser María,
la madre de nuestro señor Jesucristo que al igual que todas las mamás también
se merece un homenaje especial. Para Doña Esperanza Tórrez
dedicarle a María sus alabanzas, sus gozos es expresarle también el agradecimiento
por haberse prestado a ser la madre del Mesías, por darle la esperanza de
tenerla a ella como intercesora ante su
hijo. Doña Dalia Corrales expresa que en su familia van
celebrando la Purísima de generación en generación, ya que ella al morir su
mamá continuó con la tradición al igual que sus parientes. Estas señoras manifiestan que los gastos para la
celebración mariana varía de acuerdo a las condiciones de cada quien, y
oscilan entre los 1,000 a 4,000 córdobas. Otro punto admirable en la celebración de la purísima
es la belleza que caracteriza los Altares, en los cuales
colocan la virgen. La gente recorre
todas las calles con sus bolsas, sacos y gorras para visitar cada uno de los
altares que encuentran a su paso. Al
acercase a las puertas de estos santuarios públicos, gritan, “¡Quién causa
tanta alegría!” y la gente, que está al frente de su casas
responden: “¡¿La Concepción de María?!”. Con ese grito espectacular, se
inician los cantos y la repartidera de brindis entre grandes y chicos que
corean los cantos de “Tu Gloria, Tu Gloria”, “Por eso el Cristianismo”, “Oh Virgen de Concepción”, “Salve Virgen Bella”, “Salve,
Salve Cantando a María”, “Dulces Himnos”, y la tradicional “Toda Hermosa Eres
María. Este es un día muy especial para la comunidad católica. ¡Quien causa tanta alegría, la concepción de María!. Revista El Esteliano |