31 de mayo,West Winfield (estado de Nueva York).
En la estacion del AVE de Ciudad Real:
- Por favor, dos billetes para Madrid el domingo 23 en el regional.
- ?En el regional?- el taquillero se queda flipao pues desde que existe el servicio de lanzadera (1 hora de viaje por las 3 que emplea el regional) seguro que son los primeros billetes que vende.
Es la forma mas sencilla para llegar al aeropuerto de Barajas en transporte publico llevando una bicicleta, usar un regional hasta Atocha, alli el cercanias a Nuevos Ministerios y finalmente el metro (las bicis solo en fin de semana y festivos). En poco mas de un anho han cambiado algunas cosas: anates el tren llevaba un vagon completo para el equipaje poco convencional y ahora tan solo hay un pequenho espacio junto a la cabina del conductor donde entran dos bicis. Suerte que Rocinanta y Morgana, la nueva companhera de Gorgo, son las unicas que viajan hoy a Madrid. La cosa se pona cada vez mas fea. Incluso el revisor opinaba que debiamos bajarlas del tren aunque a nosotros eso nos la traia floja. Donde si damos nuestro brazo a torcer es en el mostrador de facturacion de la TAP, companhia aerea portuguesa. Dicen que las bicis embaladas no pagan pero que a pelo ocupan mas espacio y hay que reservar con antelacion, ademas de pagar 100 euritos por cada una: "es la policica de la empresa", nos explica la empleada quien debe dar la cara por sus jefes sinverguenzas. No tenemos tiempo de buscar embalaje, asi que vemos como se van volando 200 euros, !y sin billete de vuela! Pero lo mas gracioso de todo es cuando vamos a reclamar el deterioro sufrido durante el viaje de los transportines delanteros. Otra pobre empleada vuelve a dar la cara por sus jefes sinverguenzas y cabrones: "los 200 euros que habeis pagado son solo por el transporte y no incluye un seguro para los posibles desperfectos ocasionados". En realidad tienen razon, una empresa se monta para ganar dinero, no para agradar al cliente.
Volamos al aeropuerto de Newark, ciudad cercana a Nueva York. Al llegar, somos los ultimos en pasar el control de pasaportes pues al tener visado debemos rellenar un impreso distinto a los demas pasajeros. "Esto solo pasa en Espanha", dirian algunos que nunca han salido de Espanha. Lo explico mejor: quien tiene un billete de ida y vuelta no necesita visado, pero si no es asi, se debe solicitar y pagar 100 USD por el, ademas de hacer una entrevista en la embajada estadounidense en Madrid, y todo esto para al aterrizar volver a llenar mas formularios, volver a digitalizar las huellas dactilares, tomar una fotografia y volver a preguntarte las razones de tu visita al pais.
Lo primero que nos llama la atencion es la utilizacion del castellano acompanhando al ingles en casi todos los carteles informativos. Ademas lo oimos por todos lados, lo que indica la gran cantidad de hispanos que viven aqui.
Abandonar el aeropuerto en bici no es tarea facil: la autopista va que da miedo y ademas nos avisan del "boleto" seguro. La presencia policial nos invita a buscar otra alternativa y mas habiendo visto por television como tratan aqui a los infractores de la ley. Una flota de furgones ofrecen un servicio de taxi no muy caro comparado con el billete de autobus, y como aceptan bicis lo contratamos. El chofer nos deja en la misma parcela del Liberty Harbor Marina & R.V. Park, cobrandose una propina por las molestias causadas, claro. El gremio de los buitres no cambia por muchos paises que visites. Montamos las carpas y a descansar, que bastante ha sido ya la paliza del viaje.
En 1664 los colonos britanicos llamaron a esta parte del mundo New York pero antes estuvieron aqui los holandeses que la llamaron Nueva Amsterdan, y mucho antes los indios nativos la llamaban Mannahattan, de donde viene el nombre del barrio Manhatan. La Gran Manzana, como tambien se la conoce, mide 21'4 kms de largo y 3'7 en su parte mas ancha. El trazado urbano es a base de avenidas de norte a sur y de calles de este a oeste, y como los nombres son su mayoria numeros, es muy facil encontrar cualquier direccion.
Estamos acampados en Jersey City separada de ella por el rio Hudson y cada dia utilizamos el metro dejando a Rocinanta y Morgana cuidando de la casa mientrar pateamos esta inmensa ciudad plagada de rascacielos. El punto negativo lo pone el clima: 9 grados centigrados y frecuentes chuvascos, y mientras en Espanha hablando de sequia y posibles restricciones de agua para este verano. Ya en la primera hora de paseo nos damos cuenta de que estamos como dentro de una pelicula de esas que estamos acosumbrados a ver sobre esta ciudad: los taxis amarillos por todos lados, las sirenas de ambulancias, policia y coches de bombero, hombres anuncio, yupis desplazandose en patines entre el trafico, mensajeros en bicicleta, negros vestidos con tallas muy superiores a la suya, puestos ambulantes de comida rapida, mezcla de todas la razas... y nosotros de extras.