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Uno
puede leer. Escuchar por la Radio o ver en la TV, etc. todo
sobre Ovnis. Muy disimuladamente se pone de moda nuevamente
un tema que había quedado en el baúl de los recuerdos,
con el único problema que por una verdad hay nueve falsedades.
Desde
comienzos de la Humanidad, por así decirlo, los Ovnis
han estado presentes en la Tierra. Dioses, Angeles o Demonios;
seres comunes, buenos y malos, seres como uno. En las pinturas
rupestres se puede observar su presencia; en los avances prodigiosos
de algunas tribus, su mano. Pero, no son dioses, demonios, ángeles,
etc. , solo son seres más antiguos que nosotros, reiteramos,
seres como uno; aunque no necesariamente iguales a nosotros,
aunque los habrá seguramente.
Lo
de siempre es que los tripulantes de los Ovnis han estado allí,
que los hombres hemos sido testigos de su presencia e influencia,
de su continuo mezclarse entre nosotros desde que el mundo es
mundo. El principio es ya otra cosa, el principio dice que existirán
cambios en nuestro diario vivir; es decir: estamos ad-portas
de una fuerte precencia Ovni y ella influira naturalmente en
nuestra civilizacion y su modo de vida.
Muchas
personas dirán: charlatan, o uno más de tantos;
quizas... Lo cierto es que por años he estudiado el fenomeno
Ovni y conosco algo del tema aunque difiero mucho de lo que
opinan los llamados "entendidos". Y, traje esto a la luz porque
tuve la oportunidad de conversar hace un tiempo, no con un extraterrestre,
si no con un hoy agricultor de la zona sur de Chile que me pareció
realmente sincero y veras. El, que según sus palabras
había tenido contacto con viajeros del espacio, me relato
un extraño encuentro, no trata de otra cosa que de la
conversación entre un viejo terrestre y una joven no
tan extraterrestre. En esta conversación que sucedió
hace algún tiempo y en un lugar que ya olvide, don Adolfo
relata:
"Estaba
sentado mirando el lago, habia dejado de llover y crei ver aparecer
la Luna. Luego de un segundo me di cuenta que no era la Luna
ya que esta crecía rápidamente a tiempo que un
viento bastante fuerte azotaba el lugar haciendo volar mi sombrero.
Los perros en vez de huir se acercaron como si sintieran curiosidad,
yo sentí ganas de correr y al mismo tiempo de quedarme,
que fue lo que realmente decidí hacer. En mis años
de juventud, cuando fui piloto vi muchas cosas raras y esta
podía ser la ultima oportunidad de descifrarlas; como
que ya no tenia nada que perder y quizás mucho que ganar.
La
luz creció hasta iluminar los campos como si fuera día,
de pronto se apago volviendo todo a la oscuridad, incluso el
viento termino. Empecé a buscar algo en el cielo y no
encontré nada, pero mi sorpresa fue grande cuando a no
más de 50 mts. estaba posada una gigantesca astronave,
más me recordaba uno de los aviones del tipo Concorde
que a un Disco Volador; en el costado podía verse claramente
dibujada o pintada la silueta de un Delfín y unas letras
que podían ser Latín. Estaba tan absorto que no
repare en mi imprudente acción, los perros comenzaron
a gemir y mi caballo a relinchar suavemente, parecían
contentos, pensé. Estaba en eso cuando vi como una portezuela
se abría, se deslizaba una escalera y rápidamente
una figura ágil y esbelta que vestía de color
celeste pálido. La distancia no permitía ver con
claridad. Perdí contacto con la figura hasta que al cabo
de un par de minutos sentí pasos frente a mi pudiendo
ver aparecer la misma figura de la escalera.
Don
Adolfo continuo...
Llego
a mi lado y comencé a sentir temor, los animales con
su actitud amistosa me sorprendían; se agacho, me refiero
a la figura, y comenso a acariciar a Kaisser un enorme perro
Pastor Alemán que no se caracteriza por ser manso y gentil
con desconocidos. Luego acaricio al caballo, se acerco a los
otros perros; empezaron a aparecer Liebres, Búhos, etc.
Realmente me sentí extraño entre tanto animal
por lo que pregunte: ¿Quién eres?... Ante mi pregunta
la figura se volvió y se acerco decididamente a donde
estaba, no podía verle la cabeza porque llevaba un casco
como los que usan los pilotos de aviones actuales.
Era
de aproximadamente 1,65 mts y por lo ceñido del traje
y la Luna que ahora sí alumbraba plenamente, deduje que
podía ser una mujer. ¿Quién soy? escuche
decir a una voz femenina, a tiempo que veía como se quitaba
el casco que le cubría. Tome mi linterna y le alumbré,
pude ver como se deslizaba una hermosa cabellera pelirroja que
envolvía un rostro de ... una mujer realmente maravillosa,
verdadera Miss Universo, que aparentaba unos 25 años.
Me quedo mirando y dijo: No pareces temer, como me ha sucedido
en otros lugares; quizás porque estas viejo y cansado
o... demasiado joven de espíritu. Soy tan solo una viajera
del cosmos, mi nombre no tiene importancia, Adolfo.
Extrañado
y a la vez fascinado sonreí, y ella también sonrió
con una sonrisa que lleno mi viejo corazón. Le dije que
era muy hermosa y me agradeció el cumplido, luego me
pregunto porque me había alejado de los aviones y me
había refugiado en un lugar tan aislado junto a mi esposa
e hijas. Parecía leer mi vida.
Respondí
que porque no quería ver nunca más un arma, escuchar
la palabra guerra; que me gustaba vivir en contacto con la Naturaleza.
Me miro fijamente y se sentó pidiéndome que lo
hiciera junto a ella.
Vengo
desde muy lejos, es un viaje realmente largo y solo porque quería
ver esa Tierra de la que siempre escuche a mis antepasados,
a mis mayores. En la nave no tengo más compañía
que maquinas, estoy sola viajando en busca de mis raíces.
He tenido contacto con muchas personas pero la mayoría
teme, otros han querido abusar de mi, no he podido encontrar
esas raíces que se pierden hoy bajo el mar; y acá
en la soledad de estas tierras donde pareciera que no hay más
vida que los animales, en Ud. encuentro a uno de los míos.
Se que hay muchos y que ellos no saben que son los hijos
de la Atlántida y de otros continentes perdidos, desconocen
que son descendientes de personas llegadas del cosmos y que
dejaron su semilla en uno de los planetas más hermosos.
-
¿De dónde vienes?
- En esta ocasión vengo de estar unos meses en Titán,
nací hace 29 años terrestres en una estación
orbital en las cercanías de Antares y desde que ingrese
a la Fuerza Aérea y pude viajar, solo he querido encontrar
y reunirme con mis raíces, con la gente que fue el origen
de la semilla que otros dejaron acá para que germinara.
- ¿Te lo permiten?
- Realmente no, pero soy famosa en mi grupo por no hacer
caso a las ordenes, ahora se supone que estoy aun en Titán...
No es que no queramos tener contacto con la Tierra, solo soñamos
con volver, lo que sucede es que en el cosmos hay mucha vida
y como en todas partes, seres buenos y malos. Y por ahora la
misión de mi grupo es garantizar la seguridad de la Tierra.
Incluso garantizarla ante los propios errores humanos que a
veces son más preocupantes que los de los potenciales
enemigos de nuestro planeta... Me siento tan bien al decir...
- Nuestro planeta...- le interrumpí.
- Es verdad... Me siento en casa, siempre me ha atraído
mi Tierra. Mira, si hasta los animales son tan tiernos...
- ¿Como lo haces?
- No lo se... Ese perro es realmente hermoso... Kaisser...
- ¿Cómo sabes que se llama así?
- Lo leo en tu mente... Lo que pasa es que nuestra conversación
es entre lenguajes que no se entenderían entre sí,
por ello recurro a la telepatía... Parece que hablamos
pero son nuestras mentes las que realmente se comunican por
medio de impulsos cerebrales... Quisiera quedarme pero no puedo...
Me dan ganas de esconder la nave y quedarme acá... de
desertar... Me siento sola...
- No, no debes hacer eso. Habla con tu gente y dile que deseas
quedarte en la Tierra, que has encontrado no solo a un amigo,
sino también a un padre que te recibirá en su
casa como una hija más. Jamás se ha de desertar,
de traicionar la confianza de la gente que esta con nosotros...
No así. ¿Tienes novio, pareja, como se diga?
- No... Conocí a un muchacho en otro rincón
de la Tierra y creí estar enamorada de él y él
de mí, pero cuando le hable de lo que te he conversado
no quiso saber más de mí... No era amor... ¿Qué
es el amor?...
- Dime tu nombre...
- Diana...
- Diana... Mira, el amor es un sentimiento que no se puede
definir, si lo pudieras hacer ya no seria amor. Es cuando tu
sientes que quieres compartir tu vida con otra persona por este
tiempo y más allá de los tiempos, estar juntos
en las buenas y en las malas, siempre... Yo amo a mi esposa,
sé que siempre estaremos juntos, juntos aun más
allá de la muerte. Aun eres joven y tendrás tiempo
de conocer el amor...
- Si nuestra gente no regresa a la Tierra será difícil,
vivimos patrullando, no hay tiempo para algo tan maravilloso
como lo que tú dices...
- Entonces hay que pensar en regresar... Mira, se que la
Tierra, mejor dicho los terrícolas, tienen muchos defectos
pero es lo más maravillosos que hay... Regresen... ¿Cuantos
somos allá?...
- Te agradezco eso de somos... Aproximadamente dos millones
de personas, de los dos millones solo unos 300.000 regresaran
a la Tierra, el resto, los mayores, ya no se podrían
adaptar a esta vida, ellos son extraterrestres... Extraterrestres...
Desde siempre se ha hablado de extraterrestres y nunca en la
mayoría de los casos lo fue, ahora principia recién
la aparición real de extraterrestres... Es el principio....
y ya no lo de siempre. Vienen cambios, una evolución
acelerada de la Tierra obligada a ir a la par con otros mundos...
Esto porque muchas potencias mundiales están en contacto
con extraterrestres y, sin saber reales intenciones.
Lo de siempre fuimos nosotros y nuestros antepasados cuidando
la casa, el principio es una nueva realidad para la cual la
Tierra ya esta preparada. Se miente tanto sobre los llamados
Ovnis... Las comunicaciones pueden estar influenciadas... Tu,
como ex aviador has saber de esto a la gente, has que los nuestros
abran sus ojos, y esperen nuestra llegada porque si nos necesitan
estaremos junto a Uds.
- Realmente... ¿Tanto peligro hay?
- Aun no esta claro, y lo que no es transparente es peligroso...
Ahora debo irme, a sido especial... muy especial charlar con...
- Tus raíces..
- Veo que no me equivoque... hasta pronto...
- ¿Puedes llevar algo en esa nave? Algo vivo...
- Sí... Pero....
- Llévate a Rex, el hijo de Kaisser... Este cachorro
será tu copiloto y cambiara también la vida de
los que están lejos de casa...
Don
Adolfo cuenta que Diana recibió al perro, de poco más
de tres meses, en sus brazos y caminaron hasta la nave. Luego
ella se despidió de un beso y desapareció en el
interior.
Al rato, mientras la nave se perdía en el cielo, don
Adolfo escuchó en su mente: “Regresare”.
Esta es parte del relato de don Adolfo, hombre de 78 años.
El juicio respecto a este, los comentarios, queda a criterio
de cada cual. Me pareció un relato sincero, sumamente
fantástico e interesante; para mi entretenido. Más....
miren a las estrellas y conozcan a la vez quien es realmente
su vecino... Busquemos la unión, jamás la división.
Y, más allá de lo que piense cada cual, nadie
puede discutir algo: no estamos solos en el Sistema Solar. Desde
hace un tiempo tenemos compañía, y también
se sabe que de muchos bandos diferentes. Y como me comento don
Adolfo... esta historia la escribimos día a día
los terrícolas, tu, yo, ese y aquel...
Detente por solo un instante y medita, sobre este tema y
tantos más, piensa qué es lo más importante....
Y, aunque seas totalmente escéptico... abre tus sentidos.
German
Busch
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