SITUACION DE L@S NI�@S DE LA CALLE Y TRABAJADORES
1. El empobrecimiento en Ecuador
Seg�n informes de Organismos Internacionales y de nuestro pa�s, m�s del 65% de ecuatorianos viven en extrema pobreza e indigencia; es decir, que no pueden satisfacer las necesidades más elementales de la persona como son: la alimentación, la salud, la vivienda y la educación. Esta población pobre, que apenas sobrevive con lo indispensable es la más vulnerables y es la que paulatinamente se ve empujada a situaciones de profundo deterioro humano.
La pobreza aparece muy dram�tica en el sector rural y est� ligada a la falta de oportunidades productivas, a los alarmantes niveles de desnutrición, a la falta de servicios de salud, a una deficiente propuesta educativa y a la imposibilidad de acceder a la tenencia de la tierra. También en la ciudad las manifestaciones de la pobreza no dejan de ser igualmente dramáticas: tugurios, cinturones de miseria, deficientes o malos servicios básicos, altos �ndices de desempleo, subempleo, callejización de los niñ@s, mendicidad. No se puede dejar de mencionar, el limitado acceso a la seguridad social de gran parte de la poblaci�n ecuatoriana.
Todo esto permite constatar que aumenta la brecha entre ricos y pobres y la crisis social es cada vez más profunda.
En la sociedad ecuatoriana la crisis de valores es cada vez m�s grave. La corrupci�n a todo nivel ha adquirido dimensiones insospechadas; la cultura del consumo ha invadido todos los estratos sociales; las conductas antisociales, el consumo de drogas, la falta de tolerancia y la violencia marcan la inseguridad ciudadana. Hay un limitado o casi nulo ejercicio de la ciudadanía entre los jóvenes; se constata el desconocimiento de l@a ni�@s y adolescentes como sujetos sociales.
2. La situaci�n de la poblaci�n infanto-juvenil en el Ecuador
Seg�n los datos estad�sticos reales y proyectivos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) Ecuador es un pa�s joven.
|
Detalle |
Total |
% |
Hombres |
Mujeres |
|
Población general 2000 |
12,411,232 |
|
6,235,802 |
6,175,430 |
|
Menores de 15 |
4,292,237 |
34.58 |
2,157,083 |
2,135,154 |
|
Poblaci�n 15-24 |
2,551,739 |
20.56 |
1,292,137 |
1,259,602 |
|
Poblaci�n 25-64 |
4,966,139 |
40.01 |
2,480,277 |
2,485,862 |
|
Poblaci�n de m�s de 65 |
601,117 |
4.84 |
278,626 |
322,491 |
|
Poblaci�n urbana |
7,634,821 |
61.52 |
3,761,497 |
3,873,324 |
|
Poblaci�n rural |
4,539,807 |
36.58 |
2,353,627 |
2,186,180 |
Las �reas de mayor riesgo para l@s ni�@s y adolescentes de nuestro pa�s son:
* Nutrici�n y salud:
La desnutrici�n y malnutrici�n que afectan a la mayor�a de ni�@s ecuatorianos, están condicionando su crecimiento natural y limitando sus capacidades para enfrentar los desafíos del desarrollo socio-económico. Uno de cada dos niñ@s presenta alguna forma de desnutrici�n.
Las situaciones constatadas a nivel de nutrici�n y salud indican, a su vez, el bajo grado de instrucci�n de las madres, las deplorables condiciones de la vivienda, el problema para acceder al servicio de agua potable, acantarillado y otros servicios básicos.
* Educaci�n:
|
Escolaridad |
Total |
% |
Hombres |
Mujeres |
|
Niños edad escolar |
3,800,000 |
|
|
|
|
Matriculados |
2,800,000 |
|
|
|
|
Pierden a�o primer grado |
|
30 |
|
|
|
(en familias pobres) |
|
40 |
|
|
|
Poblaci�n analfabeta |
834,571 |
6.72 |
321,918 |
512,653 |
Los principales problemas que padece el sistema educativo tienen que ver con la falta de calidad, de equidad, de atención diversificada y de programación y evaluación acorde con la realidad de nuestro país. La politización del gremio magisterial ha creado graves problemas en el sistema escolar ecuatoriano. Nuestro pa�s tiene, seg�n referentes oficiales, un 7% de analfabetismo real, pero el analfabetismo funcional llega al 40%. La repitencia escolar y el incremento del n�mero de ni�@s en las calles debido a situaciones de deserci�n ponen de manifiesto las deficiencias del sistema educativo escolar ecuatoriano.
1.3 Los ni�@s de la calle y trabajadores en Ecuador
|
Empleo - Desempleo |
Total |
% |
Hombres |
Mujeres |
|
Poblaci�n econ�m. activa |
4,773,152 |
|
3,345,843 |
1,427,309 |
|
Desempleo 1998 |
|
9.4 |
|
|
|
Subempleo 1998 |
|
44.5 |
|
|
|
Desempleo 1999 |
|
20 |
|
|
|
Subempleo 1999 |
|
72.5 |
|
|
|
Ni�@s trabajadores |
808,000 |
|
|
|
|
Labora en calles |
|
43 |
|
|
|
Lustrabotas |
|
14 |
|
|
|
Voceadores |
|
6 |
|
|
|
Empleados en locales |
|
9 |
|
|
|
En talleres |
|
3 |
|
|
|
En mec�nicas automotriz |
|
3 |
|
|
|
Servicio dom�stico |
|
5 |
|
|
|
Otras actividades |
|
17 |
|
|
|
Provienen de hogares desorganizados |
86 |
|
|
No es f�cil cuantificar la poblaci�n de ni�@s de la calle. Las dos ciudades en donde se ha concentrado esta población son Quito (700 niñ@s de la calle en 1991) y en Guayaquil (600, en 1990).
En 1995 el Proyecto Salesiano "Chicos de la Calle" de Quito atendi� a m�s de 1.200 chicos de la calle o en proceso de callejear. El mayor n�mero de chicos atendidos fueron, en primer lugar de la provincia de Pichincha, luego de la provincia de Esmeraldas y en tercer lugar de la provincia del Guayas. Tambi�n ha sido atendido un buen grupo de chicos de la provincia de Chimborazo, Cotopaxi, Tungurahua, Imbabura y Los Ríos.
En la actualidad son mucho m�s los ni�@s y adolescentes que necesitan de propuestas oportunas de acogida y de un plan sistem�tico de reinserci�n socio-familiar, de capacitaci�n y de formaci�n integral.
En nuestro pa�s m�s de 1 mill�n de ni�@s est�n incorporados a la poblaci�n econ�micamente activa, trabajando jornadas de m�s de 40 horas semanales. Las jornadas m�s altas de trabajo se registran en el sector urbano. Seis de cada diez chicos que trabajan, viven en �reas rurales y la mayor�a se dedica a la agricultura como miembro no remunerado de la familia
En la ciudad l@s ni�@s y adolescentes se dedican a trabajar en actividades comerciales informales o de servicios; algun@s est�n incorporados en el servicio dom�stico.
El trabajo por cuenta propia se incrementa aceleradamente en desmedro de los trabajadores familiares no remunerados. Es un trabajo para generar ingresos de subsistencia y para ayudar a la familia.
En Ecuador el trabajo infanto-juvenil merece una consideraci�n especial.
* Trabajo infantil y escolaridad
Existe una estrecha correlaci�n entre el trabajo infanto-juvenil y la escolarizaci�n.
A medida que aumenta la edad de los chicos que trabajan, decrece el n�mero de matr�culas y la permenencia escolar.
Si m�s del 50% de los ni�@s urbano trabajan 30 o m�s horas, es l�gico pensar que un considerable n�mero de ellos no asistan a la escuela, lo hagan irregularmente o tengan bajo rendimiento. Hay que aclarar que la relación trabajo y rendimiento no es unívoca. Estudios realizados para el efecto (P�ez 1995) informan que algunos chicos que trabajan rinden igual o mejor que otras que no lo hacen. Esto parece depender del tipo de trabajo, de la edad, del seguimiento y apoyo familiar o institucional que encuentran.
El tema escuela y trabajo infanto-juvenil en el debate nacional, gira alrededor de dos orientaciones: la una que sugiere crear una escuela especial (paralela) para los ni�@s y adolescentes que trabajan, y la otra, quiz� con m�s consenso, propicia la necesidad de exigir a la escuela y al sistema educativo, una oferta de calidad que reconozca a los niñ@s-niñas que trabajan como sujetos de su propio proceso edudativo: se trata de crear una escuela especial, sino de generar una especial manera de ser y hacer la escuela.
* Trabajo infantil y posturas pol�ticas
Alrededor del trabajo infanto-juvenil se pueden apreciar unas corrientes de opini�n: una es la corriente abolicionista (no al trabajo de los chicos, sobre todo menores de 12 a�os); una segunda corriente es la que defiende el trabajo como un derecho de los ni�@s; y una tercera es la que afirma que, mientras no cambien las condiciones socioeconómicas que obligan al trabajo infantil, hay que entenderlo como una realidad que debe ser protegida en orden a disminuir los riesgos que dicho trabajo implica. No se debe olvidar que el trabajo infantil es un indicador sumamente sensible de la situación socioecon�mica de un pa�s.
Todos los estudios realizados coinciden en el hecho de que la mayor�a de ni�@s y adolescentes mantienen v�nculos familiares, asisten a la escuela y desarrollan trabajos no remunerados dentro de su familia. Esta constatación es importante porque invita a integrar y fortalecer en las propuestas educativas los entornos familiar y escolar desde la perspectiva del trabajo.
1.4 Causas y efectos de la realidad de los ni�@s de la calle y trabajadores en Ecuador
L@s ni�@s de la calle se caracterizan por los siguientes rasgos, m�s o menos comunes: trabajo prematuro, trabajo explotado, desamparo físico, hostilidad y maltrato por parte de los adultos, violencia, alta incidencia delicuencial con batidas y redadas de la policía, vínculos familiares rotos, minusvalía de capacidades, desnutrición, deficientes condiciones de salud, tensión psicológica permanente, desequilibrio emocional, analfabetismo, deserci�n, repitencia escolar, uso de drogas (sobre todo inhalantes) alcoholismo, indigencia económica, precocidad sexual, peligro de involucrarse en la prostituci�n. Los chicos de la calle de una u otra manera, han roto los v�nculos familiares, y el proceso de callejizaci�n se acent�a en poco tiempo.
Se reconocen como causas de esta situaci�n las siguientes:
* Causas estructurales
El desarrollo inarm�nico de la sociedad, cada vez m�s injusto y excluyente; la desigual distribuci�n de la tierra y la baja productividad que obliga a la migraci�n; las inadecuadas y/o nulas políticas sociales con respecto al trabajo y al empleo, a la educación y a la salud; las políticas de ajuste monetarias (dolarización), recesión económica, deuda externa; el alto grado de desorganizaci�n comunitaria y otras situaciones afines.
* Causas inmediatas
La realidad nos muestra la prevalencia de los siguientes factores que influyen en los niveles de riesgo en que viven los ni�@s de la calle y trabjadores:
a) causas psico-socio-familiares
D
esintegraci�n y/o desorganizaci�n familiar; abandono y despreocupaci�n familiar, fuga del hogar, familia migrante no instalada, maltrato y explotación familiar, necesidad de colaborar con la familia mediante el trabajo callejero e informal. Desarticulación de la personalidad, p�rdida de identidad y autoestima.
R
esentimiento social.
b) causas socio-educativo-culturales:
P
�rdida del grupo de referencia; crisis de valores de control social; asociaci�n a grupos de conducta irregular; carencia de recreaci�n.
A
nalfabetismo real o funcional; deserci�n y repitencia escolar; presencia de elementos maltratantes en el sistema escolar; falta de oportunidades para la capacitaci�n en y para el trabajo; falta de educación de los padres para formar a sus hijos. Falta de conciencia ciudadana y pol�tica.
c) causas socio-económicas:
D
esempleo y subempleo en altos porcentajes; empobrecimiento creciente de la mayor�a de la poblaci�n; falta de capacitaci�n para responder a la demanda de mano de obra calificativa; falta de responsabilidad y honestidad en el manejo de los recursos; necesidad de aportar con el trabajo a la sobrevivencia familiar.
C
arencia de los recursos b�sicos para una vida digna: vivienda, salud, educaci�n
d) causas por participación en el mundo de calle:
E
xplotaci�n del trabajo callejero de los ni�@s, inserci�n en redes de tr�fico y delicuenciales, explotaci�n sexual.
D
eterioro humano provocado por la p�rdida de referencias familiares o comunitarias, escolares y laborales.
MENU PRINCIPAL