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Chistes Crueles |
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Una
tortugita comienza penosa y lentamente a subirse a un árbol. Después
de varias horas de esfuerzo, cuando llega a la la punta, se lanza al
vacío y se da un feroz golpe en el suelo. Al rato, la misma tortugita
vuelve a hacer el esfuerzo y lentamente, trepando como puede, llega de
nuevo casi a la punta, se lanza y se vuelve a dar otro costalazo.
Nuevamente, testaruda, hace otro tremendo esfuerzo y después de mucho
rato y muchos jadeos, va llegando a la punta del árbol cuando se
resbala, se vuelve a caer, agita sus patitas y se pega nuevamente un
gran golpe en el suelo. En el mismo árbol en el extremo de una rama ,
había una pareja de palomas mirándola con lástima ... Entonces la
paloma hembra le dice al palomo macho: -Oye,
mi amor, ¡¿No te parece que ya es tiempo que le digamos a la
tortugita que ella es adoptada?! Un
niño, que era más feo que pegarle a dios, le dice a su padre: -Papá,
papá, llévame al circo. -¡Nooo,
si quieren verte, qué vengan a la casa! En
un cuartel de la milicia, había un soldado razo que era muy
buenagente, ayudaba a todo el mundo en sus tareas, tenía muy buen
sentido del humor, era muy colaborador, y además era muy estudioso,
lo cierto es que al hombre todo el mundo lo quería. Un día mandan un
telegrama al cuartel dónde dice que la mamá de éste soldado había
muerto, pero nadie quería decirle tan mala noticia, el capitán que
es quién recibe los mensajes manda al comandante y le dice: -¡Comandante!
tiene la dura tarea de decirle a González que su mamá ha muerto El
comandante sale afligido y le dice a otro y ese otro le dice a otro y
así hasta que se encuentran con un cabo que era más malo que el
odio, que dice: -¡Dame
aca! yo soy quien se lo va decir. Dirigiendose
a la tropa. -¡Quiero
a todos los razos aquí en fila!!! Y
los razos se colocan. -¡Que
den un paso adelante los que tengan a su mamá viva!... ¿Para dónde
vas tu González? -Mamá,
¿por qué estamos empujando el coche hacia este barranco? -Calla,
que vas a despertar a tu padre. -Mamá,
¿por qué papá está tan pálido? -Calla
y sigue cavando. -¿Cuántos
negros hacen falta para tumbar una pared? -Depende
de la velocidad con la que los lances. -¡Mamá!
mamá!, ¿puedo balancear a mi abuelito? -¡No!,
hasta que sepamos quién lo colgó del árbol. Un
inquieto padre primerizo espera en la recepción del hospital, fumando
copiosamente, cuando de repente se abren las puertas de la maternidad
y sale una enfermera cargando aparentemente un niño envuelto en una
manta. -¿Señor
González? -Sí,
yo soy, ¿es mi hijo? -..err..
sí... sí señor... pero lamentablemente hubo algunas complicaciones. -No
es posible, ¿pero está vivo? -Claro
señor... pero por desgracia... su hijo nacio sin piernas. -¡Dios
mio..!, bueno... que se va hacer, no quería que fuera futbolista..,
en fin.. ¡déjeme verlo! -Pero
señor... es que hay algo más.., no tiene brazos. -¡No
es posible!, ¡que barbaridad!.. pero en fin, es mi hijo ¡y quiero
verlo! -Claro
señor, pero... por desgracia... su hijo... tampoco tiene cuerpo. -¿Cómo?
esto es increible, déjemo ver a mi hijo. El
señor desesperado arrebata prácticamente a la enfermera su hijo y
descrubre con horror, envuelta en la manta, una oreja enorme. El
hombre la mira con ternura y exclama: -¡Hijo
mio!, no importa como seas, lo importante es que te queremos. -Señor..,
disculpe.., no le grite... ¡porque es sordo! -Papá,
¡ya no quiero ir a Miami! -¡Cállate
y sigue nadando!
-Mamá,
¿puedo jugar con mi abuelito? -¡No!,
la última vez olvidaste guardar los huesos nuevamente en su caja. -Mamá,
¿puedo jugar con mi hermanito? -¡No!,
la última vez rompiste el frasco y se tiró todo el formól. En
un poblado muy alejado de la ciudad, llega un grupo de ayuda
voluntaria. El jefe del grupo coloca un altavoz en la plaza principal
de pueblo y convoca a la multitud: -Amigos y amigas de este bello pueblo... venimos aplicando la vacuna contra la poliomielitis... por favor... las personas que hayan recibido esta vacuna anteriormente... hagan favor de caminar a mi lado derecho... las personas que nunca han sido vacunadas... arrástrense a mi lado izquierdo... En
la parada de camiones, una niñita de unos 4 años, abrazaba un pedazo
de pan, su ropa raida por el tiempo, dejaba ver sus delgadas piernitas
enegrecidas por el polvo, sus ojos reflejaban la angustia del hambre y
la desesperación. Con timidez, observa la moneda que lleva en la mano
y comprende que no es suficiente para pagar el pasaje. De pronto el
conductor del camión detiene su marcha frente a la niña y abre las
puertas. Los ojos de la niña se llenan de ilusión y pregunta
amablemente al chofer: -¿Va
a Chapultepec? -¡Claro,
sube! -No
señor... ¡que se divierta! Dos
hermanitos discutían al respecto de los juguetes que los Santo Reyes
les habian traido: -Este
año solamente me trajeron una pelota, pero aún así estoy contento. -Pues
a mi me trajeron: una bicicleta.., una autopista.., mis patines.., un
nintendo.., ropa nueva y muchos, muchos dulces, para que veas a mi me
quieren más. -No
me importa, yo no tengo leucemia. -¡Mamá!,
¡mamá!, ¿la abuelita es mecánica? -No
hijo. -¿Entonces
que hace debajo del camión? -¡Mamá!,
¡mamá, el bebe se hizo mierda! -¡Popó
hija!.. se dice popó. -¡Que
no, se hizo mierda..! Se cayo por la ventana. -¡Mamá,
mamá!, cuando me crezcan los deditos... ¿los puedo volver a meter en
el ventilador?
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