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Chistes De Compadres |
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Llega
un hombre a presumirle a su compadre. -¿Qué
te parecen mis binoculares, que compré ayer? -Por
lo que veo, son medio "corrientes". -¿Qué
te pasa compadre?.. Si son de americanos -Por
eso mismo, los mejores binoculares son los japoneses. -¡Mira
compadre! ¡Con este aparatito que según tu dices que no sirve, te ví
anoche desde mi casa, cuando hacías el amor con tu esposa! -¡Ya
ves compadre, como no sirven, si fueran japonenes, te hubieras dado
cuenta, que era tu esposa! Estaban
dos compadres en una fiesta ya medio borrachos: -Compadre...
le tengo que decir la verdad... me acosté con la comadre... y le hice
el amor. -Compadrito...
no hay problema yo también lo hice con la suya. -Híjole
compadre, que mala honda... mejor hay que hacer un intercambio para
vivir con nuestras familias, ¿no? Dos
compadres jugaban cartas en la casa de uno de ellos, las esposas
habian salido de compras. -Oiga
compadre le voy a proponer algo... Sacando
una botella de Ron de un cajón, la coloca con fuerza sobre la mesa. -Ahora
si, nos la vamos a "chupar" -¿Y
la botella es para darnos valor? -Oiga
compadre, ¿y si vamos a comer por ahí? -Como
cree compadre, ¡por "ahí" no se come! La
comadre le dice al compadre que sus respectivas parejas les están
siendo infieles. Ella muy indignada, incita al compadre a
"vengarse" de tal atrocidad cometida. El compadre haciéndose
del rogar, prefiere desquitarse de otra manera, pero a tanta
insistencia... por fin acepta. -¡Mire,
nomás hay que cerrar con llave la puerta y a "vengarnos" se
ha dicho. -Está
bien comadre, lo que usted diga. Total
que el día se hace de noche y por la madrugada el canto del gallo les
anuncia el inicio de otro amanecer. -Entonces
qué compadre, nos echamos la última vengada. El
compadre ya sin poder hablar dice: -Sabe
qué comadre, a mí ya se me acabó el rencor. En
la cantina el clásico compadre borracho comienza a despedirse. -Compadre,
ya me voy, ya son casi las 12:00 y mi vieja se va ha enojar -No
sea marica compadre, háblele por teléfono, ¡que se aguante! -No,
¿cómo crees?, no la conoces... -Lo
que pasa es que no sabes tratar a las mujeres, te voy a enseñar -saca
con trabajos su celular y comienza a marcar-, ¡vieja!, no voy a
llegar a dormir hoy, ¿cómo qué quién habla?, soy ¡yo!. No te
hagas la loca, nos vemos mañana, y adiós. -Oye,
yo no sería capaz de hablarle así a mi esposa. -Yo tampoco, ¡era la tuya!
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