| Carta abierta a: 08 de mayo de 2002 Sr. Hugo Rafael Ch�vez Fr�as Presidente Constitucional de la Republica Bolivariana de Venezuela. Su Despacho. Antes que nada reciba un cordial y afectuoso saludo. Me encuentro sumamente preocupado por la situaci�n pol�tica que se respira en nuestra hermosa Patria. El 11 de Abril, cuando esas fuerzas aliadas con la maldad y el anti-nacionalismo, gestaron ese maquiav�lico golpe de estado contra usted, realmente pens� que todo ese hermoso proyecto que todos deseamos se hab�a esfumado. Estimado Presidente, quiz�s no sea yo la persona mas indicada para darle algunos consejos, pero siento desde mi coraz�n que debo hacerlo. Ver Texto completo |
| Carta Abierta para el CA Carlos Molina Tamayo � ........ Contralmirante, usted me ha proporcionado la repuesta. No se si pertenece a la clase media alta, media o baja, lo que si es seguro que se compenetr� bastante con industriales, comerciantes, empresarios todos de la oligarqu�a criolla, buenas fichas de Fedec�maras. He le�do con estupor que se refiere a la clase humilde como �fascinerosos�, tristemente esa fue la palabra que us� CA Molina. Pero no, no son fascinerosos� son gente olvidada por muchos gobiernos que no hicieron nada por ella. Se trata de personas CA Molina, gente de carne y hueso que ha sido explotada hasta por los propios sindicaleros como Carlos Ortega. Sepa usted que yo trabaj� en una compa��a contratista de PDVSA y conozco de los �negocios� que hac�an los sindicatos para enrolar obreros en la empresa, como era que cada candidato deb�a pagar al sindicato por la colocaci�n, siendo que tambi�n estos �dirigentes� le cobraban a la empresa por el servicio. Dinero todo que entraba directamente en los bolsillos de los directivos del gremio......� Ver texto completo |
| Carta a Pedro Le�n Zapata Leona Carrasco 17 de mayo 2002 Estimado maestro, d�jeme decirle que usted siempre fue objeto de mi admiraci�n por su l�piz afilado y listo para defender a los humildes y develar las injusticias. Pero debo decirle, maestro, que ya no lo reconozco, usted se ha puesto ahora al lado del poderoso, de aquellos a quienes usted dibujaba antes gordos, llenos de verrugas y vestidos de levita, muy parecidos a la claque que fue a aplaudir al se�or Carmona el d�a de su consagraci�n en Miraflores. Tampoco reconozco a sus amigos, antes usted se reun�a con hombres �ntegros de la talla de An�bal Nazoa o Kotepa Delgado, ahora sus panas son personajes como Orlando Urdaneta, quien hizo un oscuro papel en el golpe de estado del 11 de abril asaltando al d�a siguiente la Casa del Artista como ave de presa tratando de llegar primero al bot�n. No s� en qu� se diferencia eso de un fascista, usted expl�quemelo. ver texto completo. |