"LA LIBRE EXPRESI�N   Y LOS  QUE NO TIENEN VOZ�
Jes�s Rodr�guez Silva*
�Cual libertad de expresi�n disponen los que no tienen acceso a los medios?

En un pa�s, donde se insiste en la  existencia de m�s de un 80 por ciento de pobres, jam�s podr�a considerarse equitativo que los
planteamientos de esa inmensa mayor�a queden exclu�dos o marginados por parte de los grandes medios de difusi�n. (Cuantas veces habr� querido expresarse un dirigente de barrio, o quien lo defienda, en un canal de TV,  con poca o ninguna oportunidad).

Los editores y due�os de la prensa han hecho llegar al nivel internacional una versi�n tergiversada al extremo sobre la libre
informaci�n en Venezuela, apuntando hacia el gobierno todas las culpas por el  �cercenamiento de la libre expresi�n� en esta naci�n.

Ese se�alamiento corresponde m�s con quien pos�e una visi�n incompleta del pa�s donde vive o, tiene que ver con un inter�s particular, pero no con el de un colectivo.

Los sectores empobrecidos y marginales con mayor conciencia, evidenciada por los reveses electorales regionales o nacionales de los grandes partidos del puntofijismo en comicios previos al a�o 99, como donde el Dr. Rafa�l Caldera triunfa -sin el partido socialcristiano que fund�- y muy cercano (para algunos por encima) una agrupaci�n de trabajadores de significaci�n previamente regional, ya reclamaban  esa accesibilidad y es en el gobierno del Tcnel. Hugo Ch�vez donde ven mayores posibilidades de conseguirla.

Los medios se cierran a�n m�s y este gobierno intenta compensar el acceso a la opini�n mediante el mecanismo de �encadenamiento� de los canales privados a programas informativos del �nico canal del Estado, por cierto, tradicionalmente con muy poca cobertura y alcance en la geograf�a nacional, a lo que los empresarios de la informaci�n tambi�n se oponen. Cerradas tantas v�as a un sector importante, los reclamos efectuados a los medios o a los periodistas por esos  sectores populares,  ll�meseles �C�rculos Bolivarianos� o cualquier otra denominaci�n, deben evaluarse como consecuencia m�s que como causa de
los problemas.

Es �sta, una visi�n m�s real de la situaci�n, aunque equ�vocamente planteada respecto a la libertad de expresi�n a los organismos internacionales vigilantes de la misma.

Y, si a�n se dudara de lo aqu� expresado, valga la pena retar �con observadores del extrajero, no contaminados- y que revisen los archivos de la informaci�n televisiva del pa�s, tan siquiera en dos grandes vertientes, una la de las libertades para informar en contra  del gobierno cualquier cosa, hasta el extremo de utilizar los criterios y calificativos m�s denigrantes respecto m�ximo gobernante y su acci�n de gobierno, como no hab�a ocurrido en la historia pol�tica venezolana del pasado siglo.

Adem�s de evaluar objetivamente en una segunda vertiente,  los programas de opini�n de los canales televisivos que se quejan de manejo represivo, en los cuales, durante todo este gobierno chavista, dificilmente se consiga un programa donde la participaci�n de invitados del sector oficial tuviese alguna preponderancia o siquiera igualdad (como ocurr�a con los gobiernos precedentes). Con lo que podr�a constatarse que, en aquellos programas con varios entrevistados,  siempre han sido  minor�a los representantes del sector oficial y el entrevistador sum�ndose a la �cayapa�. Y en donde se estila la  presencia de un s�lo entrevistado, generalmente, por no decir siempre, el moderador, cuando se trata de alguien pr�ximo al sector gubernamental,
hace valer su voz m�s que la del propio entrevistado, invirti�ndose la relaci�n entre periodista y quien es  invitado a  aportar su opini�n.

No puede ser que por un contrato, los trabajadores de la prensa  efect�en una �entrega total a los designios del patrono�, o por un inter�s particular del periodista, se vulnere la objetividad y se  obvien postulados fundamentales de la Deontolog�a y de la Etica (contenidos tambi�n en la Declaraci�n Fundamental de los Derechos Humanos de las  O.N.U.) como aquellos que expresan:

�Es un deber velar por el respeto a los principios de libertad ciudadana.�

O, puntos de la �Declaraci�n sobre la Libertad de Prensa� aprobada por la Asociaci�n Venezolana de Periodistas el 19/03/69, tan de actualidad como los que expresan:

�La libertad de prensa es un derecho moral e individual de la persona humana, pero tambi�n de la colectividad.� �La colectividad tiene el derecho de reclamar al periodista y a la prensa el cumplimiento de su misi�n de informar.�

La p�rdida de la objetividad, de la imparcialidad y de la sensibilidad social, cuando ocurre individualmente desmerece al que la comete, m�s, cuando se aprecia en un colectivo implica un desprop�sito muy grave.

La libertad de informar y de opinar �para emitirla y para recibirla- no es s�lo del due�o del medio, lo es tambi�n del periodista, pero tambi�n del com�n de la gente.
*Jes�s Rodr�guez Silva
Profesor Universitario
Caracas, 25/04/02
Atras
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