| NOCIONES DE ESCRITURA CREATIVA |
ENTREGA Nº 6
LA
METAMORFOSIS DEL LENGUAJE
Por Raúl Gustavo Aguirre (fragmento)
Si el lenguaje,
en poesía, ha de servir a otros fines que los de expresar bellamente una
idea, si ha de superar las "intenciones descriptivas o instructivas", si,
en suma, se constituye en una razón que va más allá de lo racional, no
debe extrañar por lo tanto que termine por trastornar o desconocer las
estructuras tradicionales de la gramática, determinadas por la finalidad
-propia de la prosa- de expresar contenidos lógicos. Todos aquellos
valores sobre los que se constituye un lenguaje analítico está sujetos a
sufrir alteración. Las palabras tienen tres niveles de significación que
el lenguaje analítico convierte en uno solo: el gráfico ( la escritura en
sus distintas formas), el fonético (la pronunciación, el sonido) y el
semántico (el significado en sus diversas direcciones: recto, traslático,
etc.). En el lenguaje poético los niveles gráfico y fonético pueden
adquirir, cada uno de ellos, por separado, un valor significante mayor que
el habitual. Una palabra escrita con letras mayúsculas y aislada del
contexto puede asumir valor inusitado; dos o más palabras que
habitualmente estarían separadas por una coma pueden adquirir otro matiz
si ésta se elimina; las palabras pueden escribirse incompletas o separarse
en sílabas, o utilizarse solamente sílabas o letras iguales o diferentes
en una serie más o menos extensa; puede escribirse una palabra en lugar de
la que correspondería lógicamente para obtener un efecto inesperado, ya
fuere por contraste, por similitud fonética pero no semántica, etc. etc..
De hecho, todas estas posibilidades han sido utilizadas en la poesía del
siglo XX. Y a esto tenemos que agregar aún la supresión de los nexos, las
irregularidades en la sintaxis y la aparición de construcciones nominales
de tipo absolutamente nuevo. Nunca como hoy la poesía estuvo cargada de
tanta responsabilidad, ya que se quiere ver en ella uno de los pocos
"valores que subsisten en un mundo sin valores, "un" único medio de
comprender y develar la realidad en medio de la ruina y la negación de los
tradicionales modos de comprensión racional de ésta. "En nuestro siglo,
son cada vez más numerosas las voces que afirman que en última instancia
hay un solo camino de salvación y de comunicación con todo: la poesía".
Esta
responsabilidad, por entero nueva, que se hace asumir a la poesía tiene
como consecuencia un cambio de actitud con respecto a ella: ya no es, como
en la Antigüedad y en el Medioevo, un arte ornamental , una nueva manera
de decir de manera "bella" algo que también puede decirse en prosa. Ya no
es arte retórica al servicio de una verdad exterior a ella, juego musical
o creación fantástica, convencionalmente ajena a la "seriedad" del mundo.
Hoy se le asigna el valor de un medio de conocimiento, de revelación y
develación inmediatas que se halla más allá del alcance del pensar
filosófico. Un medio de conocimiento concreto e inmediato bajo la forma de
un "acto vital" en el que la realidad se hace asequible mediante la
participación inmediata de ella. De allí que la atención se centre en la
palabra, que adquiere así la máxima importancia, porque en ella ha de
fundarse toda posibilidad de acceso a la realidad. La palabra es alfa y
omega, el único material con que cuenta el hombre para iluminar su
"habitación" en la existencia y establecerse en ella. Sólo por el lenguaje
puede habitar el hombre en el ser, en el lugar que le está destinado como
tal. Pensar y poesía se separan de este mundo, y aunque puedan llegar a
ser dos laderas de la misma montaña, es por la poesía, antes que por el
pensar, como el hombre adquiere su plenitud y su posibilidad de rescatarse
ante las distorsiones con que el pensar, convertido en teoría, en técnica
y en metafísica racionalista, amenaza reducirlo en sus posibilidades
humanas y despojarlo de su virtual "destinación". El hombre, habita
poéticamente el universo.
PARTE PRACTICA
2x1
El dos por uno ha tenido siempre alguna novedad. Esta vez dos mujeres por un hombre, es tradicional en estos días en el mundo literario, por parte de un grupo bien posicionado, destacar una especie de discriminación a la que estaría sometida la mujer. Creo que no ha habido un campo de más libertad de expresión y donde más posibilidades de han tenido de ejercerla, que el de la literatura. En honor a ellas, hoy publicamos un poema de la recientemente desaparecida Olga Orozco (ver foto en tope de página), y de otra gran poeta contemporánea Argentina. Y el uno es para Horacio Esteban Ratti.
| HABITACIÓN CERRADA |
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No hay crespones. Ni carteles que digan que se han ido como todos los días. Pero la hierba muda en el umbral ¿no te recuerda nada? ¿ No te recuerda acaso a la sonámbula que vela en los espejos para que nada invada nada? La que aprendió el terror en los signos de humo, o la que abrió una estría en el tabique de los sueños ajenos para verse [morir, puede decirte ahora si se han muerto o si yacen dormidos. ¡Has visto tantas veces cruzar sobre la fase más triste de la luna el semblante de aquellos que ya estaban muy altos! ¿Cómo no has de poder desentrañar los último que fuiste tras la [última puerta del amor, aunque tu llave sea ya como una antorcha debajo de las aguas? "Sí. Ella se convirtió en cera transparente. Pero allí, en el costado de la condenación, su pecho se ha fundido como una flor abierta contra el cristal de [invernadero. Él quedó envuelto en hielo. Pero allí, en el costado de los remordimientos, los días sin vivir se abren como la onda de la piedra en el lago. No sé si hay que llorar. Ambos están tendidos en su abrazo de adiós arrebatado para siempre a los mármoles del cielo y a las rosas sangrientas del infierno." Es una hermosa historia para noches de escarcha, junto al fuego, cuando en cada mirada se humedece la cinta de las degollaciones. (Oh sí, los crímenes del amor, los inmolados de hoy por la fe de mañana.) Mas no están muertos, no. ¿No alcanzas a escuchar el susurro de cada promesa, de cada [abandono, como un cordaje tenso sumergido en la almohada? O acaso sea el roce de una ala de nostalgia contra la urdimbre de [la noche. O tal vez simplemente el zumbido del tiempo tatuando la esperanza [sobre el corazón. Lo cierto es que algo vibra, algo palpita allí entre labios de piedra que no fueron cerrados para guardar el canto de la sangre cernida [por el polvo, sino un rumor que sólo reconocen los que deben volver: el desvarío del porvenir en la garganta del pasado. Tú, la deshabitada ¿no oyes que resuena dentro de ti lo mismo que el llamado en la casa vacía? Él lo estará escuchando dondequiera que esté. |
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Olga Orozco |
| COMO LOS PÁJAROS |
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Los poetas se mueren como los pájaros por decir o cantar sueltos e indóciles. Van a la muerte como ellos sin que nadie lo advierta después de haber compuesto o roto, celebrado o negado los diferentes cielos de sus tránsitos procurando vivir del ocio al hastío, de la esperanza al desasosiego... Los poetas se mueren como los pájaros sin alejarse de las fuentes, voces anónimas, ecos lejanos, luces sidéreas e incendios humanos en el aire libre durmiéndose en la hierba llorosa bajo los verdes cambiantes álamos carolinos y acacias negras. Los poetas se mueren como los pájaros quiméricos y tímidos buscadores de paz cayendo desde la propia vigilia hasta este otro acabado silencio. María Dolores Lucero La noche calla su piedad en la nuca de los cerros. La luna, que ha bebido fuego, sostiene la mirada. El hombre eyacula su dolor para matar la rabia. Los perros, memoria de la sangre, anuncian la esperanza. |
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Horacio Esteban Ratti |
| María Dolores Lucero |
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La noche calla su piedad en la nuca de los cerros. La luna, que ha bebido fuego, sostiene la mirada. El hombre eyacula su dolor para matar la rabia. Los perros, memoria de la sangre, anuncian la esperanza. |
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