El Valor de la Iniciaci�n

�Qu� significa iniciarse como
"Sacerdotisa de la Diosa"?


Por Sandra Rom�n

Una iniciaci�n es, como su nombre lo indica, un nuevo
comienzo. Una iniciaci�n como Sacerdotisa de la Diosa
es, adem�s, un compromiso con la Madre, con nosotras
mismas, con las dem�s mujeres y con todo lo viviente,
por cuanto hasta el m�s peque�o de los seres es fruto de
Su amorosa Creaci�n.
Iniciarse como Sacerdotisa de la Diosa significa
entregarle toda nuestra vida, ponernos en Sus manos con
coraje, fortaleza, decisi�n y confianza.
Para algunas de nosotras es, en realidad, la renovaci�n
de un voto que hicimos hace mucho, mucho tiempo.
Para otras es un camino nuevo, el que las ha estado
esperando desde siempre y que por fin han decidido recorrer. Y para otras, puede no ser su camino al menos en esta vida, ya que cada alma tiene su propio recorrido y es preciso ser muy honestas con �l. Para seguirlo necesitamos estar muy abiertas para poder o�r la voz de nuestro coraz�n y permitir que sea nuestra propia alma quien nos tome de la mano y nos gu�e hacia los lugares y las personas que corresponden a las lecciones que hemos elegido aprender.
Estamos viviendo una �poca en la cual los antiguos conocimientos est�n disponibles para todas aquellas almas con sed de aprender. La solemnidad y la rigidez, propias de las ceremonias patriarcales, van cediendo su lugar al entusiasmo y la alegr�a, al placer de celebrar el retorno de la energ�a femenina. Pero todas estas maravillas con que la Diosa abre sus brazos hacia nosotras no deben confundirse con tomar nuestro compromiso a la ligera.
Las mujeres estamos tan acostumbradas a que no se nos respete que nosotras mismas nos hemos olvidado del verdadero significado de esta palabra. Del mismo modo, confundimos �compromiso� con �mandato� y huimos de todo aquello que signifique hacernos cargo de nuestras propias elecciones y de nuestros actos.
Sin respeto y sin compromiso no existe una aut�ntica �iniciaci�n�.
Nuevas religiones como la �wicca� han puesto al alcance de todo el mundo conocimientos m�gicos que son muy importantes rescatar para nuestra vida diaria. Pero tambi�n han aportado mucha confusi�n, por un lado porque la �nica aut�ntica �antigua religi�n� es la religi�n de la Diosa. Y esta no incluye el culto a un �Se�or� y una �Se�ora� sino a una Madre que es el Gran �tero que dio origen a todo lo que es: fin y principio, el Gran Misterio. La aut�ntica �antigua religi�n� no contiene elementos patriarcales, por cuanto �el culto a los se�ores� datan de apenas 5.000 a�os, cuando hubo m�s de 30 milenios anteriores de reverencia profunda a la Divinidad Femenina.
La wicca ha puesto al alcance de todos algunos m�todos de iniciaci�n, muy v�lidos a la hora de presentarse ante la Divinidad con humildad y respeto para que Ella pueda servirse de nosotr@s como Su instrumento. Se trata de una ceremonia privada que nos abre un importante portal hacia los Misterios, pero no nos acredita como sacerdotes ni como sacerdotisas y mucho menos nos pone en condiciones de iniciar a otras personas. Se trata de un camino personal y es en ese �mbito donde debemos vivirlo.
Pero llega un momento en nuestra vida en donde es preciso explorar aspectos mucho m�s profundos e interactuar y compartir con otras personas nuestros caminos y experiencias. No estamos aislados de los dem�s y es necesario aprender de quienes han visto parte de la sabidur�a y est�n dispuest@s a compartirla y prepararnos a conciencia para poder guiar a otros cuando nos llegue el momento.
Iniciar Sacerdotisas de la Diosa es una gran responsabilidad y un camino maravilloso. Ojal� que d�a a d�a se multipliquen Sacerdotisas aut�nticas, comprometidas de coraz�n y respetuosas del camino que han elegido las almas que se acercan a ellas para reencontrar la conexi�n con su propia Divinidad interior.
Y ojal� que todas las personas que dicen actuar en nombre de la Diosa lo hagan siempre con honestidad, responsabilidad y sabidur�a.
Benditas sean.


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