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Hace
20 años en un 22 de agosto de 1984 volvía a florecer la democracia en la
Universidad. Los universitarios retomábamos la conducción de nuestra máxima
Casa de Estudios implantando la democracia y comenzando un proceso de
reconstrucción de la autonomía, la participación y el co gobierno.
La intervención en la Universidad comenzó formalmente por decreto el
domingo
28 de octubre de 1973 utilizándose como pretexto un nunca aclarado
episodio
del estallido de una bomba en la Facultad de Ingeniería (justamente el día
en que esa Facultad se encontraba rodeada y en medio de un fuerte
dispositivo militar). Pero esa no fue la razón, sino la justificación de
la
intervención. La dictadura no se animó a intervenirla desde el golpe de
estado (junio del 73). La actitud activa y opositora a la ruptura
institucional y a la falta de libertades, sumado al resultado surgido de
las
elecciones universitarias (del 12/09/73, donde las opciones contrarias a
la
dictadura obtuvieron una aplastante victoria) constituyeron los
determinantes reales que implantaron un régimen dedicado a la destrucción
de
nuestra cultura, el desmantelamiento de todo impulso científico, la
implantación de la persecución y el abandono de las más ricas
tradiciones
universitarias y nacionales.
Hoy recordamos los 20 años de la caída de la intervención. Pero no es
un
recordatorio de una simple fecha o un hito más en la historia de la
Universidad. Recurrimos a nuestra memoria histórica para homenajear a
aquellos universitarios que desde la legalidad o la clandestinidad, nunca
bajaron los brazos y mantuvieron una actitud de rebeldía frente a las
libertades arrebatadas. Un público recuerdo para aquellos, en un inicio
muy
pocos, que con su esfuerzo y riesgos personales se atrevieron a soñar en
una
universidad diferente, logrando dar luz y convocar al camino militante a
cientos y luego a miles de estudiantes universitarios que se sumaron a la
oposición a la dictadura.
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Fotos
del 22/8/04 en la Explanada de la Universidad, donde CGU recordó esta
importante fecha



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La obra de la dictadura en la universidad fue descomunal en su esfuerzo
irracional y tremenda en sus resultados. Cierre de varios servicios y
departamentos. Encarcelamiento de autoridades universitarias y la
persecución política a los miembros del Consejo Directivo Central. La
Destitución de profesores y de personal no docente. Implantación del
Certificado de Fe Democrática (Decreto 351/974 - Artículo 1º - "Declárase
que la carencia de notoria filiación democrática de los funcionarios
docentes, técnicos, administrativos, de servicios u otros dependientes de
la Universidad de la República, constituye causal de destitución por
ineptitud"). Desmantelamiento de núcleos de investigación y
de varias bibliotecas. Obligación de suscribir compromiso de sumisión
para ingresar a la Universidad (Circular Nº 50 del año 1976 emitida por
el Rectorado: "El que suscribe (va el nombre) se obliga, compromete y
jura bajo su honor al ingresar a la Universidad a: ... 2) No realizar,
participar o promover reuniones, actos, asambleas o manifestaciones de carácter
político, gremial
o religioso dentro de los predios, edificios y aulas
universitarias").
Modificaciones de corte ideológico en planes de estudio hasta ese
entonces vigentes. La obligación de asistir a actos públicos (Año de la
Orientalidad) bajo pena de perder la calidad de estudiantes. Estas
acciones y decenas de otras por el estilo fueron ideadas y llevadas a cabo
por civiles corruptos aliados al golpe militar (los Narancio, Anselmi,
Bolentini, Nicolich, Fernández, etc.).
Con el paso del tiempo y a la distancia los medios y herramientas
utilizadas en la lucha por reconquistar la democracia hoy pueden parecer
ridículos. Sin embargo, fueron aptos para la época o simplemente se
utilizaron porque no existían otras alternativas. La característica
general estaba constituida por la originalidad, la alegría, lo súbito
(para evitar medidas de represión), la solidaridad y la fraternidad entre
jóvenes que venían de distintas corrientes políticas o ideológicas.
Todos teníamos por delante un enemigo común, antidemocrático y por
tanto, anti nacional. Bien lo expresa el Prólogo del libro Memoria de la
Semana del 83 "El estado se transformó en terrorista y el miedo se
adueño de todos nosotros. Y del miedo renació la solidaridad y de la
solidaridad el pensar compartido y del pensar compartido el hacer
juntos".
Entonces, se fueron sucediendo sin pausa la generación de espacios de
participación, de acción militante, siempre de vocación libertaria. La
gestación de las Revistas Universitarias florecieron en todos los centros
universitarios. La formación de grupos musicales hasta la creación de
las murgas universitarias que se incorporaron al fenómeno social
contestatario de la música popular. Las oficinas de apuntes surgieron
casi de manera espontánea por todos lados. La organización de comités
que se dedicaron a juntar firmas contra el examen de ingreso y la
implantación de cupos para el ingreso a la universidad. Las nocturnas y
atrevidas pintadas en los muros y las volanteadas convocando a las
protestas mediante los "cacerolazos". Las fiestas de las
Facultades y naturalmente, la aparición de la ASCEEP (Asociación Social
y Cultural de Estudiantes de la Enseñanza Pública) que logró organizar
a todos los estudiantes y pasar a una fase superior en la coordinación
y efectividad de las acciones contra la dictadura. Con una estructura
legal a disposición fue posible consolidar puentes con otras
organizaciones sociales confluyentes como las que provenían de la iglesia
(pastoral juvenil), las cooperativas de vivienda (FUCVAM), los
trabajadores (PIT - CNT) y muchas más (Foro Juvenil, editoriales, etc.).
Hoy la Corriente Gremial Universitaria, la CGU, recurre a nuestra memoria
colectiva que construye su identidad. Tanto por el hecho de brindar un
justo homenaje a las generaciones que nos han precedido, como para
recordar aquello que le sucedió al Uruguay y en especial a la
Universidad. Un día como hoy pero hace 20 años caía la intervención,
destrozada, vencida y sin aliados. La CGU estaba allí, como en la mayoría
de las actividades que hicimos referencia, por tanto justificación no nos
falta. No es mérito propio el resultado democrático alcanzado.
Simplemente la satisfacción de haber estado allí y el haber asumido los
compromisos correspondientes. El fracaso interventor y la reconquista de
las libertades tampoco es monopolio ni bandera exclusiva de organización
estudiantil o gremial en particular. Si de algún actor principal
hay que hablar es el protagonismo de todo el pueblo uruguayo. El mismo
pueblo que masivamente adhirió y acompaño la marcha de
cierre de la Semana de la Primavera del año 83, junto a los estudiantes.
Aquellos de todos los colores y de todas las ideas, pero unidos bajo el
mismo sentimiento: no hay desarrollo de la cultura nacional sin libertad.
Vaya nuestro saludo a aquellas generaciones y el respeto para los compañeros
que aún pensando distinto a la CGU, siempre serán aliados en la defensa
de la libertad, la autonomía y el cogobierno universitario.
CGU
- CORRIENTE GREMIAL UNIVERSITARIA - 1983 / 2004
POR UNA UNIVERSIDAD NACIONAL, POPULAR Y PARTICIPATIVA
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