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No. 8 Parabola De Las Quejas.
Un
hombre recibio una noche la visita de un angel, quien le comunico
que le esperaba un futuro fabuloso: se le daria la oportunidad de
hacerse rico, de lograr una posicion importante y respetada dentro
de la comunidad y de casarse con una mujer
hermosa.
Ese
hombre se paso la vida esperando que los milagros prometidos
llegasen, pero nunca ocurrieron, asi que al final murio solo y
pobre.
Cuando llego al cielo vio al angel que le habia visitado
tiempo atras y le reclamo:
-
Me
prometiste riqueza, una buena posicion social y una bella esposa.
-
¡Me
he pasado la vida esperando en vano!
Yo
no te hice esa promesa, replico el angel. Te dije que tendrias la
oportunidad de obtener riquezas, una buena posicion social y una
esposa hermosa.
El
hombre estaba realmente intrigado.
No
entiendo lo que quieres decir, confeso.
-
¿Recuerdas que una vez tuviste la idea de emprender un negocio,
pero el miedo al fracaso te detuvo y nunca lo pusiste en
practica?"
- El
hombre asintio con un gesto.
-
"Al no decidirte, unos anos mas tarde se le dio la idea a otro
hombre que no permitio que el miedo al fracaso le impidiera
ponerlo en practica. Recordaras que se convirtio en uno de los
hombres mas ricos del reino."
"Tambien recordaras -prosiguio el angel-, aquella ocasion
en que un terremoto asolo la ciudad, derrumbo muchos edificios y
miles de personas quedaron atrapadas en ellos. En aquella ocasion
tuviste oportunidad de ayudar a encontrar y rescatar a los
supervivientes, pero no quisiste dejar tu hogar, solo por miedo a
que los muchos saqueadores que habian te robasen tus pertenencias,
así que ignoraste la peticion de ayuda y te quedaste en
casa."
- El
hombre asintio con vergüenza -. "Esa fue la gran oportunidad de
salvarle la vida a cientos de personas, con lo que hubieras ganado
respeto de todos ellos". - Continuo el angel - "Por ultimo,
¿recuerdas aquella hermosa mujer pelirroja, que te habia atraido
tanto?... la creias incomparable a cualquier otra y nunca
conociste a nadie igual. Sin embargo, pensaste que tal mujer no se
casaria con alguien como tu, y para evitar el rechazo nunca
llegaste a proponerselo" .
El
hombre volvio a asentir, pero ahora las lagrimas rodaban por sus
mejillas.
"Si,
amigo mio -dijo el angel -, ella podria haber sido tu esposa .Y
con ella se te hubiera otorgado la bendicion de tener hermosos
hijos y multiplicar la felicidad en tu vida".
A
todos se nos ofrecen oportunidades, pero muy a menudo, como el
hombre de la historia, las dejamos pasar por nuestros temores e
inseguridades.
Pero
tenemos una ventaja sobre el hombre del cuento... ¡Aun estamos
vivos!
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