No. 4 El Valor De Una Sonrisa
Basta una leve sonrisa en tus labios para levantar el
corazon, para mantener el buen humor, para conservar la paz del
alma, para ayudar a la salud, para embellecer la cara, para
despertar buenos pensamientos, para inspirar generosas obras.
Sonriete hasta que notes que tu constante seriedad y
severidad se haya desvanecido. Sonriete hasta entibiar tu propio
corazon con ese rayo de sol.
Irradia tu sonrisa: esa sonrisa tiene muchos trabajos que
hacer, ponla al servicio de Dios. Tu eres apostol ahora y la
sonrisa es tu instrumento, la cana para pescar almas. Santificando
la gracia que habita en ti, te dara el encanto especial que
necesitas para transmitir a los otros ese bien.
Sonrie a los tristes.
Sonrie a los timidos.
Sonrie a los amigos.
Sonrie a los jovenes.
Sonrie a los ancianos. Sonrie a tu familia.
Sonrie en tus penas.
Sonrie en tus pruebas.
Sonrie en tus soledades.
Sonrie por amor de Jesus.
Sonrie por amor a las almas.
Deja
que todos se alegren con la simpatia y belleza de tu cara
sonriente. Cuenta, si puedes el numero de sonrisas que has
distribuido entre los demas cada dia; su numero te indicara
cuantas veces has promovido contento, alegria, satisfaccion,
animo, o confianza en el corazon de los demas. Estas buenas
disposiciones, siempre son el principio de obras generosas y actos
nobles. La influencia de tu sonrisa obra maravillas que tu
ignoras.
Tu
sonrisa puede llevar esperanza y abrir horizontes a los agobiados,
a los deprimidos, a los descorazonados, a los oprimidos y a los
desesperados.
Tu
sonrisa puede ser el camino para llevar las almas a la fe.
Tu
sonrisa puede ser el primer paso que lleve al pecador hacia Dios.
Tambien sonriele a Dios. Sonrie a Dios, mientras aceptas
con amor todo lo que El te manda y mereceras la radiante sonrisa
de Cristo fija en ti con especial amor por toda la
eternidad.
¡Dios les bendiga!