No.
31 La vida tiene sentido
La
vida empieza a tener sentido cuando ayudas a otro a ponerse de pie
y a andar.
Cuando respiras hinchando tus pulmones de aire, y notas que
no estás solo a pesar de estar en el desierto.
Cuando miras al cielo y ves las estrellas que dominan el
firmamento, comprendes que no estás solo, comprendes que la vida
es mucho más que el simple palpitar de tu
corazón.
La
vida tiene sentido cuando andas, cuando evolucionas, y no dejas
tras de ti amargura.
Cuando tras de ti has dejado amigos y hermanos, cuando has
dejado un grato recuerdo en todo aquel que te ha conocido, es
cuando la vida tiene sentido.
Si
tras de ti has dejado odio, ésas serán las raíces que darán en el
futuro frutos amargos; si la planta que crece tiene raíces de
amor, los frutos serán dulces y serán tu alimento en el andar de
cada día.
Apoya tu mano sobre el hombro de aquellos que andan
contigo, porque si te sientes débil ellos te reconfortarán y si te
sientes fuerte andarás más de prisa.
No
te ates a las alabanzas. El que te quiere no te alaba, te apoya
sin palabras.
Sabrás quién es el que te quiere cuando te veas reflejado
en él.
Busca tu gloria, en la gloria de los demás, y los demás
buscarán su gloria en ti.
Si
hablas a los demás, que tu palabra sea limpia; pero no hables con
orgullo, porque hacerlo es hablar con falsedad.
Usa
todo lo que la naturaleza pone a tu alcance. No malgastes tu
tiempo. Tienes poco tiempo; justo el que estás disfrutando
ahora.
Trata de conocerte. No te mal utilices. Busca dentro de ti
la solución a tus problemas.
Si
tienes que atarte, átate a ti mismo.
No
culpes a los demás de tus propios errores. Sé tu propio juez; pero
un juez justo.
Si
andas por un bosque ten cuidado, porque habrá ramas bajas, te
puedes golpear contra esas ramas. No es necesario que las cortes,
simplemente agáchate un poco para volver a levantarte
inmediatamente, la rama quedará frustrada en su intento de
dañarte.
No
pronuncies la palabra imposible!, porque todo es posible dentro de
ti si vas dirigido positivamente, si vas dirigido negativamente,
poco a poco te irás hundiendo; conseguirás tal vez logros
parciales, inmediatos, pero te estarás
hundiendo.
Si
vas positivamente, quizás los logros sean más a largo plazo, pero
te estarás elevando.
Sólo
pasa hambre el que no sabe que tiene dos manos. Si alimentas tu
cuerpo para que te sirva, debes también alimentar tu alma, para
que también te sirva.
Un
alma poco alimentada es un alma débil, sin fuerza. Un alma bien
alimentada es un alma que genera energía, que contagia, que anima.
Cuida bien todas aquellas cosas que afectan la evolución de tu
alma.
Nunca hables con miedo, porque las palabras se volverán
contra ti. Si tienes miedo no hables, porque el miedo es también
contagioso.
Habla mirando a los ojos, transmite tu fuerza en tu
mirada.
Si
quieres saber cómo es Dios, mira volar un ave, mira crecer una
flor, mira a los astros moverse, y verás que en ellos se expresa
la perfección.