No.
30 Memorandum de Dios
De:
Dios
Para: Mi querido hijo(a)
Por
favor recuerda que no necesito tu ayuda. Si te enfrentas a una
situación que no puedes manejar, no intentes resolverla.
Te
pido amablemente que la coloques en la bandeja "Algo que sólo Dios
puede hacer".
Me
encargaré del asunto en Mi tiempo, no en el tuyo. Una vez que
hayas depositado tu problema en dicha bandeja no te aferres más a
él o pretendas retirarlo de allí.
El
aferrarte o retirar tu problema, sólo hará que se retrase la
solución del mismo.
Si
fuese una situación que tu consideres puedes manejar por ti mismo;
te pido no obstante, que por favor lo consultes conmigo en
oración, para que puedas asegurarte que tomarás la decisión
adecuada.
Debido a que yo no duermo nunca ni me adormezco jamás, no
hay razón por la cual tengas que perder tu sueño en la madrugada a
causa de las preocupaciones. Descansa en Mí.
Si
deseas contactarme, estoy a la distancia de una
oración.
Además considera lo siguiente: Sé feliz con lo que
tienes.
Si
encuentras difícil el dormir por las noches, Recuerda a las
familias desamparadas que no tienen un lecho donde
dormir.
Si
te encuentras atorado en el tráfico, no desesperes. Hay gente en
este mundo para quienes tan solo manejar es un
privilegio.
¿Has
tenido un mal día en el trabajo? Piensa en aquellos que están por
años sin poder conseguir uno.
¿Estás descorazonado( a) por una relación sentimental
deteriorada? Piensa en aquellos que no saben lo que es amar y que
jamás han sido amados.
¿Te
entristeces porque se termina el fin de semana? Piensa en la mujer
con vestidos raídos, que trabaja 18 horas al día lavando ropa
ajena, a fin de alimentar a sus hijos.
¿Se
dañó tu vehículo en medio de la carretera y lejos de toda ayuda
posible? Piensa en los parapléjicos que con el mayor gusto
tomarían tu lugar por caminar la distancia.
¿Has
notado que te aparecen nuevas canas? Piensa en los enfermos de
cáncer bajo quimioterapia, que desearían tener tu
cabello.
Has
llegado a los 40 y te has enfrentado a una terrible pérdida y te
preguntas: ¿Cuál es el propósito de esta prueba? Sé agradecido.
Existieron muchos que no vivieron hasta esa edad para
averiguarlo.
¿Te
encuentras en un momento de la vida con que eres objeto de la
amargura, ignorancia, pequeñez o envidia de la gente? Recuerda,
las cosas podrían ser peores. Tú podrías ser uno de
ellos.
¿Sientes que no ayudas a los demás como quisieses? Parte de
la solución está en tus manos; envíales este memorandum, podrías
sin quererlo iluminar el día de alguien más.
¿Sientes que no tienes un amigo? "Recuerda que uno te está
enviando este mensaje".
La
oración es uno de los dones que Dios nos ha dado. No cuesta nada y
nos concede cantidad de premios. Sigamos orando "los unos por los
otros".
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