No. 3 Toma el timon de tu
vida.
Te
das cuenta de que la vida es como el mar? Hay dias que son azules
y tranquilos, con las aguas acogedoras, deliciosas. Otros dias son
nublados, con grandes tempestades, aunque cuando parece que el
oceano te va a devorar nace un nuevo dia lleno de sol y
calor.
Navegamos en medio de este oceano.
Somos lanchitas pequenas, pero grandiosas.
Cada
lancha tiene su timon.
En
ti esta el tomar hoy mismo el timon de tu vida.
Sabes, por la gracia de Dios, el rumbo que deseas seguir.
Sabes que para llegar a tu meta tendras que atravesar --como
todos-- grandes tormentas de todo tipo: pasionales, depresivas,
morales, economicas. Sin embargo, tienes el timón en tus manos.
Como todo marinero, debes saber manejar el
timon.
En
el orden material, cuando tenemos un tremendo dolor de cabeza, nos
produce tristeza, depresion, etc. Nuestro barquito empieza a
ladearse por un simple dolor.
Tomamos un medicamento y enderezamos el barco. Volvemos a
sentir la salud normal que nos lleva a equilibrados en lo
físico.
Diariamente tenemos que ir gobernando el timon; debemos
tomar determinaciones, decisiones, para enderezar nuestra
vida.
En
el orden moral, nos topamos con amistades que nos arrastran a
cosas no convenientes de diferentes tipos: conversaciones que
danan nuestra mente tranquila, ideas negativas para nuestro
vivir.
Hay
que tomar el timon de nuestra nave y no dejar que nos aparten del
equilibrio moral y espiritual.
Tendras que tomar decisiones. Tomalas con la seguridad de
que nada te aparte de tu camino, de tu meta.
Cometemos errores y de ahi vienen nuestras depresiones y
nuestra agresividad.
Cuando encuentres en tu vida gente agresiva y que solo ve
lo negativo de los demas, disculpalas, perdonales de antemano. Son
personas que no han sabido llevar el timon de su vida. Se han
apartado del camino de la bondad, de la alegria y del amor, que es
para lo cual hemos sido creados.
Pero
tu... toma el timon de tu nave.
Vive
intensamente el momento presente, concentra todo tu ser en lo que
haces y no temas al futuro.
El
faro de Dios te cuida y te protege siempre.
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