La
mano negligente empobrece;
mas
la mano de los diligentes enriquece.
PROVERBIOS 10:4
No.
21 Adora y Confía
No
te inquietes por las dificultades de la vida, por sus altibajos,
por sus decepciones, por su porvenir más o menos
sombrío.
Quiere tú, lo que Dios quiere. Ofrécele en medio de
inquietudes y dificultades el sacrificio de tu alma sencilla que,
pese a todo, acepta los designios de Su
providencia.
Poco
importa que te consideres un fracasado si Dios te considera
plenamente realizado a su gusto.
Piérdete confiado ciegamente en ese Dios que te quiere para
Sí y que llegará a ti, aunque no lo veas. Cuánto más decaído y
triste te sientas, tanto más piensa que estás en sus manos,
fuertemente cogido.
Vive
feliz, vive en paz que nada te altere; que nada -ni la fatiga ni
tus fallos-, sea capaz de quitarte la paz.
Haz
que brote y conserva siempre sobre tu rostro una dulce sonrisa,
reflejo de la que el Señor, continuamente, te dirige. Y en el
fondo de tu alma coloca, antes que nada, todo aquello que te llene
de la paz de Dios.
Adora y confía en Dios, porque Él te tomará en sus brazos y
te hará volar..., volar como un águila.
Si
has perdido dinero, has perdido poco.
Si
has perdido un amigo, has perdido mucho.
Pero
si has perdido la fe en Dios, ¡lo has perdido
todo!
"...
pero una cosa hago, olvidando ciertamente lo que queda atrás, y
extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio
del supremo llamamiento de Dios en Cristo
Jesús."
Filipenses 3:13, 14.
Fuente: trovador.com-
|