No.
15 Buena Cosecha
No
hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere
de buena semilla, buen abono y riego constante.
También es obvio que quien cultiva la tierra no se para
impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus
fuerzas: "¿Crece, maldita seas!"...
Hay
algo muy curioso que sucede con el bambu japones y que lo
transforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la
abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En
realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete
anos, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido
de haber comprado semillas infertiles.
Sin
embargo, durante el septimo año, en un período de sólo seis
semanas la planta de bambu crece ¡mas de 30 metros
!
¿Tardo solo seis semanas crecer?
No.
La verdad es que se tomó siete anos y seis semanas en
desarrollarse.
Durante los primeros siete anos de aparente inactividad,
este bambu estaba generando un complejo sistema de raices que le
permitirian sostener el crecimiento que iba a tener despues de
siete anos.
Sin
embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar
soluciones rapidas, triunfos apresurados sin entender que el exito
es simplemente el resultado del crecimiento interno y que este
requiere tiempo.
Quizas por la misma impaciencia, muchos de aquellos que
aspiran a resultados en corto plazo, abandonan subitamente justo
cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.
Es
tarea dificil convencer al impaciente de que sólo llegan al exito
aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el
momento adecuado.
De
igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones
estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada esta
sucediendo. Y esto puede ser extremadamente
frustrante.
En
esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduracion
del bambu japones, y aceptar que -en tanto no bajemos los brazos ,
ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, si esta
sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo,
madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e
imperceptiblemente creando los habitos y el temple que les
permitira sostener el exito cuando este al fin se
materialice.
El
triunfo no es mas que un proceso que lleva tiempo y dedicacion. Un
proceso que exige aprender nuevos habitos y nos obliga a descartar
otros. Un proceso que exige cambios, accion y formidables dotes de
paciencia. 35
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