CLUB XTREME DE  GUADALAJARA
Logo_CEX
Guadalajara, Jal. M�xico
Cr�nica Tapalpa, Jal.       Por: Claudia Hernandez
�Que es el CEX?

Cr�nicas

Guadalajara


Actividades

CEX-M�xico


Proximos Eventos

Galer�a


Links


Cont�ctanos

Libro de Vis�tas

Copyrights
Home l GuadalajaraEventos l   ActividadesCEX-M�xicoGaler�aLinksCont�ctanos l Libro de Vis�tasCopyrights
Ultima actualizaci�n:
Miercoles, 16 de Mayo del 2002
Estuvimos ah� durante un largo rato. Realmente no sabemos a que hora llegamos ni cuanto hicimos en la caminata, ya que ninguno de los dos llevaba reloj. Nos levantamos para ir a donde acampar�amos, y empezamos a caminar otros 500 mts. de regreso. Enseguida estaban unos 6 caballos en el camino, y me entro miedo otra vez, ya que una yegua pre�ada nos miraba atentamente y le dije a Merucho: --Hay que esperar a que se vayan.-- Enseguida pas� una camionta y pens�: --Bien, se van a mover-- pero no, siguieron ah�. Merucho como siempre muy despreocupado de los animales pero consecuentando mis histerias. Le dije: --Ok, vamos a ver que pex-- Y nos fuimos acercando lentamente, pero, cuando est�bamos cerca, los caballos salieron corriendo desesperados. Ellos estaban pensando lo mismo que nosotros, esperaban a que nos fu�ramos por que nos ten�an miedo. Ja ja, pobrecitos!!.

Llegamos a un lugar en donde el sol radiante reflejaba la presa que brillaba, y el cielo azul, con unas dos o tres casa alrededor completaban el cuadro pintoresco.

Despu�s Merucho pus� la tienda de campa�a y acomodamos las cosas. Una vez que qued� todo listo estuvimos contemplando el paisaje por un largo rato. Hicimos ejercicios de relajaci�m, (no se confundan, respirar profundamente y exhalar) hasta que fuimos por unas ramas para que en la noche prendi�ramos una fogata. Caminamos y encontramos unas ramas que Merucho cort�, las recogimos y las llevamos al lado de la tienda de campa�a. Mientras el sol se estaba ocultando, Caminamos por la orilla de la presa y las piedras sueltas que la formaban, para llegar al punto de control de la cortina. --Que padre, desde ah� se ve�a la presa a todo lo ancho-- Despues bajamos por las piedras hasta un puto en donde me sent� muy peque�a, como insignificante ante la inmensa naturaleza. Estabamos en medio de la nada y ya estaba obscureciendo, en eso me entr� un temor muy fuerte a lo desconocido, a la obscuridad, a la naturaleza o al hombre que pudi�ra andar por ah�. No se, la adrenalina flu�a en mi cuerpo y con sentimientos encontrados. Nunca hab�a estado en contacto con la naturaleza en esa forma, y adem�s, solo estabamos Merucho y yo, con los mosquitos que nos segu�an y los p�jaros que cantaban. En eso me entr� mucho miedo y le dije a Merucho: --Uuumm, mejor v�monos a donde est� la tienda de campa�a por que tengo miedo.--

En ese lugar en especial me dio mucho miedo, tal vez por la energ�a de las rocas o por que ah� es donde el agua alcanza su maximo nivel y esa zona se cubre en epoca de lluvias, as� que pienso que fue lo que me provocaba temor; como si sintiera que se fueran a caer las piedras y me llevara el agua.

En fin, nos regresamos ya en la obscuridad. En eso escuchaba que me llamaban --ssshhits-- otra vez --ssshhhist-- --Quien ser�, hay alguien ah�??!!-- Y Merucho: --C�lmate, son los p�jaros-- Y si, efectivamente eran los p�jaros. Luego: --Escucha Merucho, se oyen voces--, Merucho: --Si, es el eco de los que est�n en frente, del otro lado de la presa, a muchos metros de aqu�.-- Despues se oye que encienden su camioneta y se van.

Ya despu�s estabamos en la colchoneta esperando a que apareciera la Se�ora Luna, la cual brill� pero por su ausencia. Hubiera sido el cuadro completo, pues imag�nense, iluminando la presa en la noche. Pero en su representaci�n, nos deleitamos con el show del cielo estrellado, y con estrellas fugazes que jamas hab�a visto antes. En eso me dijo Merucho: --Mira, ese que va alla es un sat�lite. Vez la diferencia entre un sat�lite y una estrella fugaz??!!, Ahora busca tu uno-- Y yo, atenta a encontrarlo le dije: --Ah� va uno!!-- Y me contesta: --Ji ji, ese es un avi�n.-- Ups!!, en fin, seguimos viendo el cielo y platicando durante horas mientras nos com�amos unas salchichas fr�as por que el fuego no prendi�. Adem�s, fue mejor por aque as� disfrutamos del cielo. Y bueno, empez� a bajar la temperatura, y como soy bastante friolenta le dije a Merucho que mejor deber�amos entrar a la casa de campa�a. Nos metimos y en eso tra�amos un tubo de luz, cuando escuche una camioneta. --Oye, no seran los de enfrente y nos buscan??! Hay que guardar el tubo de luz para que no nos vean-- Se escuchaba que discut�a una se�ora de una casa de campo como a 700 mts. De nuevo: --Escucha a la se�ora, est� enojada-- Merucho me dice: --Por favor, deja a la se�ora en paz, ya quieres ir a arreglar sus problemas.-- Me sent�a como cuando tienes 8 a�os y te dejan tus pap�s solo en casa y te da miedo hasta el tic tac del reloj, y est�s atento a tdos los movimientos. Le coment� a Merucho que esta noche no iba a dormir, pero estaba equivocada, por que una de mis cualidades es que duermo como Oso, pero me agarr� el sue�o y dorm� y dorm�. Claro, para entonces la se�ora ya se hab�a callado y ya me hab�a acostumbrado a los ruidos; solo me daba un poco de fr�o cuando me destapaba, y de repente, abr� los ojos y ya hab�a amanecido.

Merucho despert� lentamente y lo vi observ�ndome mi melena de le�n. Nos levantamos con muchisima flojera pues faltaban por caminar otros 12 kms. de regreso y ten�amos que regresar temprano a tomar el camion a Guadalajara.

Continua la 3era y ultima parte.
Nosotros apoyamos la campa�a de la ONU Deporte Si, Drogas No!!
Hosted by www.Geocities.ws

1