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1. Diferencias
entre administración tradicional y gerencia moderna
2. El
trabajo gerencial
3. El
gerente
4. Habilidades
de un gerente
5. Las
funciones del gerente
6.
Bibliografía Crosby
(1988) define a la gerencia como “el arte de hacer que las cosas ocurran”. Por
su parte Krygier (1988) la define como un cuerpo de conocimientos aplicables a
la dirección efectiva de una organización. En la actualidad, existe consenso,
entre muchos autores, al señalar que el término gerencia se puede definir como
un proceso que implica la coordinación de todos los recursos disponibles en una
organización (humanos, físicos, tecnológicos, financieros), para que a través
de los procesos de: planificación, organización, dirección y control se logren
objetivos previamente establecidos. De esta manera se puede distinguir tres aspectos claves al definir la
gerencia como proceso: en primer lugar, la coordinación de recursos de la
organización; segundo la ejecución de funciones gerenciales o también llamadas
administrativas como medio de lograr la coordinación y, tercero, establecer el
propósito del proceso gerencial; es decir el dónde queremos llegar o que es lo
que deseamos lograr. Antes de seguir adelante es necesario saber por qué y
cuándo es necesaria la gerencia, qué hace y cómo lo hace. La
gerencia es responsable del éxito o fracaso de una empresa, es indispensable
para dirigir los asuntos de la misma. Siempre que exista un grupo de individuos
que persigan un objetivo, se hace necesario, para el grupo, trabajar unidos a
fin de lograr el mismo. Por otra parte los integrantes del grupo deben
subordinar, hasta cierto punto, sus deseos individuales para alcanzar las metas
del grupo, y la gerencia debe proveer liderazgo
para la acción del grupo. Al
analizar las funciones gerenciales encontramos la respuesta al qué hace la gerencia. Cuando estudiamos la
gerencia como una disciplina académica, es necesario considerarla como un
proceso el cual puede ser descrito y analizado en términos de varias funciones
fundamentales. En ese sentido Sisk y Sverdlik (1976) señalan que al describir y
estudiar cada función del proceso separadamente, podría parecer que el proceso
gerencial es una serie de funciones separadas, cada una de ellas ajustadas y
encajadas en un compartimiento aparte, sin embargo esto no es así, aunque el
proceso, para que pueda ser bien entendido, debe ser subdividido, y cada
parte que lo compone discutida
separadamente en la práctica, un gerente puede (y de hecho lo hace con
frecuencia) ejecutar simultáneamente, o al menos en forma continuada, todas o
algunas de las cuatro funciones: planeamiento, organización, dirección y
control. Cuando
la gerencia es vista como un proceso la planificación es la primera función que
se ejecuta. Una vez que los objetivos han sido determinados, los medios
necesarios par lograr esos objetivos son presentados como planes. Estos planes
determinan el curso de la organización y proveen una base para estimar el grado
de éxito probable en el logro de los objetivos. Para poder llevar a la práctica
y ejecutar los planes, una vez que éstos han sido preparados, es necesario
crear una organización la cual señale una estructura de funciones y una
división del trabajo. Es función de la gerencia determinar el tipo de
organización requerido para llevar adelante la realización de los planes
elaborados. La clase de organización que se haya establecido determina, en gran
medida, el que los planes sean apropiada e integralmente ejecutados. La tercera
función gerencial, es la dirección considerada como una actividad que tiene que
ver con los factores humanos de la organización la cual envuelve los conceptos
de: liderazgo, toma de decisiones, motivación y comunicación. La última fase del proceso gerencia es el
control, la cual tiene como propósito inmediato medir, cualitativamente y
cuantitativamente, la ejecución en relación con los patrones de actuación, y
como resultado de esta comparación, determinar si es necesario tomar acciones
correctivas que encaucen la ejecución en línea con las normas establecidas. Diferencias entre administración tradicional y gerencia moderna
El cuadro nos muestra las diferencias
esenciales señaladas por Fermín y Rubino (1997):
El trabajo gerencial
Chung y
Megginson (1981) señalan que hay dos maneras de analizar el trabajo gerencial,
desde dos puntos de vista. 1.
Normativo, especifica lo que se espera que haga el gerente y
se ha vinculado a las clásicas funciones de la administración señaladas por
Fayol en la década de los veinte a saber: planificación, organización,
coordinación y control. 2.
Descriptivo: desde este punto de vista el trabajo gerencial
se centra en las actividades que un gerente ejecuta. Las cuales se pueden
resumir en cuatro categorías: (a) personales: distribuir su tiempo, desarrollar
su propia carrera, manejar sus asuntos; (b) de interacción: son llamadas también directivas y se agrupan
en: directivas (gerente, enlace, líder), informacionales (monitor, diseminador,
portavoz) y, decisionales (asignador de recursos, solucionador de problemas y
conflictos, negociador, tomador de decisiones); (c) actividades
administrativas: procesamiento de papeles y documentos, evaluación de políticas
y procedimientos y la preparación y administración del presupuesto; (d)
técnicas: envuelven el uso de herramientas y la ejecución de habilidades
técnicas para la solución de problemas. El gerente
Ditcher
(1988) señala que el término gerente es un eufemismo para designar el acto de
guiar a los demás, lograr que las cosas se hagan, dar y ejecutar órdenes. Por
su parte Alvarado (1990) señala que el gerente existe para ejecutar el objetivo
o misión de la organización. A pesar de que esta misión varía según las
características del contexto donde actúe existen seis responsabilidades básicas
que constituyen la esencia de su acción
a saber: (1) incrementar el estado de la tecnología de la organización; (2)
perpetuar la organización; (3) darle dirección a la organización; (4)
incrementar la productividad; (5) satisfacer a los empleados; (6) contribuir
con la comunidad. Es
por esto que el ente dinamizador del
proceso hasta ahora descrito, es al que comúnmente llamamos gerente. De allí
que podamos afirmar que la gerencia es un proceso y el gerente es un individuo
que realiza acciones inherentes a ese proceso. Se conoce como gerentes a
aquellas personas en una organización que cumplen su tarea, primordialmente,
dirigiendo el trabajo de otros y que realizan algunas o todas las funciones antes mencionadas. Habilidades de un gerente
Autores como,
Garcia y Martin (1980), Hersey y Blanchard (1977), Terry y Franklin (1986),
coinciden en señalar que se necesitan tres tipos de habilidades para
desarrollar efectivamente el trabajo gerencial. Estas habilidades son: 1.
La habilidad técnica: implica la capacidad para usar el
conocimiento técnico, los métodos, las técnicas y los medios necesarios para la
ejecución de tareas específicas. Envuelve un
conocimiento especializado, capacidad analítica, facilidad para el uso
de técnicas y herramientas. Puede ser obtenida mediante educación formal o a
través de la experiencia personal o de otros. 2.
La habilidad humana: es la sensibilidad o capacidad del
gerente para trabajar de manera efectiva como miembro de un grupo y lograr la
cooperación dentro del equipo que dirige. 3.
La habilidad conceptual: consiste en la capacidad para
percibir a la organización como un todo, reconocer sus elementos, las
interrelaciones entre los mismo, y como los cambios en alguna parte de la
organización afectan o pueden afectar a los demás elementos. Alvarado
(1990) señala que la combinación apropiada de las tres habilidades descritas
anteriormente varía a medida que un individuo avanza en la organización, desde
el nivel de gerencia a los altos puestos gerenciales. Mientras que en los
niveles bajos de gerencia se requerirá de mayores conocimientos técnicos que en
los niveles medio y alto, el requerimiento de habilidades conceptuales variará
en relación inversa a los conocimientos técnicos, es decir, su necesidad
aumentará a medida que se ascienda en la escala
jerárquica. Las funciones del gerente
Fermín y Rubino (1997), destacan por lo menos tres grupos de funciones
que son esenciales para un efectivo trabajo gerencial: 1.
La
creación un grupo de trabajo armónico
donde el todo sea más que la suma de sus partes. Una entidad productiva que
rinda más que la suma de los recursos incorporados a la misma. 2.
Ser proactivo,
es decir, armonizar en todas las decisiones y todos los actos los
requerimientos del futuro inmediato y a largo plazo. 3.
Ejecutar seis
tareas básicas: fijar objetivos; derivar metas en cada área de objetivos;
organizar tareas, actividades y personas; motivar y comunicar, controlar y
evaluar; y, desarrollar a la gente y a sí mismo. En consecuencia,
efectividad de una organización depende directamente de la eficacia y la
eficiencia con que el gerente ejecute sus funciones así como también de su
habilidad para manejar a las personas que conforman su grupo de trabajo,
generalmente con aptitudes, actitudes y necesidades diferentes, y guiarlas por
el camino que conduzca hacia la efectividad de la organización. Un gerente efectivo es aquel que: ·
Comparte con
sus colaboradores los objetivos y prioridades de su departamento y de la
organización. ·
Utiliza el
consenso para llegar a acuerdos con sus colaboradores. ·
Estimula la
participación de sus colaboradores en la planificación, toma de decisiones y
solución de problemas. ·
Se preocupa por
mejorar continuamente la comunicación. ·
Busca medios
para que los colaboradores se comprometan, de manera voluntaria, con el logro
de los objetivos de la organización. ·
Analiza y
evalúa, conjuntamente con sus colaboradores, los logros alcanzados, las causas
de las desviaciones y las posibles medidas correctivas. ·
Enlaza logros
con recompensas de una manera justa y objetiva. ·
Facilita el
trabajo de sus colaboradores y, más que ejercer control, les presta el apoyo
necesario para que puedan realizar eficientemente sus tareas. ·
Delega, tanto
las funciones como el poder para tomar decisiones, dando suficiente autonomía
de acción a sus colaboradores. ·
Cuando se
presentan conflictos, los afronta para resolverlos no para buscar culpables. ·
Considera los
errores, propios y ajenos, como una oportunidad para aprender y mejorar. Finalmente cuando se habla del gerente, se define como
un individuo capaz de orientar, dirigir, tomar decisiones y lograr objetivos;
de él depende su éxito personal, el de
la organización y el del grupo que esta dirigiendo. De allí que resulte
necesario que además de una formación gerencial, el individuo que actúe como
gerente, tenga un patrón de criterios y una filosofía clara de la
administración, de la concepción del hombre y una ideología del trabajo, que le
permitan ganar apoyo efectivo y partidarios comprometidos con una misión cuyo
significado y trascendencia merece entrega (Alvarado, 1990). Alvarado, J. (1990). El gerente en las
organizaciones del futuro. Chung, K. Y
Megginson, L. (1981). Organizational behavior. Crosby, P. (1988). Dinámica gerencial.
México: McGraw Hill. Dichter, E. (1988). ¿Es usted un buen
gerente?. México: McGraw Hill. Fermín, I. Y Rubino, N. (1997). Gerencia y
Liderazgo. Material Instruccional. Caracas: UPEL-IPC. Garcia, O. Y Martín, F. (1980).
Administración y desarrollo gerencial. Hersey, P. Y
Blanchard, K. (1977). Management of organizational behavior: utilizing human
resources. New Jersey: Prentice Hall. Krygier, A. (1988). Consultores de
Gerencia: ¿Terapeútas de las organizacio-nes? Gerente. Mayo. Sisk, H. Y Sverdlik, M. (1976).
Administración y gerencia de empresas. Terry, G. Y
Franklin, S. (1986). Principios
de administración. México: Continental. |
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