El avance desde una estrategia dirigida al
producto hacia una orientada al cliente ha llevado a bancos e
instituciones financieras a convertirse usuarios pioneros de las
soluciones Customer Relationship Management (CRM), un mercado que,
incluyendo el software, los servicios y el hardware asociado, representa
en la actualidad a nivel mundial un negocio de 13.700 millones de dólares,
según datos de la consultora Aberdeen Group, la cual pronostica un
crecimiento para este segmento de un 6,7 por ciento anual de aquí a 2006.
Y es que como se apunta en un reciente informe de IDC, que estima que el
51 por ciento de la industria bancaria europea ya ha implantado una
solución CRM, los bancos son conscientes de la necesidad de contar con una
oferta atractiva y personalizada para poder tanto retener a sus actuales
clientes como para atraer a nuevos usuarios.
Dependiendo tanto del
lugar y el tamaño como del cliente objetivo, los bancos pueden llevar a
cabo diversas iniciativas para alcanzar este objetivo. Entre estas
acciones, y de acuerdo con el mismo trabajo de IDC, destacan la
reestructuración organizacional, la mejora de la interacción con los
clientes, la puesta a su disposición de múltiples puntos de acceso a sus
servicios y la implantación o mejora, en caso de ya estar operativos, de
sus sistemas CRM. Así la clave radica, por un lado, en recopilar la máxima
cantidad de información posible sobre los clientes, desde su histórico y
situación personal hasta sus gustos y aspiraciones, a través de los
distintos canales de interacción existentes para contar con una visión
global en la que basar, por otro lado, la definición y desarrollo de las
relaciones con éste, sean requeridas por el cliente o impulsadas por el
banco; de manera que el banco pueda actuar de forma proactiva haciendo
llegar por ejemplo a los recién casados a través de su canal predilecto
información sobre sus ofertas hipotecarias y no incurrir en errores como
el envío de publicidad sobre productos o servicios que el cliente ya tiene
contratados.
Aunque no es el único, el ámbito on line resulta
especialmente llamado a materializar este avance al constituir un medio de
gran potencial y eficacia para proveer contenidos y servicios adecuados a
las particularidades de los diferentes segmentos de clientes a cubrir como
pueden ser asesoría en servicios de gestión de fondos, portales para pymes
o portales de comercio B2B para grandes empresas, iniciativas cuya puesta
en marcha supone en muchas ocasiones la combinación de la tecnología y las
habilidades del banco con las de terceras partes especializadas en
determinados ámbitos.
En este escenario la integración de los
diferentes canales de acceso existentes (Internet, teléfono, quioscos de
pantalla táctil, oficinas tradicionales...) constituye una prioridad que
garantiza la provisión de un servicio homogéneo basado en la
disponibilidad de información exacta y actualizada sobre el cliente, quien
alimenta dicho conocimiento en cada contacto con la entidad, que tiene por
su parte la posibilidad de llevar a cabo campañas de atracción y retención
perfectamente ajustadas al perfil del cliente objetivo.