Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec
Pintor, grabador y dibujante francés
(1864-1901), fue uno de los artistas que mejor representó la vida nocturna
parisiense de finales del siglo XIX.
Toulouse-Lautrec nació en Albi el 24 de noviembre de 1864, en el seno de
una de las familias aristocráticas más importantes de Francia. Siendo
adolescente se rompió las dos piernas y, a causa de una enfermedad congénita
que le provocaba falta de calcio, durante el resto de su vida conservó un torso
normal pero las piernas no le crecieron. Su habilidad para el dibujo fue en
principio estimulada por su tío, el conde Charles de Toulouse-Lautrec, así como
también por René Princeteau y John Lewis Brown, artistas aficionados amigos de
la familia. Más tarde estudió pintura con los academicistas franceses Joseph
Florentin Leon Bonnat y Fernand Cormon. Toulouse-Lautrec frecuentó los
coloristas y animados cabarets del distrito parisiense de Montmartre, como el
Moulin Rouge, y atrajo con su ingenio y locuacidad a un nutrido grupo de
artistas e intelectuales entre los que se encontraban el escritor irlandés
Oscar Wilde, el pintor holandés Vincent van Gogh y la cantante francesa Yvette
Guilbert. Visitó también con asiduidad el teatro, el circo y los burdeles. Los
recuerdos e impresiones que sacaba de estos lugares y de sus personajes más
destacados los plasmó con gran maestría en retratos y bocetos de sorprendente
fuerza y originalidad. Ejemplos característicos son La Goulue entrando en el
Moulin Rouge (1892, Museo Toulouse-Lautrec, Albi), Jane Avril entrando
en el Moulin Rouge (1892, Courtland Gallery, Londres) y En el salón de
la calle des Moulins (1894, Museo Toulouse-Lautrec). Su vida desordenada,
su alcoholismo y un ataque de parálisis le llevaron a abandonar su estudio para
refugiarse con su madre en el castillo de Malromé, propiedad de la familia,
donde el 9 de noviembre de 1901 falleció.
Toulouse-Lautrec fue un artista muy prolífico. Realizó gran número de
óleos, dibujos, aguafuertes, litografías y pósteres o carteles, así como
también ilustraciones para varios periódicos de entonces. Muchas de sus obras
se conservan en el Museo Toulouse-Lautrec en Albi. A su peculiar y personal
estilo incorporó elementos de otros artistas de la época, especialmente de los
pintores franceses Edgar Degas y Paul Gauguin. El arte japonés, de moda en
París por aquellos años, ejerció también su influencia en Toulouse-Lautrec, con
sus contornos fuertemente marcados, su composición asimétrica y la utilización
de manchas de colores planos. Su obra inspiró a Vincent van Gogh, Georges
Seurat, Georges Rouault y a todos aquellos artistas interesados en el trabajo
de litografías y carteles.[1]
Toulouse, ciudad del sur de Francia, capital del departamento de Haute-Garonne, a
orillas del río Garona y del canal del Midi. Es un importante centro comercial
e industrial, así como de distribución de mercancías. Destaca por los
establecimientos aeronáuticos y aerospaciales, aunque también cuenta con industrias
especializadas en productos químicos, confección, maquinaria eléctrica y
complementos agrícolas.
Entre las edificaciones religiosas destacan la basílica románica de Saint
Sernin (cuyas obras comenzaron en el siglo XI), y donde se encuentra la tumba
de santo Tomás de Aquino; la catedral de estilo gótico de Saint Étienne (que
fue comenzada en el siglo XII) y la iglesia de Notre Dame la Blanche
(reconstruida en el siglo XVI). Entre los de carácter civil, conserva algunos
edificios renacentistas como la Maison de Pierre y la de Clémence-Isaure, ésta
última sede de la Académie des Jeux Floraux, una sociedad literaria (1323) que
convoca cada año un concurso de poesía cuyos premios consisten en flores hechas
de oro y plata. También cuenta con un imponente Capitolio del siglo XVIII,
antigua sede del ayuntamiento. Entre las instituciones culturales se encuentran
las Universidades de Toulouse I, II y III (1229, reestructuradas en 1970), el
Instituto Católico (1877) y un instituto politécnico (1970). El Museo de Bellas
Artes ocupa un antiguo convento agustino del siglo XIV. Es, además, la sede de
un observatorio (1733).
Antigua comunidad gala llamada Tolosa, era ya importante mucho antes de la
conquista romana de la Galia. En el siglo IV se convirtió en sede episcopal, y
a principios del XIV en sede arzobispal. Fue la capital del reino visigodo
entre el 419 y el 508, en que cayó en manos de Clodoveo I, rey de los francos.
Entre el 781 y el 843 tuvo en ella su corte el reino carolingio de Aquitania, y
posteriormente fue la capital del condado independiente de Toulouse, cuyos
condes se hicieron con el control de la vasta región del Languedoc, y la
floreciente corte atrajo a las más importantes figuras literarias de la época y
a numerosos trovadores. A principios del siglo XIII, en el transcurso de la
cruzada contra los albigenses (miembros de una secta religiosa considerada
herética por la Iglesia católica), éstos saquearon la ciudad. En 1271 pasó a
ser una posesión de la corona francesa, aunque conservó parte de su autonomía
hasta la Revolución. En la época de la Reforma acogió a muchos seguidores del
protestantismo, aunque durante las guerras de religión (finales del XVI), la
ciudad se unió a la causa de Roma y en 1562 alrededor de 4.000 hugonotes fueron
asesinados en Toulouse. En 1814, durante las Guerras Napoleónicas, los
británicos a las órdenes del duque de Wellington se hicieron con la ciudad. El
desarrollo industrial más significativo se produjo a mediados del siglo XIX. En
el transcurso de la II Guerra Mundial, entre 1942 y 1944 estuvo en poder de los
alemanes. Población (1990), 365.933 habitantes.[2]