Fotografía
Por Sergio G. Carabini
Fotografía
1.
INTRODUCCIÓN
Procedimiento por el que se consiguen imágenes permanentes sobre superficies sensibilizadas por medio de la acción fotoquímica de la luz o de otras formas de energía radiante.
En la sociedad actual la fotografía desempeña un papel
importante como medio de información, como instrumento de la ciencia y la
tecnología, como una forma de arte y una afición popular. Es imprescindible en
los negocios, la industria, la publicidad, el periodismo gráfico y en muchas
otras actividades. La ciencia, que estudia desde el espacio exterior hasta el
mundo de las partículas subatómicas, se apoya en gran medida en la fotografía.
En el siglo XIX era del dominio exclusivo de unos pocos profesionales, ya que
se requerían grandes cámaras y placas fotográficas de cristal. Sin embargo,
durante las primeras décadas del siglo XX, con la introducción de la película y
la cámara portátil, se puso al alcance del público en general. En la
actualidad, la industria ofrece una gran variedad de cámaras y accesorios para
uso de fotógrafos aficionados y profesionales. Esta evolución se ha producido
de manera paralela a la de las técnicas y tecnologías del cinematógrafo. Véase
Historia de la fotografía.
2.
PRINCIPIOS BÁSICOS
La luz es el componente esencial en la fotografía, que en
casi todas sus formas se basa en las propiedades fotosensibles de los cristales
de haluros de plata, compuestos químicos de plata y halógenos (bromuro, cloruro
y yoduro). Cuando la película fotográfica, que consiste en una emulsión (capa
fina de gelatina) y una base de acetato transparente de celulosa o de
poliéster, se expone a la luz, los cristales de haluros de plata suspendidos en
la emulsión experimentan cambios químicos para formar lo que se conoce como
imagen latente de la película. Al procesar ésta con una sustancia química
llamada revelador, se forman partículas de plata en las zonas expuestas a la
luz. Cuanto más intensa sea la exposición, mayor número de partículas se
crearán. La imagen que resulta de este proceso se llama negativo porque los
valores de los tonos del objeto fotografiado se invierten, es decir, que las
zonas de la escena que estaban relativamente oscuras aparecen claras y las que
estaban claras aparecen oscuras. Los valores de los tonos del negativo se
vuelven a invertir en el proceso de positivado, o con las diapositivas en un
segundo proceso de revelado.
La fotografía se basa, por lo tanto, en principios físicos
y químicos. Los principios físicos se rigen por la óptica, es decir, la física
de la luz. El término genérico luz se refiere a la parte visible del espectro
electromagnético, que incluye además ondas de radio, rayos gamma, rayos X,
infrarrojos y ultravioletas. El ojo humano solamente percibe una estrecha banda
de longitudes de onda, el espectro visible. Este espectro comprende toda la
gama de colores. La mayor longitud de onda visible corresponde al rojo y la
menor al azul.
3.
PELÍCULA FOTOGRÁFICA
Las películas fotográficas varían en función de su reacción
a las diferentes longitudes de onda de la luz visible. Las primeras películas
en blanco y negro eran sólo sensibles a las longitudes de onda más cortas del
espectro visible, es decir, a la luz percibida como azul. Más tarde se
añadieron tintes de color a la emulsión de la película para conseguir que los
haluros de plata fueran sensibles a la luz de otras longitudes de onda. Estos
tintes absorben la luz de su propio color. La película ortocromática supuso la
primera mejora de la película de sensibilidad azul, ya que incorporaba tintes
amarillos a la emulsión, que eran sensibles a todas las longitudes de onda
excepto a la roja.
A la película pancromática, que fue el siguiente gran paso,
se le añadieron en la emulsión tintes de tonos rojos, por lo que resultó
sensible a todas las longitudes de onda visibles. Aunque ligeramente menos
sensible a los tonos verdes que la ortocromática, reproduce mejor toda la gama
de colores. Por eso, la mayoría de las películas utilizadas por aficionados y
profesionales en la actualidad son pancromáticas.
La película de línea y la cromógena son dos variedades
adicionales de la de blanco y negro, que tienen unas aplicaciones especiales.
La primera se usa básicamente en artes gráficas para la reproducción de
originales en línea. Este tipo de película de alto contraste consigue blancos y
negros puros, casi sin grises. La película cromógena lleva una emulsión de
haluros de plata con copulantes de color (compuestos que reaccionan con el
revelador oxidado para producir un colorante). Después del proceso de revelado,
la plata sobrante se elimina mediante un baño de blanqueo, que da como
resultado una imagen teñida en blanco y negro.
Hay películas especiales, sensibles a longitudes de onda,
que sobrepasan el espectro visible. La película infrarroja responde tanto a la
luz visible como a la parte infrarroja invisible del espectro (ver más adelante
Fotografía infrarroja).
La película instantánea, lanzada por la empresa Polaroid a
finales de la década de 1940, permitió conseguir fotografías a los pocos
segundos o minutos de disparar con cámaras diseñadas con ese fin específico. En
la película instantánea, la emulsión y los productos químicos de revelado se
combinan en el paquete de película o en la propia foto. La exposición, revelado
e impresión se producen dentro de la cámara. Polaroid, primer fabricante de
esta película, utiliza una emulsión de haluros de plata convencional. Después
de que la película ha sido expuesta y se ha conseguido el negativo, éste pasa
entre el papel fotográfico y los productos químicos; entonces, una sustancia
gelatinosa transfiere la imagen del negativo al papel y la foto queda lista.
3.1.Película de color
La película de color es más compleja que la de blanco y
negro; se diseña para reproducir la gama completa de colores, además del
blanco, el negro y el gris. La composición de la mayoría de las películas para
diapositivas y para negativos de color se basa en el principio del proceso
sustractivo del color, en donde los tres colores primarios, amarillo, magenta y
cyan (azul verdoso), se combinan para reproducir toda la gama de colores. La
película de color consta de tres emulsiones de haluros de plata en un solo
soporte. La emulsión superior es sensible exclusivamente a la luz azul. Debajo
hay un filtro amarillo que evita el paso de la luz azul, pero que transmite los
verdes y los rojos a la segunda emulsión, la cual absorbe el verde pero no el
rojo. La emulsión inferior es sensible al rojo.
Cuando la película se expone a la luz, se forman imágenes
latentes en blanco y negro en cada una de las tres emulsiones. Durante el
procesado, la acción química del revelador crea imágenes en plata metálica, al
igual que en el proceso de blanco y negro. El revelador combina los copulantes
de color incorporados en cada una de las emulsiones para formar imágenes con el
cyan, el magenta y el amarillo. Posteriormente la película se blanquea y deja
la imagen negativa en colores primarios. En la película para diapositivas en
color, los cristales de haluros de plata no expuestos que no se convierten en
átomos de plata metálica durante el revelado inicial se transforman en imágenes
positivas en color durante la segunda fase del revelado. Una vez completada
esta fase, la película es blanqueada y la imagen queda fijada.
3.2.Formatos de película y de cámara
Los diferentes tipos de cámara requieren formas y tamaños
de película adecuados. La más utilizada en la actualidad es la cámara de
pequeño formato (35 mm) que consigue 12, 20, 24 o 36 fotografías de 24 ×
36 mm, en un sólo rollo de película. Ésta se enhebra en un carrete
receptor que está dentro del compartimento estanco. La película de 35 mm
también puede adquirirse en grandes rollos que se cortan a la medida deseada
para cargar el carrete.
El siguiente formato de cámara estándar, de tamaño mediano,
utiliza películas de 120 o 220. Con estas cámaras se consiguen imágenes de
diversas medidas como 6 × 6 cm, 6 × 7 cm y 6 × 9 cm, según la configuración de
la cámara. Las de gran formato utilizan hojas de película. Los formatos
estándar de estas cámaras son: 4 × 5, 5 × 7 y 8 × 10 pulgadas. Las cámaras
especiales de gran tamaño, de formato de hasta 20 × 24 pulgadas, son de un uso
profesional muy limitado.
3.3.Velocidad de la película
Las películas se clasifican por su velocidad, además de por
su formato. La velocidad de una película se define como el nivel de
sensibilidad a la luz de la emulsión y determina el tiempo de exposición
necesario para fotografiar un objeto en unas condiciones de luz dadas. El
fabricante de la película asigna una clasificación numérica normalizada en la
cual los números altos corresponden a las emulsiones rápidas y los bajos a las
lentas. Las normas fijadas por la International Standards Organization (ISO) se
usan en todo el mundo, aunque algunos fabricantes europeos aún utilizan la
norma industrial alemana Deutsche Industrie Norm (DIN). Se adoptó el sistema
ISO al combinar el DIN con el ASA (la norma utilizada anteriormente en Estados
Unidos). La primera cifra de la clasificación ISO, equivalente a la de la ASA,
expresa una medida aritmética de la velocidad de la película, mientras que la
segunda cifra, equivalente a la de la DIN, expresa una medida logarítmica.
Las películas lentas se suelen clasificar desde ISO 25/15
hasta ISO 100/21, pero también las hay más lentas. La película rápida de Kodak,
de características especiales, tiene una numeración ISO de 3.200. Las películas
con ISO de 125/22 a 200/24 se consideran de velocidad media, mientras que las
que están por encima de ISO 200/24 se consideran rápidas. En los últimos años,
los grandes fabricantes han lanzado películas ultrarrápidas superiores a ISO
400/27. Existen ciertas películas que pueden superar estos límites como si
fueran de una sensibilidad superior, lo cual se consigue al prolongar la
duración de revelado para compensar la subexposición.
El código DX es una reciente innovación en la tecnología
fotográfica. Los carretes de 35 mm con código DX llevan un panel que se
corresponde con un código electrónico que indica la sensibilidad ISO y el
número de exposiciones de la película. Muchas de las cámaras modernas están
equipadas con sensores DX que leen electrónicamente esta información y ajustan
automáticamente la exposición.
Las diferencias en la sensibilidad a la luz de la emulsión
de la película dependen de varios aditivos químicos. Por ejemplo, los
compuestos hipersensibles aumentan la velocidad de la película sin modificar su
sensibilidad a los colores. Las películas rápidas también se pueden fabricar
con mayor concentración de haluros de plata en la emulsión. Hace poco se ha
creado una generación de películas más rápidas y sensibles mediante la
alteración de la forma de los cristales. Los cristales de haluros de plata sin
relieve ofrecen una superficie más amplia. Las películas que contienen este
tipo de cristales, como la Kodacolor de grano T, poseen por tanto mayor
sensibilidad a la luz.
El grano de las películas rápidas suele ser más grueso que
el de las lentas. En las ampliaciones de gran tamaño el grano puede producir
motas. Las fotografías tomadas con película lenta tienen un grano menor al ser
ampliadas. Debido al pequeño tamaño de los haluros de plata, las películas
lentas poseen generalmente una mayor definición, es decir, ofrecen una imagen
más detallada y pueden producir una gama de tonos más amplia que las películas
rápidas. Estas últimas se utilizan cuando se pretende obtener imágenes nítidas
de objetos en movimiento en detrimento de una gama de tonos más amplia y mayor
riqueza de detalles.
3.4.Exposición
Cada tipo de película posee un rango o latitud de
exposición característico, que indica el margen de error admisible en la
exposición de la película que, una vez revelada e impresa, reproduzca el color
y los tonos reales de la escena fotografiada.
Los términos sobreexposición y subexposición se utilizan
para definir las desviaciones, intencionadas o no, de la exposición ideal. En
la película expuesta por más tiempo del adecuado, las zonas que reciben
demasiada luz se verán obstruidas por un exceso de plata, perderá contraste y nitidez
y aumentará su grano. En cambio, la subexposición origina negativos débiles, en
los que no se depositan suficientes cristales de plata para reproducir con
detalle las zonas oscuras y de sombras.
Con las películas de latitud estrecha, una exposición adecuada
para una zona en sombra es probable que produzca una sobreexposición de las
zonas iluminadas adyacentes. Cuanto más amplia es la latitud de una película
mejores fotos resultarán, a pesar de la sobre o subexposición.
La película para negativos, tanto de color como en blanco y
negro, ofrece, por lo general, suficiente latitud para permitir al fotógrafo un
cierto margen de error. La película para diapositivas en color suele tener
menos latitud.
4.
LA CÁMARA Y SUS ACCESORIOS
Las cámaras fotográficas modernas funcionan con el principio básico de la cámara oscura. La luz, que penetra a través de un diminuto orificio o abertura en el interior de una caja opaca, proyecta una imagen sobre la superficie opuesta a la de la abertura. Si se le añade una lente, la imagen adquiere una mayor nitidez y la película hace posible que esta última se fije. La cámara es el mecanismo a través del cual la película se expone de una manera controlada. Si bien existen diferencias estructurales entre ellas, todas las cámaras modernas se componen de cuatro elementos básicos: el cuerpo, el obturador, el diafragma y el objetivo (véase Lente). Dentro del cuerpo se encuentra una pequeña cavidad hermética a la luz (en latín, camera) donde se aloja la película para su exposición. También en el cuerpo, al otro lado de la película y detrás del objetivo, se hallan el diafragma y el obturador. El objetivo, que se instala en la parte anterior del cuerpo, es en realidad un conjunto de lentes ópticas de cristal. Alojado en un anillo metálico, permite al fotógrafo enfocar una imagen sobre la película. El objetivo puede estar fijo o colocado en un soporte móvil. Los objetos situados a diferentes distancias de la cámara pueden enfocarse con precisión al ajustar la distancia entre el objetivo y la película fotográfica.
El diafragma, abertura circular situada detrás del
objetivo, funciona en sincronía con el obturador para dejar pasar la luz a la
cámara oscura. Esta abertura puede ser fija, como en muchas cámaras para aficionados,
o regulable. Los diafragmas regulables consisten en laminillas de metal o de
plástico superpuestas, que cuando se separan por completo forman una abertura
del mismo diámetro del objetivo, y cuando se cierran dejan un pequeño orificio
detrás del centro del objetivo. Entre la máxima abertura y la mínima, la escala
de diafragmas se corresponde con una clasificación numérica, llamada f-stops,
situada en la cámara o en el objetivo.
El obturador es un dispositivo mecánico, dotado con un
muelle, que sólo deja pasar la luz a la cámara durante el intervalo de
exposición. La mayoría de las cámaras modernas poseen obturadores de diafragma
o de plano focal. Algunas cámaras antiguas para aficionados utilizan el
obturador de guillotina, que consiste en una pieza con bisagra que al disparar
se abre y expone la película alrededor de 1/30 de segundo.
En el obturador de diafragma, durante el momento de
exposición un conjunto de hojas solapadas se separa para descubrir la abertura
total del objetivo. El obturador de plano focal consiste en una cortinilla
negra con una ranura horizontal de tamaño variable. Al disparar, la cortinilla
se mueve con rapidez sobre la película, exponiéndola progresivamente a la luz a
medida que la ranura se desplaza.
La mayoría de las cámaras modernas poseen algún sistema de
visión o visor para permitir al fotógrafo contemplar a través del objetivo de
la cámara la escena u objeto que se desea fotografiar. Las cámaras fotográficas
réflex de un solo objetivo poseen esta característica y casi todas las cámaras
de uso general están dotadas de algún tipo de sistema de enfoque y de algún
mecanismo para desplazar la película.
4.1.Control de exposición
Al regular la velocidad del obturador y la abertura del
diafragma el fotógrafo consigue la cantidad exacta de luz para asegurar una
correcta exposición de la película. La velocidad del obturador y la abertura
son directamente proporcionales: si incrementamos la velocidad del obturador en
una unidad, cambiará un f-stop. Al modificar en un punto la exposición se produce
un cambio en la velocidad de obturación y en el diafragma, cuyo resultado será
que la cantidad de luz que llegue a la película sea la misma. De esta manera,
si se aumenta la velocidad del obturador el diafragma deberá ser aumentado en
la misma medida para permitir que idéntica cantidad de luz llegue a la
película. Los obturadores rápidos, de 1/125 segundo o menos, pueden captar
objetos en movimiento.
Además de regular la intensidad de la luz que llega a la
película, la abertura del diafragma se utiliza también para controlar la
profundidad de campo, también llamada zona de enfoque, que es la distancia
entre el punto más cercano y más lejano del sujeto que aparecen nítidos en una
posición determinada del enfoque. Al disminuir la abertura la profundidad de
campo crece, y al aumentarla disminuye. Cuando se desea una gran profundidad de
campo, es decir, la máxima nitidez de todos los puntos de la escena (desde el
primer al último plano), se utiliza una abertura pequeña y una velocidad de
obturación más lenta. Como para captar el movimiento se necesita una gran
velocidad de obturación, y en compensación una gran abertura, la profundidad de
campo se reduce. En muchas cámaras el anillo del objetivo tiene una escala de
profundidad de campo que muestra aproximadamente la zona de enfoque que se
corresponde con las diferentes aberturas.
4.2.Tipos de cámaras
Existe una gran variedad de modelos y tamaños de cámaras.
Las primeras cámaras, las estenopeicas, no tenían objetivo. La cantidad de luz
se controlaba al cerrar el orificio. La primera cámara de uso general, cámara
de cajón, consistía en una caja de madera o de plástico con un objetivo simple
y un disparador de guillotina en un extremo y en el otro un soporte para la
película. Este tipo de cámara tiene un sencillo visor por el que se ve la
totalidad de la zona que va a ser fotografiada. Hay modelos con una o dos
aberturas de diafragma y un mecanismo simple de enfoque.
La cámara técnica para uso de profesionales es la más
parecida a las primitivas que todavía hoy se utilizan. No obstante, a pesar de
las grandes cualidades de esta cámara, la mayor parte de los profesionales y
los aficionados utilizan otros modelos más versátiles entre los que destacan la
cámara réflex de un solo objetivo (SLR), la réflex de dos objetivos (TLR) y la
de visor directo. La mayoría de las SLR y de las de visor directo funcionan con
la película de 35 mm, mientras que la mayoría de las TLR y algunas SLR y
de visor directo usan la película de formato medio, es decir, de 120 o 220.
4.2.1.
Cámaras técnicas
Las cámaras técnicas suelen ser más grandes y pesadas que
las de formato medio y pequeño, y se suelen utilizar preferentemente para
trabajos de estudio, paisajes y fotografía de obras arquitectónicas. Requieren
películas de gran formato para conseguir negativos y diapositivas con mayor
detalle y nitidez que las de formato pequeño. Las cámaras técnicas tienen una
base metálica o de madera con un carro de regulación por el que se deslizan dos
placas metálicas, una en la parte anterior y otra en la posterior, unidas por
un fuelle. El objetivo y el obturador se encuentran en la placa frontal,
mientras que la posterior o respaldo de la cámara tiene un panel enmarcado de
cristal esmerilado donde se sujeta el soporte para la película. La
configuración del cuerpo de estas cámaras, al contrario que las de uso general,
es ajustable. Los soportes delantero y trasero pueden cambiarse, inclinarse,
levantarse o girarse para permitir al fotógrafo conseguir todo tipo de
perspectivas y enfoques.
4.2.2.
Cámaras de visor directo
Las cámaras de este tipo tienen un visor a través del cual
el fotógrafo ve y encuadra la escena o el objeto. El visor no muestra, sin
embargo, la escena a través del objetivo, pero se aproxima bastante a lo que se
retratará. Esta situación, en la que el punto de mira del objetivo no coincide
con el del visor, se denomina paralaje. A mayores distancias el efecto de
paralaje es insignificante, a distancias cortas se aprecia más; esto hace que
para el fotógrafo sea más difícil encuadrar con acierto.
4.2.3.
Cámaras réflex
Las cámaras réflex, tanto la SLR como la TLR, están
equipadas con espejos que reflejan en el visor la escena que va a ser
fotografiada. La réflex de doble objetivo tiene forma de caja con un visor que
consiste en una pantalla horizontal de cristal esmerilado situada en la parte
superior de la cámara. Los dos objetivos están montados verticalmente en el
frente de la cámara, uno sirve como visor y el otro para formar directamente la
imagen en la película. Los objetivos están acoplados, es decir, que al enfocar
uno, el otro lo hace automáticamente. La imagen que toma el objetivo superior o
visor se refleja en la pantalla de enfoque por medio de un espejo colocado a
45º. El fotógrafo enfoca la cámara y ajusta la composición mientras mira la
pantalla. La imagen que se forma en el objetivo inferior queda enfocada en la
película situada en la parte trasera de la cámara. Al igual que las cámaras de
visor directo, las TLR tienen algún error de paralaje.
La cámara SLR utiliza un solo objetivo, tanto para ver la
escena como para hacer la fotografía. Un espejo situado entre el objetivo y la
película refleja la imagen formada por el objetivo a través de un prisma de
cinco caras y la dirige hacia la pantalla de cristal esmerilado que hay en la
parte superior de la cámara. En su momento se abre el disparador y un muelle
retira automáticamente el espejo de la trayectoria visual entre la película y
el objetivo. Gracias al prisma, la imagen tomada en la película es casi exacta
a la que se ve a través del objetivo de la cámara, sin ningún error de
paralaje. La mayor parte de las SLR son instrumentos de precisión equipados con
obturadores de plano focal. Muchas tienen mecanismos automáticos para el
control de exposición y fotómetros incorporados. La mayoría de las SLR modernas
poseen obturadores electrónicos y, asimismo, la abertura puede manipularse
electrónica o manualmente. Cada vez son más los fabricantes de cámaras que
hacen las SLR con enfoque automático, innovación que originariamente era para
cámaras de aficionados. La serie Maxxum de Minolta, la EOS de Canon y la F4 de
Nikon, unidad para profesionales, poseen enfoque automático y son completamente
electrónicas. Una unidad central de proceso (CPU) controla las funciones
electrónicas en estas cámaras. La Maxxum 7000i de Minolta utiliza tarjetas de
software que cuando se introducen en el interior de la cámara aumentan las
posibilidades de la misma.
Las cámaras de enfoque automático llevan componentes
electrónicos y una CPU para medir automáticamente la distancia entre la cámara
y el objeto y determinar el nivel de exposición ideal. La mayoría de las
cámaras de enfoque automático lanzan un haz de luz infrarrojo o unas ondas
ultrasónicas que al rebotar en el sujeto determinan la distancia y ajustan el
enfoque. Algunas cámaras, como la EOS de Canon y las SLR de Nikon, utilizan
sistemas de enfoque automático pasivo, que en vez de emitir ondas o haces
luminosos regulan automáticamente el enfoque del objetivo hasta que unos
sensores detectan la zona de máximo contraste con una señal rectangular situada
en el centro de la pantalla de enfoque.
4.2.4.
Comparaciones entre diseños
De los tres tipos de cámaras más utilizadas, la SLR es la
más popular tanto entre los aficionados como entre profesionales. Su gran
ventaja es que la imagen que se ve por el visor es virtualmente idéntica a la
que el objetivo enfoca. Además, la SLR es generalmente rápida, fácil de manejar
y puede utilizarse con una mayor variedad de accesorios y objetivos intercambiables
que los demás diseños.
La cámara de visor directo, inicialmente utilizada para el
periodismo gráfico debido a su tamaño compacto y su fácil manejo (comparado con
las enormes y lentas cámaras de 4 × 5 pulgadas empleadas por la generación
anterior), ha sido reemplazada en buena parte por las SLR. Este tipo de cámaras
de visor directo posee, sin embargo, un sistema óptico más sencillo, con menos
piezas móviles y menos complicadas que las SLR, además de ser más silenciosas y
menos pesadas. Por estas razones todavía algunos fotógrafos, sobre todo
profesionales, las siguen utilizando. Comparada con las de los otros dos
diseños, las TLR poseen un sistema de enfoque relativamente lento. Aunque
tienen menos objetivos intercambiables, como las cámaras de visor directo, aún
siguen siendo populares. Producen negativos más amplios que la mayoría de las
SLR y que las de visor directo, lo que representa una ventaja para conseguir un
detalle muy fino en la imagen final. Algunos fabricantes, como Hasselblad, Mamiya,
Bronica y Rollei, han combinado las ventajas de la SLR con el formato de
película medio, lo que ha reducido el mercado de la TLR.
Algunas cámaras se diseñan para el público en general. Son
fáciles de manejar y producen fotos aceptables para el fotógrafo medio. Muchas
de las cámaras de aficionados de “apuntar y disparar” tienen, en la actualidad,
una avanzada tecnología, como enfoque manual y sistemas de control de
exposición que simplifican el proceso de hacer fotos, aunque limitan el control
del fotógrafo.
4.3.Objetivos
El objetivo es una parte de la cámara tan importante como
el cuerpo. A los objetivos se les conoce, en términos genéricos, como gran
angular, normal y teleobjetivo. Los tres términos se refieren a la distancia
focal del objetivo, la cual se suele medir en milímetros. La distancia focal se
define como la magnitud que separa el centro de la lente de la imagen que se
forma cuando ésta se ajusta al infinito. En la práctica, la distancia focal
afecta al campo de visión, al aumento y a la profundidad de campo del objetivo.
Las cámaras que utilizan los profesionales y los
aficionados más exigentes están diseñadas para admitir los tres tipos de
objetivos intercambiables. En fotografía de 35 mm, un objetivo de longitud
focal entre 20 y 35 mm se considera gran angular. Ofrece una mayor
profundidad de campo y abarca un campo o ángulo de visión más amplio, pero
menor aumento. Los objetivos “ojo de pez” permiten campos de 180 grados o más.
El objetivo de ojo de pez de 6 mm de Nikon tiene un campo de visión de 220
grados, que produce una imagen circular en la película, en vez de la normal
rectangular o cuadrada. Las lentes de longitud focal de 45 a 55 mm se
consideran normales porque producen una imagen muy aproximada a la del ojo
humano en lo que respecta a la relación tamaño y perspectiva. Los objetivos de
mayor longitud focal, llamados teleobjetivos, estrechan el campo de visión y
disminuyen la profundidad de campo mientras que aumentan la imagen. Para una
cámara de 35 mm, objetivos con distancia focal de 85 mm o más se
consideran teleobjetivos.
El objetivo zoom, un cuarto tipo genérico de lente, está
diseñado para tener una longitud focal variable que puede ajustarse
continuamente entre dos valores prefijados. Estos objetivos son particularmente
adecuados cuando se usan con cámaras réflex de un solo objetivo y permiten un
continuo control de la imagen.
4.4.Fuentes de luz artificial
En caso de ausencia de luz natural, los fotógrafos utilizan
luz artificial para iluminar las escenas tanto en interiores como en exteriores.
Las fuentes de luz artificial más utilizadas son el flash electrónico o lámpara
estroboscópica, las lámparas de tungsteno y las lámparas halógenas de cuarzo.
Otra fuente es la bombilla de flash, lámpara desechable que contiene en su
interior oxígeno y un delgado filamento de aleación de magnesio que se dispara
una sola vez. En la actualidad ha quedado obsoleta y ha sido reemplazada por
los económicos flashes electrónicos.
El flash electrónico (un tipo de estroboscopio) consiste en
un tubo de cristal de cuarzo que contiene un gas inerte (un halógeno) a muy
baja presión. Cuando a los electrodos sellados a los extremos del tubo se les
aplica un alto voltaje, el gas se ioniza y produce un destello de luz de muy
corta duración, es decir, un flash. A pesar de que los flashes especiales
pueden producir un destello de aproximadamente 1/100.000 de segundo, los
normales duran de 1/5.000 a 1/1.000 de segundo. El flash tiene que estar
sincronizado con el obturador de la cámara para que el destello de luz cubra toda
la escena. La sincronización se lleva a cabo a través de una conexión eléctrica
entre la cámara y el flash, que puede ser un soporte montado en la parte
superior de la cámara, llamado zapata, o un cable llamado cable de
sincronización, que va del enchufe de sincronización de la cámara al flash.
Los flashes automáticos están equipados con sensores,
células fotoeléctricas que regulan automáticamente la duración e intensidad del
destello para una toma en particular. El sensor, que mide la intensidad del destello
al producirse éste, interrumpe la luz cuando se ha conseguido la iluminación
adecuada. El flash sincrónico, modelo actual del flash automático, está
diseñado para funcionar con una cámara determinada. El circuito electrónico del
flash y de la cámara están integrados. El sensor está alojado en el interior de
la cámara y mide la cantidad de luz en el plano de la película, lo que permite
una medición más exacta de la intensidad del flash.
Los flashes varían en tamaño desde los pequeños
incorporados en las cámaras hasta los grandes de estudio. Por lo general,
cuanto más grande sea el flash mayor será la intensidad de luz producida. El
flash incorporado en la cámara es adecuado para iluminar pequeñas escenas, pero
cuando se trata de una escena amplia es preciso un potente equipo de flash de
estudio. La lámpara incandescente con filamentos más delgados que los de las
bombillas corrientes, proporciona luz continua. Para conseguir un color normal
en la fotografía, la lámpara debe usarse con película de tungsteno o con un
filtro para equilibrar el color. La luz de cuarzo, de uso corriente en la
industria de la televisión debido a la gran intensidad de luz que produce y a
la relativa larga duración de sus lámparas comparada con fuentes luminosas de
tungsteno, es también popular entre los fotógrafos.
4.5.Fotómetros o exposímetros
Los fotógrafos profesionales y los aficionados exigentes
utilizan fotómetros para medir la intensidad de la luz en una situación dada y
determinar así la combinación adecuada de la velocidad y de la abertura del
diafragma. Se utilizan básicamente cuatro tipos de fotómetros: el de luz
incidente, el de luz reflejada, el de spot y el de flash, aunque, hablando con
propiedad, los fotómetros de spot son un tipo de los de luz reflejada y los de
flash pueden serlo tanto de incidente como de reflejada.
Los fotómetros de luz incidente miden la intensidad de luz
que ilumina al objeto, la que cae sobre él. Para leer los valores de luz
incidente se coloca el fotómetro junto al objeto y se dirige hacia la cámara.
Los fotómetros de luz reflejada miden la intensidad luminosa reflejada por el
objeto, la que él emite. Para leer este fotómetro se coloca junto a la cámara y
se dirige hacia el objeto. La mayoría de los fotómetros de luz incidente pueden
también modificarse para su uso como fotómetros de luz reflejada.
Los fotómetros de spot miden la luz reflejada en un área de
1 grado, mientras que los mencionados anteriormente cubren una escala angular
mucho más amplia: de 30 a 50 grados para un fotómetro de luz reflejada y de
hasta 180 grados para uno de luz incidente. Los exposímetros para flash están
diseñados para medir únicamente los destellos de fracción de segundo emitidos
por el flash. Los fotómetros combinados están diseñados para medir luz
incidente, reflejada y de flash.
Los exposímetros más sencillos poseen una célula
fotoeléctrica la cual genera una pequeña cantidad de corriente eléctrica cuando
se expone a la luz que acciona una aguja sobre una escala y un dial regulable
que indica la velocidad de la película. Cuando el dial coincide con la aguja,
el exposímetro muestra las diferentes combinaciones de diafragma y velocidad
que producen exposiciones equivalentes, y la cámara podrá ajustarse en
consecuencia.
Algunos fotómetros, como elementos sensibles a la luz,
están provistos de una célula fotoconductora de sulfuro de cadmio que funciona
con una pila de mercurio y es extremadamente sensible incluso en condiciones de
luz muy pobres. Una innovación de la década de 1980 fue el uso de diodos de
silicio como receptores de luz. Estos exposímetros tienen aún mayor
sensibilidad que los de células de sulfuro de cadmio.
Para la fotografía de estudio se suele utilizar un
fotómetro especial que mide la temperatura de color. A cada temperatura le
corresponde una longitud de onda luminosa diferente que se expresa en kelvins
(K) y los diferentes tipos de iluminación tienen su propia temperatura de
color. Los medidores de ésta permiten calcular con precisión la luz emitida por
los diferentes tipos de lámparas. Esto es fundamental para la fotografía
profesional en color realizada en interiores con iluminación artificial, ya que
la temperatura de color de las lámparas fluorescentes e incandescentes varía de
un fabricante a otro e incluso puede cambiar con el paso del tiempo.
4.6.Filtros
Pueden estar hechos de gelatina o de cristal y se colocan
delante del objetivo para alterar el color, cambiar el contraste o el brillo,
minimizar la neblina o para crear efectos especiales. En la fotografía en blanco
y negro se utilizan filtros de color con película pancromática que permite la
transmisión del color adecuado mientras impide el paso de los colores que no lo
son. Cuando se fotografía un paisaje con un filtro rojo, por ejemplo, parte de
la luz azul del cielo se anula y hace que éste parezca más oscuro y, por tanto,
se destaquen las nubes. El mismo cielo azul con un filtro amarillo produce un
efecto atenuado porque deja pasar mejor la luz azul. El filtro amarillo
nº 8 se suele utilizar para fotografiar exteriores en blanco y negro, ya
que reproduce el tono azul del cielo de una forma muy parecida a como lo
percibe el ojo humano.
Los filtros de conversión, los de color y los correctores
se utilizan mucho en fotografía en color. Los de conversión cambian el
equilibrio de color de la luz para una película concreta. Las películas de
tungsteno, por ejemplo, están diseñadas y equilibradas para la temperatura de
color de la luz ámbar de tungsteno. Si se exponen a la luz del día producirán
fotos con un tono azulado. El filtro de conversión de la serie 85 soluciona
este problema. Por el contrario, la película diurna adecuada para luz natural
intensa que tiene una mayor concentración de longitudes de onda azules que la
luz de tungsteno, producirá un tono amarillo-ámbar si se expone a la luz de
tungsteno. Los filtros de conversión de la serie 80 corrigen este
inconveniente.
Los filtros de color se suelen utilizar para hacer pequeños
reajustes en el mismo. Los filtros de corrección eliminan los tonos de color
que no se desean o añaden un matiz cálido. Los filtros correctores (CC) magenta
pueden compensar la luz verdosa de los fluorescentes en las películas de
tungsteno o diurnas. Otro tipo de filtro, el polarizador, se utiliza
básicamente para reducir reflejos de superficies brillantes y también para
aumentar la saturación de color en las fotografías.
5.
REVELADO Y POSITIVADO
La imagen latente de la película se hace visible a través
del proceso llamado revelado, que supone la aplicación de ciertas soluciones
químicas para transformar la película en un negativo. El proceso por el que un
negativo se convierte en una imagen positiva se denomina positivado. La imagen
se denomina copia o fotografía en papel. La película se revela al tratarla con
un revelador o solución reveladora, un producto químico alcalino reductor. Esta
solución reactiva el proceso iniciado por la acción de la luz al exponer la
película. Con ello se reducen más los cristales de haluros de plata en los que
se ha formado plata, de modo que se produzcan granos gruesos de este metal
alrededor de las diminutas partículas que componen la imagen latente.
Mientras las partículas de plata se empiezan a formar, la
imagen visible se hace aparente en la película. El grosor y la densidad de la
plata depositada en cada zona dependen de la cantidad de luz recibida en esa
área durante la exposición. Para interrumpir la acción del revelador, la
película se sumerge en una solución ligeramente ácida que neutraliza el
revelador alcalino. Después del lavado, la imagen negativa queda fijada: los
residuos de cristales de haluros de plata son eliminados y las partículas de
plata metálicas que quedan se fijan. El compuesto químico que se utiliza para
el fijado, normalmente denominado fijador o hipo, suele ser tiosulfato sódico,
potásico o amónico. El eliminador del fijador o agente limpiador se utiliza
entonces para eliminar cualquier resto de fijador que haya quedado en la
película. Ésta debe lavarse muy bien con agua corriente, ya que los residuos
del fijador suelen estropear los negativos con el tiempo. Por último, al lavar
la película procesada se favorece un secado uniforme y se impide la formación
de manchas de agua.
El positivado se puede hacer de dos maneras: por contacto o
por ampliación. El primero se utiliza cuando se desean copias exactamente del
mismo tamaño que los negativos. Se consigue al poner el lado de emulsión del
negativo en contacto con el papel de la copia y colocar ambos bajo una fuente
de luz.
En el método de ampliación, el negativo se coloca en una
especie de proyector llamado ampliadora. La luz procedente de ésta pasa a
través del negativo a una lente que proyecta una imagen del negativo ampliada o
reducida sobre el material sensible de positivado. Este proceso permite también
al fotógrafo reducir o aumentar la cantidad de luz que reciben zonas concretas
de dicho material. Estas técnicas, conocidas como tapado y sombreado, hacen que
la copia final sea más clara o más oscura en determinadas zonas.
El material que se usa en el proceso de positivado es un
tipo de papel fotográfico con una emulsión similar en composición a la
utilizada para película, aunque mucho menos sensible a la luz. Una vez que ha
sido expuesta, la copia es revelada y fijada por un procedimiento muy parecido
al empleado en el revelado de película. En la copia final, las zonas expuestas
a mucha luz reproducen los tonos oscuros, las que no la recibieron reproducen
los claros y las que fueron expuestas a una moderada cantidad de luz reproducen
los tonos intermedios.
Las copias en color procedentes de negativos en color se
hacen tanto por ampliación como por contacto. Las copias procedentes de
transparencias de color pueden obtenerse directamente por ampliación utilizando
el papel Cibachrome o el RC, como el R-3 de Kodak o el tipo 34 de Fuji. También
existe la opción de hacer primero un negativo intermedio o internegativo, que
puede positivarse por contacto o por ampliación. Un tercer proceso de
positivado en color, llamado procedimiento aditivo (dye-transfer), resulta
considerablemente más complejo y en general se utiliza sólo para trabajos
profesionales.
Las transparencias de color positivas y los negativos de
color se imprimen sobre papeles con emulsiones multicapa que contienen agentes
para formar el color. Ejemplos de éstos son el papel de revelado tipo 34 de
Fujichrome y el Ektachrome de Kodak, que se utilizan para positivar a partir de
transparencias de color. El Agfacolor CN tipo A, el Ektacolor y el Fujicolor se
utilizan para positivar a partir de negativos. Estos papeles se revelan en unas
soluciones de procedimiento sustractivo sin procesado de inversión. Cuando se
realizan copias de este tipo se pueden minimizar los errores en la exposición
variando el tiempo de exposición de la copia. El equilibrio de color se
controla mediante filtros situados en la cabeza de la ampliadora, entre la
fuente de luz y el negativo.
Para obtener copias en color con el procedimiento aditivo
(dye-transfer), se prepara un negativo independiente para cada uno de los tres
colores: rojo, verde y azul. Estos negativos se obtienen directamente desde el
objeto con las cámaras de un solo disparo, técnica en la actualidad algo
anticuada, o indirectamente desde la transparencia en color. Los negativos se
emplean para conseguir imágenes positivas sobre hojas de gelatina conocidas
como matrices. Se obtienen tres matrices positivas: una está impregnada con
tinte amarillo, otra con magenta y la tercera con cyan. Después de la
inmersión, cada matriz se positiva en un bastidor especial de ampliación, que
garantiza su alineación exacta o registro, para formar la imagen a todo color.
6.
ÚLTIMOS AVANCES TECNOLÓGICOS
Las nuevas tecnologías están comenzando a suprimir las
conexiones existentes entre la fotografía y otros sistemas de reproducción de
imágenes. En algunos sistemas nuevos, las emulsiones de haluros de plata se han
sustituido por métodos electrónicos que registran información visual. La casa
Sony ha creado una cámara de vídeo fija, llamada Mavica, basada en un modelo
industrial anterior, la ProMavica. A diferencia de la cámara de vídeo
convencional, que utiliza cinta magnética, la Mavica graba la información
visual, la luz que reflejan los objetos de la escena fotografiada, sobre un
disco blando. Las imágenes se pueden ver en un monitor conectado a la unidad de
reproducción de la Mavica. Canon USA también ha entrado en el mercado de la
cámara de vídeo fija. Su cámara RC-470 necesita un reproductor de vídeo fijo
para poder ser visualizado. Sin embargo, la Xap Shot, que graba 50 imágenes
fijas con 300-400 líneas de definición en un disco blando de 5 cm, no precisa
de ningún equipo especial. Puede conectarse también al receptor de televisión.
Asimismo, se pueden obtener copias en papel utilizando una impresora especial
láser.
La digitalización de imágenes fotográficas ha revolucionado
la fotografía profesional al crear una especialidad conocida como tratamiento
de la imagen. La digitalización de la información visual de una fotografía, es
decir, la conversión de aquélla en números binarios con la ayuda de un
ordenador, hace posible la manipulación de la imagen fotográfica a través de
unos programas especiales. El sistema Scitex, muy común en la industria
publicitaria a finales de la década de 1980, permite al operador modificar o
borrar elementos de una fotografía: cambiar colores, componer estéticamente
imágenes con varias fotos y ajustar el contraste o la nitidez. Otros sistemas,
como el Adobe Photoshop, permiten realizar operaciones similares.
La calidad de las imágenes en la pantalla de un ordenador
era, hasta hace poco, inferior a la fotográfica. Las impresoras de color no
industriales y las láser no alcanzan todavía a reproducir imágenes con la gama
de tonos, definición y saturación de las fotografías. Algunos sistemas, sin
embargo, como la Presentation Technologies’ Montage Slidewriter y el
Linotronic, son capaces de reproducir imágenes con calidad de imprenta.
7.
TÉCNICAS ESPECIALES
Hacia finales del siglo XIX la fotografía desempeñaba ya un
importante papel en la astronomía. A partir de entonces se han desarrollado
muchas técnicas fotográficas especiales, que constituyen importantes
instrumentos en un buen número de áreas científicas y tecnológicas.
7.1.Fotografía y cinematografía ultrarrápidas
La mayoría de las cámaras modernas permiten exposiciones a
velocidades de hasta 1/1.000 segundo. Se pueden conseguir tiempos de exposición
más breves si se ilumina el objeto con un pequeño destello de luz. En 1931, el
ingeniero estadounidense Harold E. Edgerton desarrolló una lámpara
estroboscópica electrónica con la que consiguió destellos de 1/500.000 segundo,
que le permitía fotografiar la trayectoria de una bala. Mediante una serie de
destellos se pueden captar en el mismo fragmento de película las progresivas
fases de objetos en movimiento, tales como un pájaro volando. La sincronización
del destello del flash y del objeto en movimiento se logra con una célula
fotoeléctrica que acciona la lámpara estroboscópica. La célula fotoeléctrica
actúa al ser iluminada por el haz de luz, que se interrumpe por el objeto en
movimiento tan pronto como éste entra en el campo visual de la cámara.
Más recientemente se han desarrollado obturadores
ultrarrápidos electro-ópticos y magneto-ópticos que permiten tiempos de
exposición de hasta varios miles de millonésimas de segundo. Ambos obturadores
actúan por el hecho de que en algunos materiales el nivel de la luz polarizada
es alterado bajo la influencia de un campo magnético o eléctrico. El disparador
magneto-óptico consiste en un cilindro de cristal situado en el interior de una
bobina. A cada lado del cilindro de cristal hay un filtro de polarización.
Ambos filtros están cruzados para que cuando la luz pase a través del primero
se polarice y quede interrumpida por el segundo. Si un pequeño impulso
eléctrico pasa a través de la bobina, el nivel de polarización de la luz en el
cilindro de cristal se alterna y la luz puede pasar a través del sistema.
El obturador electro-óptico, construido de un modo similar,
consiste en una célula con dos electrodos llena de nitrobenceno que está
situada entre los dos filtros cruzados de polarización. El nivel de
polarización dentro del líquido cambia al recibir un pequeño impulso eléctrico
en los dos electrodos. Los obturadores electro-ópticos se han utilizado para
fotografiar la secuencia de las diferentes fases en la explosión de una bomba
atómica. El movimiento a alta velocidad puede estudiarse también con la
cinematografía ultrarrápida. Las técnicas convencionales, en las que
fotografías individuales fijas son tomadas en una secuencia rápida, permiten un
máximo de 500 fotogramas por segundo. Se pueden conseguir hasta un millón de
fotos por segundo al mantener la película fija y usar un espejo alternador
rápido (de hasta 5.000 revoluciones por segundo), que mueve las imágenes por un
orden secuencial. Para frecuencias extremadamente altas, como mil millones de
fotos por segundo, se descartan los métodos ópticos tradicionales y se utilizan
tubos de rayos catódicos.
7.2.Fotografía aérea
Las cámaras especiales, instaladas en aviones sobre
soportes antivibraciones, suelen estar equipadas con varias lentes y con
grandes cargadores de película. Se utilizan en inspecciones de superficies
extensas de terreno para cartografía, en el análisis del crecimiento de las
ciudades para su posterior urbanización, en el descubrimiento de restos de
antiguas civilizaciones y para observar la Tierra y la distribución de la fauna
y de la flora. Las cámaras montadas en los satélites también se utilizan para
este tipo de fotografía. La vigilancia y el reconocimiento militar es una
aplicación especial de la fotografía aérea. Algunos satélites de reconocimiento
están provistos con potentes teleobjetivos que producen imágenes de alta
definición con los que pueden observar automóviles e incluso objetos más
pequeños. Los métodos fotográficos modernos desde satélites, que hasta hace
poco eran utilizados casi exclusivamente con fines militares, de espionaje y
meteorológicos, son empleados, cada vez más, por los geólogos para descubrir
recursos minerales y por las agencias de noticias con el fin de obtener al
instante fotografías sobre sucesos que se producen en cualquier parte del
mundo.
7.3.Fotografía submarina
Las cámaras submarinas precisan de una caja o carcasa
herméticamente cerrada, con una ventana de cristal o de plástico delante del
objetivo. Durante las horas diurnas, se pueden tomar fotografías a
profundidades de hasta 10 metros. Para tomas más profundas se necesita luz
artificial, como la del flash electrónico o focos. La calidad de las fotos
depende de la claridad del agua. En aguas turbias o llenas de partículas, que
reflejan la luz, éstas impiden hacer fotografías, excepto primeros planos. En
este medio, los fotógrafos suelen utilizar objetivos de gran angular para
compensar el efecto de aumento que se produce debajo del agua (todo parece estar
un 25% más cerca de lo que está en realidad). Esto se debe a que el nivel de
refracción en el agua es mayor que en el aire. Captar con una cámara la belleza
del mundo acuático es una actividad popular entre los aficionados al
submarinismo. Las cámaras especiales submarinas, con carcasas altamente
resistentes a la presión, se utilizan también para la exploración marina a
grandes profundidades.
7.4.Fotografía científica
En la investigación científica, las placas y películas
fotográficas se encuentran entre los elementos más importantes para la
fotografía, no sólo por su versatilidad, sino también porque la emulsión
fotográfica es sensible a los rayos ultravioleta e infrarrojos, a los rayos X y
gamma y a las partículas cargadas. La radiactividad, por ejemplo, fue descubierta
al ennegrecer accidentalmente la película fotográfica. Muchos instrumentos
ópticos, como el microscopio, el telescopio y el espectroscopio, se pueden
utilizar para obtener fotos. Otros instrumentos, como los microscopios
electrónicos, osciloscopios y terminales de ordenador, están equipados también
con mecanismos para tomar fotos o con adaptadores que permiten el empleo de una
cámara normal. En los laboratorios se suelen utilizar cámaras Polaroid para
obtener imágenes de los resultados de la investigación con rapidez. Una de las
actividades más importantes en la investigación sobre la física de partículas
es el estudio de miles de fotos tomadas en las cámaras de burbujas de los
detectores de partículas con el fin de encontrar interacciones entre ellas.
Mediante el uso de películas especiales se puede fotografiar directamente el
rastro o la estela de partículas cargadas.
La fotografía que capta imágenes de rayos X, llamada
radiografía, se ha convertido en un importante medio de diagnóstico en medicina.
La radiografía, que utiliza potentes rayos X o gamma, se emplea también para
descubrir defectos estructurales y de soldadura en recipientes de presión,
tuberías y piezas mecánicas, en especial aquellas que son esenciales por
medidas de seguridad, como las de centrales nucleares, aviones y submarinos. En
muchos casos la película, protegida de la luz en un envoltorio estanco, se
aplica contra un lado del objeto mientras que éste recibe la radiación desde el
otro. La fotografía de los rayos X se utiliza también para estudios
estructurales de materiales cristalinos. Con el desarrollo del láser, una
técnica llamada fotografía sin lente, la holografía, es capaz de reproducir
imágenes en tres dimensiones.
7.5.Fotografía astronómica
En ningún otro campo de la ciencia la fotografía ha
desempeñado un papel tan importante como en la astronomía. Al colocar una placa
fotográfica en el plano focal de un telescopio, los astrónomos pueden obtener
imágenes exactas de la situación y brillo de los cuerpos celestes. Comparando fotografías
de la misma zona del cielo, tomadas en diferentes momentos, se pueden detectar
los movimientos de ciertos cuerpos celestes, como los cometas. Una importante
cualidad de la placa fotográfica utilizada en astronomía es su capacidad para
captar, mediante exposiciones de larga duración, objetos astronómicos casi
imperceptibles que no pueden ser observados visualmente.
En los últimos tiempos se ha mejorado la sensibilidad de la
fotografía mediante técnicas que permiten una mayor precisión de la imagen. En
un proceso conocido como efecto fotoeléctrico, la luz de las estrellas libera
electrones en un fotocátodo situado en el plano focal del telescopio. Los
electrones liberados se dirigen hacia una placa fotográfica para formar la
imagen. Gracias a ciertas técnicas informáticas se consiguen imágenes más
detalladas y exactas procedentes, en ocasiones, de fotografías del espacio
exterior borrosas y alejadas. Los ordenadores digitalizan la información
fotográfica y después la reproducen con una definición mayor.
7.6.Microfilmación
Consiste en reducir las fotos a un tamaño muy pequeño. Una
de sus primeras aplicaciones fue la fotografía de cheques de banco en la década
de 1920. En la actualidad, esta técnica se utiliza para almacenar información
que de otro modo necesitaría mucho espacio. Por ejemplo, los periódicos y las
revistas se fotografían en una pequeña película que puede visionarse con
proyectores provistos de sistemas que permiten encontrar con rapidez las
páginas deseadas. Otra aplicación es la microficha, un tipo de película de 10 ×
15 cm en la cual se pueden almacenar hasta 70 fotogramas correspondientes a
otras tantas páginas de texto. Cada fotograma puede observarse individualmente
en un proyector. Este sistema hace posible almacenar el catálogo total de una
biblioteca en un número reducido de microfichas.
7.7.Fotografía infrarroja
Las emulsiones fotográficas pueden hacerse sensibles a los
rayos infrarrojos de la parte invisible del espectro con tintes especiales. La
luz infrarroja atraviesa la neblina atmosférica y permite realizar fotografías
claras desde largas distancias o grandes altitudes. Debido a que todos los
objetos reflejan la luz infrarroja, pueden ser fotografiados en total
oscuridad. Las técnicas de fotografía infrarroja se emplean siempre que tengan
que detectarse pequeñas diferencias de temperatura, capacidad de absorción o
reflexión de la luz infrarroja. Algunas sustancias, especialmente de tipo
orgánico, como los vegetales, reflejan con más potencia la luz infrarroja que
otras. Las películas infrarrojas presentan una tendencia a reproducir como
blancos los tonos verdes de las hojas, sobre todo si se utiliza un filtro rojo
oscuro. La película infrarroja tiene muchas aplicaciones militares y técnicas,
como por ejemplo la detección de camuflajes, los cuales aparecen más oscuros en
la fotografía que las zonas de alrededor. Este tipo de fotografía también se
utiliza para diagnósticos médicos, para descubrir falsificaciones en
manuscritos y obras pictóricas, y para el estudio de documentos deteriorados.
Se ha empleado, por ejemplo, para descifrar los Manuscritos del Mar Muerto.
7.8.Fotografía ultravioleta
Las películas normales son sensibles a la luz ultravioleta.
Uno de los métodos para realizar este tipo de fotografía consiste en utilizar
una fuente de luz ultravioleta para iluminar al objeto, de forma que el
objetivo de la cámara esté provisto de un filtro que permita únicamente el paso
de esta luz. Otro método se sirve de la fluorescencia causada por la luz
ultravioleta. El filtro del que está provista la cámara absorbe la luz
ultravioleta y permite el paso de la fluorescente. Una importante aplicación de
este tipo de fotografía es el estudio de documentos falsificados, ya que la luz
ultravioleta detecta los rastros de escritura borrada.
Los plásticos y otros productos químicos que reaccionan a
la luz ultravioleta sustituyen a la emulsión de haluros de plata de las
películas normales en diversos procesos, para producir imágenes fotográficas
con la gama ultravioleta del espectro. En uno de estos procesos la superficie
de sustancias plásticas expuestas a los rayos ultravioleta se endurece en
proporción directa a la exposición, y la eliminación de las zonas no
endurecidas hace surgir una imagen fotográfica. En otros procesos se coloca una
fina película de productos químicos entre las hojas de plástico. Estos
productos químicos emiten burbujas de gas en cantidades proporcionales a la
exposición recibida en la zona cuando se les expone a los rayos ultravioletas.
Las burbujas crecen y se hacen visibles con la aplicación de calor en las
hojas, creando así una transparencia en la que las burbujas de gas forman la
imagen. Otro tipo de plástico, al ser calentado, reacciona químicamente con las
burbujas de gas, de modo que se obtiene en las hojas de plástico una imagen
positiva con manchas. La película fotocromática, creada por la National Cash
Register Company, utiliza un tinte sensible a la luz ultravioleta. Se pueden
obtener enormes ampliaciones, ya que este tinte no posee estructura granular.
Por ejemplo, se pueden conseguir ampliaciones de una película que contenga un
libro entero en un espacio del tamaño de un sello o estampilla de correos.[1]
[1]"Fotografía," Enciclopedia Microsoft®
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