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Díptico
informativo sobre el pueblo Mapuche.
1.
MAPUCHE-PEHUENCHE.
En
los Valles de Chile Central nos encontramos al pueblo Mapuche- Pehuenche,
pertenecientes al conjunto de tribus indias, conocidas como araucanos,
que se opusieron feroz y tenazmente a la invasión de sus tierras
en la conquista de Chile. En 1789 fueron confinados en reservas.
Más recientemente los diferentes gobiernos y dictadores, como el
General Pinochet, les desposeyeron de parte de sus tierras, que
fueron revendidas o cedidas injustamente a extranjeros. En 1993
consiguieron que fuese aprobada democráticamente una Ley de Protección
de los Pueblos Indígenas. Su forma de vida se basa, esencialmente,
en la agricultura, ganadería y recolección silvestre, el artesanado
(alfarería, metalurgia, tejido y cestería) aún subsiste en la región
de Biobío. Viven en simbiosis con la Naturaleza, denominándose Mapuches,
hombres de la tierra y pehuenches, pehu=araucaria (conífera originaria
de este pais). Sus costumbres, su modo de vida- en clanes familiares-
depende de sus tierras y de los frutos de los araucos, que se encuentran
en el Valle Central del Río Biobío, una de las zonas más fértiles,
considerada entre los ecosistemas más ricos del planeta y que agrupa
un gran número de especies acuáticas, así como de fauna y flora.
2.
PROYECTO RALCO.
Forma
parte de un ambicioso proyecto de la filial ENDESA-Chile, que pretende
construir 6 centrales hidroeléctricas a lo largo del Río Biobío.
La construcción de la primera, en el curso superior del Río, denominada
Central Pangue, ha provocado la expulsión de una comunidad indígena
de su territorio y su desamparo ante el incumplimiento de las promesas
que ENDESA les había hecho en materia de vivienda, educación, empleo
etc. Esto ha dado lugar a unas declaraciones del Presidente del
Banco Mundial en las que reconoce una mala evaluación de esa entidad
acerca de los impactos del Proyecto Pangue: "Hicimos un trabajo
muy malo al no consultar sobre ese proyecto, que ha tenido malas
consecuencias para los pehuenches."
En este momento, y a pesar del mal precedente, ENDESA mantiene su
intención de seguir con el proyecto y construir la Segunda Central:
RALCO. Esta afecta al territorio ocupado por las comunidades Mapuche-Pehuenches
de Quepuca-Ralco y Ralco-Lepoy. Para que ENDESA pueda construir
necesita que los indígenas le vendan sus tierras, y sobre esto la
Ley Indígena de 1993 en su articulado recoge lo siguiente: "Es deber
de la sociedad en general y del Estado en particular (...) respetar,
proteger y promover el desarrollo de los indígenas (...) y proteger
las tierras indígenas (...) no podrán ser enajenadas, embargadas,
gravadas, ni adquiridas por prescripción, salvo entre comunidades
o personas indígenas de una misma etnia. (...) toda cesión de tierras
necesita ser autorizada por la CONADI (Corporación Nacional de Desarrollo
Indígena).
La
CONAMA(Corporación Nacional de Medio Ambiente) y la CONADI rechazaron
los dos primeros estudios de impacto medioambiental presentados
por ENDESA, no obstante, la CONAMA se ha manifestado favorable al
tercero (esta decisión está siendo objeto de investigación), la
CONADI aún no se ha pronunciado y sigue manteniendo reuniones con
indígenas y dirigentes de ENDESA. Desde distintos sectores: políticos,
asociaciones de derechos humanos, grupos ecologistas, ciudadanos
en general y los propios indígenas se han levantado voces en contra
del proyecto, apoyadas en estudios ambientales, antropológicos y
económicos que muestran la inconveniencia de construir RALCO. Los
principales impactos ambientales y socio-culturales negativos de
la construcción de RALCO están asociados con alteraciones hidrológicas
del Río Biobío, cambios en el hábitat de especies vegetales y animales,
extinción de fauna y flora, alteración del paisaje y la calidad
del agua, desplazamientos de pehuenches y campesinos, así como la
pérdida de recursos arqueológicos y culturales. Los indígenas afectados
dicen:" defenderé mi tierra para mis hijos, es lo único que les
puedo entregar, tal y como hicieron mis padres y mis abuelos conmigo".
Nosotros decimos que cooperaremos con el pueblo Mapuche-Pehuenche
para que continúen habitando las tierras que vienen defendiendo
desde tiempo ancestral "frente a una ya larga tradición de avaricia,
desentendimiento, discriminación social, racial y cultural, condescendencia
y mezquindaz que les ha marcado dolorosamente".
Nosotros
creemos que no se puede hablar de progreso ni de desarrollo cuando
se ignoran o se pisotean los más fundamentales derechos que tiene
toda persona: el derecho a la vida, derecho a disfrutar de una tierra,
una cultura...
TÚ
PUEDES AYUDAR :
- Firmando
en alguna de las hojas que encontrarás a tu disposición en el
Ayuntamiento de Santa Fe, Casa de la Cultura, Damián Bayón o que
se distribuyan por el Voluntariado Ambiental y otras personas
comprometidas con esta causa.
- Asistiendo
a las concentraciones que se celebrarán próximamente.
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