UN PROYECTO AMENAZA A LAS
"AGUAS CALIENTES" DE SANTA FE

Numerosas amenazas rondan continuamente los campos andaluces hasta el punto de que no existe rincón natural que no se encuentre o se haya encontrado alguna vez amenazado de desaparecer; campos que nos han alimentado durante siglos y que no sabemos si necesitaremos que nos vuelvan a alimentar en un futuro; y quizá no muy lejano. En Santa Fe (Granada) está apunto de cometerse un nuevo "crimen" medioambiental de esta índole, a causa de la poca valoración que seguimos dando a la naturaleza sin querer comprender que nosotros somos parte de ella. Se trata de un proyecto de urbanización (como suele ocurrir de un tiempo a esta parte) que la empresa constructora FADESA, con el apoyo del Ayuntamiento de Santa Fe, quiere llevar a cabo en una zona en la que muchos vecinos del pueblo hemos tenido nuestro primer contacto con la naturaleza, un lugar donde hemos podido contemplar lo maravilloso de nuestro entorno, unos hermosos atardeceres y donde aún encontramos nuestro esparcimiento. Esta zona, alejada unos kilómetros del casco urbano de Santa Fe, ha estado formada tradicionalmente por tierras de cultivo de secano que colindan con un pinar el cual está dentro ya de terrenos públicos. Además hay una fuente de agua termal y ésta razón es la que se esgrime para construir en este lugar una macrourbanización de lujo, de carácter privado, que engloba un campo de golf de 18 hoyos, más de 500 chalets de lujo con su correspondiente terreno, un complejo comercial de 6000 metros cuadrados de 3 ó 4 plantas, instalaciones deportivas, un colegio, un balneario-hotel-casino y 200 viviendas de protección oficial, en total de millón y medio de metros cuadrados. En pocas palabras, un pueblo entero, y de carácter privado.

Dicen que hay una "necesidad" de explotar esta fuente de agua termal, y eso ya se está haciendo pues el agua ya tiene un uso y muy importante como lo es para el riego de cultivos, una vez se ha enfriado el agua, y para el baño, que disfruta muchísima gente en Granada con todo su derecho; son muy famosas las aguas calientes de Santa Fe. Aún así, para el tipo de explotación que usan como excusa para realizar esta macrourbanización, bastaría un balneario, pero parece que no se contentan tan sólo con eso. Deben de haber, no lo afirmo pero no encontraría otra explicación a este hecho, una serie de intereses ocultos como para oponerse incluso a una normativa provincial como es el POTAUG (Plan de Ordenación Territorial para la Aglomeración Urbana de Granada) que establece para la zona de "conflicto" la designación de área de alto valor paisajístico (zona a conservar) dentro del área metropolitana de Granada. El miedo reside en que esta normativa puede ser cambiada, pues todos sabemos que cuando hay intereses de por medio "todo es posible".Este "área verde" es un bien común necesario debido a la aglomeración urbanística en la que se encuentra la Vega de Granada, un lugar para esparcirnos, quitarnos el estrés del "día a día", un lugar que nos asegure algo de aire para respirar, algo de fauna para contemplar, que nos calma esa "necesidad" que nos liga indisociablemente a la naturaleza.

Y sí, existen numerosos valores en dicha zona que no pueden obviarse, además del susodicho valor paisajístico. Muchas especies vegetales típicas del matorral mediterráneo se encuentran ahora en curso de recuperarse como son el caso de las jaras, las retamas, los jaguarzos, las encinas y las coscojas, y numerosas especies animales protegidas por leyes españolas y europeas encuentran en este área algún recurso ya sea alimento, cobijo o hábitat en general; éste sería el caso del águila real, el ratonero común, el águila culebrera, el cernícalo común, el búho chico, el mochuelo y el lagarto ocelado, por citar tan solo unos ejemplos. También abundan otras especies de gran interés cinegético como los conejos y las perdices, aunque también codornices, palomas y la cada vez más escasa tórtola común están presentes en este medio. Por supuesto, todo esto desaparecerá si la obra sigue su curso, y cabría preguntarse ahora ¿para qué sirven entonces las leyes de protección de las especies de flora y fauna si luego aparecen este tipo de proyectos que las afectan de manera negativa?

Pero no son sólo cuestiones medioambientales por las que este proyecto es cuestionable, también otros aspectos de carácter económico-social nos empujan a analizar el problema con más calma. Este proyecto, como todos los de su índole, se apoyan básicamente en el problema del paro que viene arrastrando este país, lo que parece una bendición para las empresas que, con la excusa de mitigarlo, tienen carta libre para hacer todo tipo de barbaridades aunque a la larga esas "barbaridades" se nos vuelvan en contra a los habitantes que permitimos la transformación de nuestros campos. Pero, además, "huele" a engaño este caso especial del proyecto de FADESA pues resulta curioso que en este caso la empresa que quiere construir en la zona sea gallega, es decir, ni si quiera se trata de una empresa local lo que significa que no se aseguran los puestos de trabajo para la gente del pueblo pues, como todos sabemos, las grandes constructoras suelen trabajar con subcontratas que en este caso probablemente sean también gallegas y traigan a los trabajadores de allí. NADIE puede asegurar que los puestos de trabajo recaigan en los habitantes locales con lo que no solucionarían el paro a los santafesinos, como se quiere hacer creer. Y aunque se contratara a gente del pueblo, cosa discutible como vemos, los puestos de trabajo serían temporales, durante la duración de las obras, y no solucionaría para nada el problema del paro, sólo lo desplazaría en el tiempo.

Para colmo, construir un "pueblo" de la nada requiere muchos gastos que habría que preguntar a los habitantes de Santa Fe si están dispuestos a asumirlos, cosa que no se ha hecho en ningún momento. Suministrar de electricidad, agua, teléfono y servicios a la urbanización, entre otras cosas, requieren de un gasto importante que suele incluirse en los impuestos que todos pagamos. Y ni modo de obligar a que la población de la nueva urbanización cargue con todos esos costos pues ellos se convertirían en "ciudadanos de Santa Fe" con todos los derechos y obligaciones que tenemos, obligaciones que se repartirían a fuerzas porque ellos "son votos" también, algo que parece que no tenemos en cuenta los habitantes de Santa Fe. En pocas palabras, nos tocaría repartirnos ese costo, o sea, un aumento de los impuestos por algo que ni si quiera nos pertenecería, pues hay que recordar que se trata de una urbanización privada.

Y si profundizamos un poco veremos que la cosa es más complicada aún de lo que ya parece. Por ejemplo, el gasto de agua de la urbanización resultará impresionante porque se pretende crear un campo de golf, y además en una zona seca con lo que se requiere aún más agua para su mantenimiento. Ni que decir tiene que deben entrar en los cálculos los gastos de llevar agua potable a todo el complejo y, por qué no, de las piscinas que construyan los habitantes de la urbanización que se lo puedan permitir (recordemos que se contempla construir chalets de lujo con terreno incluido además de un hotel). En Andalucía en general y en Granada en particular no estamos precisamente en condiciones de derrochar agua, ¡parece que ya se nos olvidaron las sequías de la pasada década!

Y aún podríamos seguir por ejemplo con la electricidad, tampoco costaría mucho dilucidar los gastos de dinero y energía que contemplan las instalaciones eléctricas necesarias para abastecer un complejo de este tipo, con casinos y demás. También hay que contar con lo necesario para instalar teléfono, con los servicios de limpieza, las carreteras que se van a construir, etc...o sea, un sinfín de gastos que entrarán en escena cuando se construya el complejo ¡y que no nos pueden hacer creer que no nos va a afectar a los santafesinos!

También se nos ha hecho creer que estos nuevos habitantes traerán riqueza al pueblo, pero nuevamente no podemos tragarnos eso, ¿cómo van a consumir en el pueblo si en su urbanización pretenden construir centros comerciales, los cuales suelen tener unos abastecedores ya fijados? Ni si quiera necesitarán de la infraestructura de Santa Fe, repito que lo que se pretende es crear un nuevo pueblo con escuelas, instalaciones deportivas, etc.....

La cuestión es que esta obra probablemente creará muchos problemas y conflictos entre, y para, los habitantes de Santa Fe, además de que vamos a perder, en caso de que se lleve a cabo el proyecto, una extensión de terreno que puede tener mucho más valor si se respeta y se potencia un uso sostenible del mismo, frente a lo que nos brinda la macrourbanización de FADESA. Algunos pensamos que antes de permitir la ejecución de este proyecto se deberían estudiar otras alternativas y dar pie a que éstas surjan para explotar esta zona de una manera más sustentable (alguna idea ya se le ha presentado al propio Ayuntamiento de Santa Fe), aunque el respeto y la conservación en sí de esta zona ya sería un beneficio para todos que merecería su consideración. Sergio de Haro Guijarro


Sergio de Haro Guijarro.
Zoólogo. Miembro de Auca.
e-mail: [email protected]

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