Establecimiento y mantenimiento de una pareja
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El primer contacto que tenemos con una persona suele ser visual. Aunque no lo notemos, las personas expresamos con nuestra postura, nuestros gestos e incluso con lo que decimos nuestra disponibilidad hacia las otras personas en todas las situaciones, pero estas señales son aún más claras cuando hablamos de la seducción a una persona que nos parece atractiva.
En la seducción se dan muchos componentes, pero el lenguaje no verbal es casi el más importante ya que los sitios donde suele conocerse a las posibles parejas no permiten la comunicación verbal con facilidad: bares, discotecas... (aunque hay estudios que hablan de que la música techno lleva un ritmo similar al latido cardiaco y las contracciones orgásmicas, por lo que el cerebro reacciona segregando hormonas que incrementan el deseo sexual). Así pues, el modo en que se sonríe, se toca el pelo o la ropa, el olor corporal (las feromonas, unas hormonas que son segregadas cuando existe atracción sexual son percibidas por la otra persona de modo inconsciente, pero hacen a su vez que esa persona se sienta atraída por el otro/a y las segregue también)... es importante y va a determinar que la otra persona le perciba como disponible no y/o deseable o no.
Hay a su vez factores conscientes que pueden hacer que las personas resulten más o menos atractivas. Esta "belleza" puede ser física, emocional, intelectual (esto también incluye la filosofía de vida), económica, social (estatus) , etc.
También hay factores inconscientes (que te protejan, por miedo a la soledad, para proteger o enseñar a alguien y sentirnos superiores...).
Una pareja para mantenerse estable debe contar con tres componentes:
Intimidad emocional: apoyo emocional, complicidad, valoración del otro, felicidad compartiendo experiencias, preocupación por el otro, empatía, búsqueda del bienestar del otro...
Pasión erótica: atracción física, deseo sexual, excitación física y emocional, idealización y sentimientos románticos sobre nuestra pareja...
Ganas de comprometerse: para que se establezca una relación más estable tiene que existir la decisión de apostar por esa pareja (aunque por supuesto siempre se puede uno echar atrás en la decisión), o por lo menos la persona tiene que plantearse la posibilidad de un futuro con esa persona, es decir, que no le vea como una aventura pasajera.
Quizá habría que plantearse por qué cuando las parejas se conocen dan tanta importancia a la pasión erótica y cuando establecen un vínculo más estable dejan de dedicar tiempo a aquello que antes consideraban tan importante. Es bien sabido que el estrés, la excitación insuficiente, la insatisfacción sexual, los problemas hormonales, la baja frecuencia en las relaciones sexuales... conforman un círculo vicioso que disminuyen el deseo sexual y empeoran la misma situación. Así pues, hay que tener en cuenta que a veces el deseo desaparece en una pareja y no es por que la pareja no funcione sino porque hay un problema sexual o de comunicación en la pareja que puede ser resuelto con la ayuda de un profesional.
Por lo tanto, para una elección y mantenimiento sano de la pareja han de darse los tres factores: la cabeza (nivel mental-intelectual), el corazón (nivel emocional-afectivo) y el sexo (nivel erótico-sexual).
Una vez establecida la pareja no debe olvidarse que no puede mantenerse solamente por uno de los componentes. Los tres son igualmente importantes y si no se comparten experiencias, metas, sentimientos, erotismo, sexo, etc. La pareja quedará "coja" de uno de sus pilares y se debilitará.
Es también bueno recordar que el enamoramiento es una fase en la que se produce una idealización de la pareja, es decir, no se le ve como es en realidad, sino como la persona que a uno le gustaría que fuese. Es un estado de extrema felicidad (o infelicidad) que lleva un componente químico muy importante (hay una secreción de hormonas que le producen un estado de euforia, excitación, indefensión y obsesión con la persona amada). Pero este enamoramiento no debe durar más allá de los dos años o dos años y medio (lo normal es un año) ya que puede llegar a ser patológico. Así pues, después del enamoramiento se entra en una fase de amor mucho más maduro y estable en el que se acepta a la pareja como tal, con sus defectos y sus virtudes y se asume que también uno es aceptado como tal. Por ello, si no se han cuidado los tres niveles, al disminuir la excitación sexual química, la pareja puede romperse con facilidad.
CenPsiSa