EL SÍNDROME DE "BURNOUT"

Este síndrome, llamado tambien síndrome de "estar quemado", va más allá del estrés y tiene características propias ya que lo sufren sólo las personas que trabajan en contacto directo con otras personas. Así pues, es una respuesta a una tensión emocional provocada por un deseo de ayudar a las personas que son sus clientes (o pacientes) si estos tienen problemas o por el deseo de realizar muy bien su trabajo (el cual implicará siempre una relación social con diferentes individuos).

Cuando el burnout aparece la persona que lo sufre pierde el interés por ayudar y pierde también su tacto hacia el sujeto que recibe la ayuda, prestando entonces una actitud deshumanizada y sin mostrar preocupación alguna por el/ella.

El burnout puede aparecer no sólo debido al exceso de trabajo o al desgaste por un celo también excesivo de su profesionalidad, también puede aparecer por que se dé de modo continuado un bajo apoyo del supervisor/a, fuerte rutina, conflictos personales en el desempeño de su tarea, bajos retos profesionales, excesiva presión laboral, etc.

Entre las personas que con más frecuencia se ven afectadas por el burnout se encuentran policías, ATSs, médicos, trabajadores sociales, guardias penales, fisioterapeutas, psiquiatras, maestros, e incluso psicólogos. Sin embargo, algunos autores piensan, que bajo determinadas circunstancias, también pueden sufrirlo amas de casa.

Los síntomas psicosomáticos que provoca son:

Los síntomas emocionales suelen ser:

Los síntomas conductuales pueden ser:

Su prevención es compleja ya que implicaría una reestructuración de organizaciones públicas y privadas, sin embargo, actualmente se está teniendo en cuenta al igual que otros problemas dentro de la normativa de Salud Laboral e Higiene en el Trabajo, por lo que se espera que disminuya notablemente su incidencia a corto/medio plazo.

Sin embargo, su tratamiento es más sencillo, ya que cualquiera de los adecuados para el estrés lo es también para el síndrome de burnout, aunque con pequeñas modificaciones. Como ya comenté en el artículo sobre el estrés, la relajación no lo es todo, pero ayuda a controlar los primeros síntomas, mientras se aprenden las estrategias de afrontamiento más adecuada a la situación. Puede también ser necesario mejorar el apoyo social, la autoestima, las habilidades de solución de problemas, las habilidades sociales, y sobre todo, será necesaria una reestructuración cognitiva sobre su modo de percibir el trabajo, a las personas con las que trabaja, y sus posibilidades reales de efectividad (teniendo en cuenta sus características personales y las características ambientales que le rodean).

CenPsiSa

Mª Isabel García Medina - Psicóloga Colegiada Nº: M-11045

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