Anorexia

A pesar de que la mayor parte de la gente conoce ya los trastornos de la alimentación, muchos adolescentes (chicos y chicas) siguen padeciendo estos trastornos, y su edad de inicio cada vez es más temprana, habiéndose encontrado casos en niños/as de hasta... ¡8 años!.

Los medios de comunicación, algunas asociaciones y hasta diseñadores han decidido tomar parte en este problema y buscar una solución conjunta que incluye medidas como no contratar modelos que puedan inducir a las jóvenes a desear unas medidas inaccesibles, primar más los valores personales que los físicos, etc.

Aunque todo esto es muy positivo, tardará un tiempo en notarse su efecto, y mientras tanto, ¿qué pueden hacer los padres que sospechan o están seguros de que sus hijos tienen un problema con la alimentación?. Lo primero es reconocer si de verdad existe un problema y si es así, cuál es.

Hay varios tipos de trastornos de alimentación, los más conocidos son la Anorexia y la Bulimia, poca gente conoce el trastorno de Sobreingesta compulsiva como tal trastorno.

Empezaremos por definir cada una de ellas:

La anorexia es un trastorno del comer en el cual hay una incapacidad (que en un principio es completamente voluntaria) severa y prolongada para comer, con una pérdida de peso muy marcada.

La anorexia es un trastorno muy serio que en algunos casos puede llevar al fallecimiento de la persona que lo sufre por ello es importante un tratamiento cuanto más temprano mejor.

Los síntomas pueden ser, primero una pérdida evidente de peso, desaparición de la menstruación, el organizar toda su vida alrededor de la búsqueda de la delgadez, fobia a la gordura (lo que incluye la posibilidad de un embarazo por la ganancia de peso que eso supone, el contacto con personas obesas, etc.). Generalmente no quieren tratarse y buscan razones para justificar lo que hacen, por lo que las familias tardan un tiempo en darse cuenta del problema.

Algunas mujeres se provocan la menstruación con anovulatorios (es decir, con "la píldora"), por lo que el que haya menstruación no excluye la existencia del trastorno.

Soportan el sufrimiento de un modo casi obsesivo, además, se sienten orgullosos/as de ello.

Van perdiendo también la relación con los demás, se centran en los estudios, en los cuales destacan brillantemente, y en general son los "hijos/as perfectos/as": obedientes, comprensivos, dóciles (excepto en temas de alimentación), aunque al principio fuese una persona difícil de tratar, durante el desarrollo de la enfermedad cambian y pasan a ser el soporte de los padres. Otro dato característico es que miran obsesivamente a las otras personas, es decir, que en cuanto ven a alguien, no pueden evitar mirarle "de arriba abajo".

A la hora de comer dividen la comida y la parten en trozos muy pequeños, la mueven, la aplastan... y se levantan continuamente de la mesa, de forma que al final, no se sabe con claridad cuánta cantidad ingirieron.

Hay poblaciones de riesgo como bailarinas, gimnastas, modelos... tanto para hombres como para mujeres. Se quejan de que la comida que se les ha preparado tiene muchas calorías. Raramente tienen hambre y por ello "no necesitan comer". Les dice a los demás lo que tienen que comer pero ellos/as no lo prueban. Dejan de salir a comer con amigos. Sufren un estreñimiento pertinaz con lo que "justifican" la necesidad del uso de laxantes (que es siempre mucho mayor de lo que la familia piensa). Normalmente se les ve de pie o haciendo ejercicio constantemente y en los sitios más inverosímiles.

En el modo de vestir buscan también el "éxito", por lo que la ropa puede ser holgada pero siempre van bien vestidos/as. Aparece también mucho vello sobre todo el cuerpo, sobre todo en brazos, pubis y vientre.

No se debe olvidar que lo que buscan no es la delgadez en sí, sino el ÉXITO en todos los campos de su vida, lo que les genera muchísima ansiedad, que en la mayor parte de los casos pasa también a depresión.

CenPsiSa

Mª Isabel García Medina - Psicóloga Colegiada Nº: M-11045

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