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Burgos a 24 de diciembre de 2003
En fechas tan entrañables, la nostalgia de casa rezuma en todos nuestros recuerdos. Pues también en estos momentos el aroma de un Vegafina Perla que me acompaña va reservando el paladar para entregarme esta noche a las delicias de un San Cristóbal de La Habana. El Morro, una vitola hermosa (una corona gigante) con la que podré disfrutar en compañía de la familia. Pues por fin llegó la Navidad. Es curioso, el otro día estaba en compañía de mi hermano el menor, y viendo una serie de dibujos animados ya clásicos, le decía el hijo al padre que qué era la Navidad. Éste le respondió: es una fiesta de los cristianos que la celebran todas las religiones. Al mismo tiempo cabe destacar el papel de los medios de consumo, de cómo han podido influir para reducir un acontecimiento festivo-religioso en un consumismo desacerbado y sin fondo. Del significado propio de la Navidad como día del nacimiento de Jesucristo pocos niños lo conocen, en cambio de la figura de un señor gordo y vestido de rojo que trae regalos ocupa el porcentaje mayor de lo que ellos creen que significa esta fiesta. La Navidad es armonía, respeto, fraternidad y felicidad. Que sepamos transmitir todo esto a los nuestros, a los más cercanos y a los que no lo están tanto. Que los que no tienen, se sientan acogidos un año más por nuestra cercanía de amor, cariño, y ayuda económica. El dinero no da la felicidad, esta sólo se consigue cuando compartimos nuestra vida y todo lo que realmente somos. Que sepamos disfrutar con plenitud de nuestra vida, y que reservemos el placer de disfrutar de los puros también en compañía de los nuestros. Un fuerte abrazo de vuestro amigo Ángel. |