VENEZUELA: EL PETROLEO COMO UN INSTRUMENTO DE RECONFIGURACION GEOPOLITICA E INTEGRACION ECONOMICA

Lic. Carranco Guerra Leonel
Facultad de Economía – Geopolítica Energética, A.C.

 

En un Mundo donde las fuerzas de poder  se han construído a través de la geopolítica, y con el respaldo de la geoeconomía y de manera muy directa con los energéticos, en el pasado resultaba muy difícil plantear la posibilidad de que un país latinoamericano, dentro de la historia del capitalismo, pudiera ser un actor importante en la balanza del poder. Sin embargo, en el siglo XXI, esto ya no ocurre; por el contrario ahora las naciones de la región,  sobre todo las que poseen un gran potencial energético y económico, como es el caso de México, Venezuela y Brasil se están incertando con mucha fuerza en la dinámica geopolítica actual del mundo y de América Latina.  Esto les ha permitido a estas naciones comenzar a jugar un papel importante en la formación de los nuevos esquemas de colaboración económica en el marco de la globalización.

En el caso de Venezuela, es con el gobierno de Hugo Chávez, cuando este país comienza a busacar el liderazgo continental desde una ideología de izquierda, es decir desde la busqueda de una mayor justicia social. Para ello utiliza uno de los instrumentos que en el pasado e incluso en la actualidad utilizan las naciones capitalistas industrializadas para construir sus grandes imperios.  Se trata del diseño de una estrategia político- económica agresiva y que implementa sobre todo en el exterior con base a  una geopolítica expancionista.

En este caso por tratarse de un proceso de expansión, el liderazgo venezolano utiliza las escuelas europeas imperialistas de los siglos XIX y XX, aunque ahora no se trata de ganar territorios sino de tener influencia en ellos para colaborar en su desarrollo económico y social. Cabe destacar que la estrategia geopolítica del gobierno de Hugo Chávez en su etapa actual tiene como instrumentos principales su política exterior y sus enormes recursos naturales sobre todo los hidrocarburos. Con ambos elementos Venezuela pretende cristalizar el sueño bolivariano de la integración latinoamericana.

En la actualidad, como resultado de la implementación de esta estrategia de integración, en el ámbito energético, Venezuela ha propuesto la formación de varias empresas energéticas multinacionales que permitirían la  construcción de bloques de poder y redes geoestratégicas en América Latina. Así, al combinar  ambos instrumentos, el gobierno de Hugo Chavez pretende encabezar un movimiento social que permita a las naciones de la región reivindicar su derecho de explotar y obtener ganancias de sus recursos naturales. Hasta el momento, las empresas que se han empezado a construir en territorio latinoamericano y con financiamiento y petróleo y gas venezolanos son: PETROCARIBE, PETROANDINA Y PETROSUR. Con el tiempo se pretende que con la fusión de estas tres empresas se forme  PETROAMERICA que sería el mayor emporio petrólero de América Latina.

 

PETROAMERICA

La creación en  América Latina de una empresa petrolera multinacional moderna, a partir de una infraestructura petrólera que se encuentra en la región y que es un tanto obsoleta, no es una idea original del gobierno de Hugo Chávez sino que la misma se remonta a la década de los 20’s, cuando el entonces presidente de la empresa petrólera,  argentina, Yacimientos Petróleros Fiscales (YPF), el ingeniero Enrique Mosconi sugirió la integración de la industria petrolera de América del Sur. De hecho la propuesta de Hugo Chávez debe considerare como la quinta estrategia unificadora. Las cuatro anteriores son:

La influencia de Mosconi y los éxitos alcanzados por YPF influyeron positivamente en la consolidación de los corporativos petroleros de México, Brasi, Uruguay, Bolivia y Colombia.
 Cabe destacar que este nuevo proyecto de integración que intenta en su fase final construir un bloque enrgético en Sudamerica, surge en los centros de pensamiento geopolítico y geoeconómico de Venezuela. La decisión se tomó a partir de dos visiones: una, la de permitir que las naciones latinoamericanas puedan enfrentar en el futuro, desde una posición de mayor fuerza, la ofensiva que desde los años ochenta del siglo pasado, han estado llevando a cabo las transnacionales petroleras contra los pueblos de América Latina, sobre todo en aquellos que producen crudo y gas natural; la otra visión es la de poder disminuir en el futuro cercano la vulnerabilidad que presentan en las economías de la región a las variaciones que se producen en elmercado petrolero mundial y que en el caso actual muestran un alza desmedida de los precios del petróleo en sus diferentes mezclas. Como se sabe estas variaciones provocan depresiones en el desarrollo y el crecimiento económicos de estas naciones. Hay que establecer que es a partir de estas dos visiones, que la integración latinoamericana se presenta no sólo como un proceder económico sino también como una estrategia geopolítica.

En términos geopolíticos, el proyecto Petroamerica debe ser considerado como un punto importante en el análisis de las dinámicas de poder actual; esto debido a que en gran medida es un medio que trata de incentivar la consolidación de un mundo multipolar, que necesariamente debe pasar por el debilitamiento geoestratégico de Estados Unidos. En este sentido hay que recordar que Venezuela es el principal exportador de petróleo a EE UU y el segundo en el rubro del gas natural; en el año de 2005, por ejemplo, la nación latinoamericana exportó al país del norte 140 millones de toneladas de crudo y 12.44 billones de pies cúbicos de gas natural ( BP Statistical Review of World Energy June 2005). Con esto se comprueba la relativa dependencia que tiene EE UU de los hidrocarburos venezolanos.

En opinión de la British Petroleoum, en caso de que se forme este bloque petrolero en América Latina, teniendo como base a Petroamérica, este tendría bajo su control el  8.6% de las reservas totales de petróleo a nivel mundial, (lo que lo úbicaría en el cuarto lugar después de Africa). Sin embargo, como lo asegura la agencia de noticias Reuters, en el caso de que Venezuela pueda confirmar la existencia de 235 000 millones de barriles de crudo pesado en la Faja del Orinoco, entonces, Petroamérica podría contar con las segundas reservas más grandes del mundo, siendo superadas solamente por la región del Medio Oriente, donde se calcula que hay un poco mas de 600 mil millones de barriles de crudo. Si esto es posible, entonces se podría asegurar que del total de las reservas petroleras que hay en el mundo, el 23.4% pertenecerían a esta empresa y a los latinoamericanos.

De esta manera, la apuesta venezolana contempla la posibilidad de que esta empresa multinacional, opere con  inversiones de todas las petroleras estatales de Latinoamerica que se suscriban a este acuerdo.

La ruta a trazar para que se materialicé esta integración comienza con la creación de tres empresas multinacionales: 

Estos subbloques regionales que conforman una respectiva empresa, actualmente no se desarrollan fragmentadamente sino con interrelaciones mutuas. Esto debido a las relaciones que existen entre los diferentes países, pero con la diferencia actual que todos los convenios y acuerdos a los que llegan se encuentran suscritos desde una perspectiva de integración latinoamericana.

Los acuerdos más importantes de estos tres subbloques se han generado en Petrosur y Petrocaribe. En Petrosur  hoy en dia son seis los acuerdos más importantes, además de una  propuesta para crear un banco de fomento para el desarrollo económico-social, que será respaldado inicialmente por las reservas internacionales de los países que integren a este subbloque.

En lo que respecta a los seis acuerdos de Petrosur, entre estos destaca la construcción de una refinería en Pernambuco, Brasil, proyecto en el que están involucradas las empresas estatales petroleras de Venezuela y Brasil. Se pretende que esta sea la más grande del mundo con una capacidad de procesamiento de crudo de 200 mil barriles diarios. Actualmente la región latinoamericana participa con un 7.9% de refinación a nivel mundial pero al constituirse esta refinería llegaría a representar el 12.3 %. Su costo sería de aproximadamente de 2 500 millones de dólares y se comenzaría a construir en el año 2008, previéndose su terminación en el 2011.

Otro convenio importante en Petrosur es  la compra de la refinería Rasha de Argentina por parte de Venezuela. Este complejo procesa cerca de 80 mil barriles diarios, y se tiene proyectado ampliar su capacidad. Cuenta con campos de gas y petróleo, así como 62 estaciones de combustible.

Como se mencionó en párrafos anteriores, Petrosur esta conformada por 4 países, sin embrago se prevee en el corto plazo la adhesión de  Paraguay, nación que a firmado varios acuerdos con Venezuela. Uno de ellos es el aumento del suministro de petróleo  y la cooperación de ampliación de la refinería “Villa Lisa” de Paraguay así como también la exploración y la explotación de yacimientos de petróleo y de gas.

En lo que respecta al gas natural, en la actualidad, Venezuela y Bolivia, son los actores más importantes en la industria de este hidrocarburo y por lo tanto también para la integración de América Latina. En este aspecto, Venezuela tiene una cantidad de 152.3 trillones de metros cúbicos  de reservas probadas, lo cual le permite ubicarse en el octavo lugar en el ranking mundial. Este país concentra el 29.7% de las reservas del continente americano y el 61.4% de América Latina.

Existe actualmente la propuesta de crear tres proyectos de integración gasifera; Gasur, integrada por Brasil, Venezuela y Argentina; la del Caribe, conformada por la mayoría de los países caribeños y la interoceánica del gasoducto, Venezuela-Colombia-Panamá.
Actualmente se ha comenzado la construcción del gasoducto entre Venezuela y Colombia, el cual permitirá que esta segunda suministre dicho hidrocarburo  durante siete años (tiempo en el cual  se tiene previsto que se terminen las reservas de gas de este país) a la parte Occidental de Venezuela; después de este tiempo se invertirá la dirección del suministro. Es importante mencionar que Venezuela no sólo busca el mercado colombiano sino que se pueda constituir en la salida  del gas venezolano hacia la República China.

 De esta manera Venezuela podrá surtir a Colombia de gas a partir del desarrollo del proyecto “Rafael Urdaneta”, el cual busca explorar y explotar el gas no asociado que se encuentra en el Golfo venezolano y al noroeste del estado de Falcón. Esta región está dividida en 29 bloques y se estipula que exista 29 billones de pies cúbico de gas no asociado. En la actualidad se licitaron seis bloques (Urumaco I, II, II, Moruy III, Cardón III y La Vela Sur), en donde la empresa estatal rusa, Gazprom se le permitió la exploración y la explotación de dos bloques; El Urumaco I (997.90 Km2 de extensión) y el   Urumaco II  (986.92 Km2 de extensión). En una primera fase sólo obtuvo  la adquisición sísmica de 500 Km2 y 400 Km2 respectivamente. Para esto Gazprom tuvo que ofertar la cantidad de 40 mil millones de dólares por los 900 km2. Mientras que Chevron obtuvo el bloque de Cardón III con una extensión de 880.77 Km2.

 

CONCLUSIONES

 Como se menciona en parrafos anteriores, en la actualidad, algunos países de América Latina están comenzando a jugar un papel cada vez más relevante en el ámbito energético y geopolítico mundiales. Con su actividad, como es el caso de Venezuela, han colaborado en el establecimiento de las bases para la construcción de un nuevo orden petrólero mundial, en el cual ahora son las naciones productoras las que tienen el control del mismo. Cabe destacar que en esta experiencia integracionista latinoamericana son las empresas petróleras estatales las que están jugando un papel preponderante en esta actividad energética y geopolítica.

Lo anterior, de alguna manera, refleja un hecho:  que el Estado de nuevo es el actor principal en las Relaciones Internacionales, en este caso en  el ámbito energético. Se comprueba también que el petróleo y el gas, como en el pasado, juega un rol importante en el quehacer geopolítico, en este caso en el proceso de integración latinoamericana. Cabe destacar que en la integración energética latinoamericana, Venezuela emerge como el líder más importante de este proceso, papel que inicialmente iba a jugar México si esta nación hubiera llevado a cabo una política energética más agresiva.

En términos de geopolítica  tradicional cabe destacar que este proyecto de integración energética latinomaericana se contrapone al proyecto hegemónico que esta desarrolando Estados Unidos para crear a través del Acuerdo de Libre  Comercio para las Americas (ALCA) un bloque energético continental. Sin embargo es evidente que uno de los factores que le permite a Venezuela aventajar a la potencia del norte es su capacidad petrolera y gasifera que aumentaría en caso de ser comprobadas las reservas de la Faja del Orinoco.

Por todo lo anterior se puede asegurar que es cada vez más evidente que el petróleo y el gas natural pueden ser usados, a través de la formación de empresas multinacionales, en la construcción de los bloques regionales y a la vez  para modificar los esquemas de cooperación energética a nivel planetario.
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