Por el Ing. Juan Antonio Prieto García
México a diferencia de
muchas otras naciones tiene una gran riqueza en su subsuelo, en su suelo y en
su mar patrimonial, pero la riqueza más importante es su capital humano, el
cual cada día esta más subvaluado, debido al nivel educativo, que presenta. Las
naciones que tienen economías desarrolladas, y emergentes, socias de México en
la OCDE[1], le
han apostado a éste recurso desde hace muchas décadas, y los resultados han
sido espectaculares, no les ha importado contar con recursos naturales, no les
ha importado tener una gran extensión de mar patrimonial, o tener grandes
recursos energéticos, lo único que les ha importado ha sido potenciar el
capital humano de sus habitantes, y para esto han destinado un alto porcentaje
de su producto interno bruto, han
vinculado a la planta industrial con las instituciones de investigación y de
educación superior en planes conjuntos para el desarrollo tecnológico.
Los resultados, son
ampliamente benéficos para ambos sectores, el educativo y el industrial. El
sector de la educación se ve reforzado con toda la infraestructura y los
recursos necesarios para obtener un alto
nivel de educación y capacitación, que les permite el desarrollo de tecnologías
exitosas y la generación de nuevas patentes. El sector industrial obtiene estas
patentes y tecnologías, que son convertidas en bienes y servicios de consumo
para el mercado interno y para el externo, y el beneficiario final es el país, en su economía, resultado
de una generación de riqueza a través del empleo de calidad bien remunerado, con el bienestar
de la sociedad asociado.
Imaginemos por un momento
a México con un capital humano de alta calificación tecnológica, produciendo,
equipos de comunicación de alta tecnología como lo son: celulares, equipos de
radio comunicación inalámbrica, satélites de comunicación, redes de microondas,
etc. Desarrollando y compitiendo en este mercado, a la par con otros países
como Finlandia, Japón, Estados Unidos y muchos otros.
Imaginemos a México,
produciendo barcos, para hacer una explotación intensiva de su mar patrimonial,
tan valioso y extenso en especies marinas, comercializando y empacando al alto
vacío productos del mar para exportar a todo el mundo a precios competitivos. Vemos
a México produciendo miles de toneladas de harina de pescado para los mercados
internos y externos, y agregando esta harina a las galletas y panes, aumentando
el nivel nutricional de la población. Barcos para transportar los hidrocarburos
provenientes de su subsuelo, en lugar de rentarlos a precios fijados por el
arrendador, barcos para la vigilancia de nuestro mar patrimonial, y para
diversos usos.
Podemos visualizar a
nuestro México produciendo ferrocarriles de alta velocidad y de carga, transportando el 80% de sus productos por este
medio, reduciendo significativamente el costo de venta al consumidor final.
En el sector del
transporte, también tenemos la capacidad de producir desde automóviles hasta
autobuses, camiones de carga, tractocamiones, y camionetas de 100% de
fabricación nacional. En este mismo sector, la producción de aviones y
helicópteros de transporte y carga esta dentro de las posibilidades de un
México tecnificado.
Hagamos la planeación
necesaria para empezar a producir plantas productoras de electricidad y de
todos los equipos y materiales para mantener y aumentar la capacidad de
generación del sector eléctrico, dediquémonos al diseño construcción de equipos
y plataformas para producción de petróleo. Tenemos la gente. Las viejas
generaciones de técnicos e ingenieros dispuestos para enseñar a las nuevas
generaciones, y éstas, ansiosas de aprender.
En éste sector energético
deseo hace un paréntesis especial.
Darle a México la
capacidad de producir su propia energía, es darle la llave de la independencia
económica, y de asegurar su viabilidad como Nación, para las próximas
generaciones.
Los ahorros de
transferencia de capital al extranjero, que como Nación tendría México, por el
solo hecho de fabricar los equipos y materiales para la producción y
comercialización de los sectores eléctrico y petrolero, le permitirían a México
invertir este dinero en desarrollo tecnológico y empezar el despegue para
llegar a ser una Nación desarrollada en pocos años.
En política energética
siempre será mas barato construir y operar nuestras plantas productoras, que
dejar que otros tomen el negocio y lo hagan por nosotros. Esto es el precio del
subdesarrollo, y significa renunciar a crecer tecnológicamente, y a la
posibilidad de dar empleo de calidad a nuestras generaciones de jóvenes.
Los expertos pronostican[2] que dentro
de aproximadamente 19 años, para el 2025, la crisis energética mundial será de
tales proporciones, que propiciará el empobrecimiento y la dependencia de los
energéticos de otras naciones, para aquellos que carezcan de autosuficiencia
energética.
Los estudios sobre energía fijan la demanda mundial de petróleo en 83,07
mbd[3] en
2005; y en 84,64 mbd en 2006. Para esto, se basan en la premisa de que este año
la economía del planeta mantendrá un vigoroso crecimiento, de un 4,3 por
ciento, aunque algo menor que el registrado en 2005, y que
Los expertos ven riesgos, especialmente en EEUU, que es esencial para el
mercado petrolero, porque consume un 25 por ciento de la demanda mundial de
crudo.
Para este año
Con respecto a China, cuyo crecimiento es uno de los factores
principales que han encarecido el crudo, los informes reflejan la incertidumbre
que reina en cuanto a los datos sobre la oferta y la demanda de crudo, al
recordar que "el crecimiento de la demanda china ha sido revisado a la
baja muchas veces".
México carece de una
política energética de largo plazo, que considere en forma seria esta amenaza
mundial y fundamente su crecimiento energético en la autosuficiencia, que tienda a disminuir porcentualmente, año
con año a partir del 2007, la dependencia de los hidrocarburos para producir su
electricidad. Sin embargo, al contrario de la tendencia mundial,
Adicionalmente tiene
considerados 6178 MW, de capacidad no defina con que proceso se realizará, sin
embargo el artículo 125 de la Ley de Servicio Público de Energía Eléctrica,
deja en libertad del licitante, para elegir el proceso, con lo cual producirá
la energía eléctrica, debemos pensar de acuerdo a la tendencia, que la elección
se inclinará por centrales de ciclo combinado en su mayor parte.
En cuanto al transporte, debemos entrar de
lleno a la producción de combustibles que no sean a base de hidrocarburos, como
son por ejemplo: el metanol, y otras del mismo tipo. Y entrar al diseño y
producción de las celdas de hidrógeno, para todo tipo de vehículos.
Veamos que esta haciendo Suecia, que quiere ser el primer país del mundo
en prescindir completamente del petróleo, concentrándose en fuentes de energía
renovable, esfuerzo que requerirá de la participación de todos los sectores de
la sociedad sueca y un horizonte de 15 años.
“Nuestra dependencia del petróleo debería tocar a su fin en el
El parlamento sueco ha declarado que el proyecto que tiene como objetivo
la sustitución de los combustibles fósiles por formas renovables de energía era
esencial debido a motivos ambientales y económicos. “Librar a nuestro país de
los combustibles fósiles nos traerá grandes ventajas, comenzando por la
reducción del impacto de las fluctuaciones del precio del petróleo, el cual se
ha triplicado desde el año
Si los mexicanos no
modificamos nuestra política energética, sólo solo nos quedará esperar con
resignación a que el destino nos alcance y nos convierta en dependientes de los
poseedores de los bienes de producción de energía y de los energéticos. Y el
costo que habrán de pagar las próximas generaciones seguramente será muy alto,
tal vez incluso a cambio de perder su soberanía y su autodeterminación.
De ahí la importancia de
empezar por este sector, a desarrollar tecnología propia privilegiando las
fuentes renovables de energía.
El desarrollo se basa en
la educación Recordemos las palabras de Benito Pablo Juárez García: “Yo salí de
Guelatao hacia la ciudad de Oaxaca con el deseo vehemente de aprender”.
Estas palabras han
inspirado a muchas generaciones, y también inspiraron al presidente Lázaro Cárdenas
del Río, para la creación del Instituto Politécnico Nacional en 1936. Él plasmó
en su “Ley Orgánica“, vigente hasta la fecha, el ideario mismo de la nación:
LEY ORGANICA DEL INSTITUTO POLITECNICO NACIONAL
ARTICULO 1.- El Instituto Politécnico Nacional es la institución
educativa del Estado creada para consolidar, a través de la educación,
¿Qué es lo que le ha
impedido a México alcanzar el nivel tecnológico de los países desarrollados?.
La respuesta es clara, a
sido un deficiente programa educativo, que no permite el desarrollo tecnológico del país. Lo que México
requiere es un sistema educativo consistente y con una alta dosis de civismo,
que inculque, en las nuevas generaciones, la filosofía de que México necesita de mexicanos que
luchen y trabajen por el presente y el futuro de la nación.
El objetivo primordial de
una nación es tener una política económica que procure el crecimiento del
producto nacional y del empleo, así como elevar el bienestar de la población.
“MÉXICO
no alcanzará un futuro venturoso, a menos que logre conformar un proyecto en el
cual la población se sienta orgullosa de ser partícipante", señaló hace
casi tres años el renombrado escritor Alvin Toffler.
Los pueblos que han
logrado proyectos de nación de amplia aceptación ciudadana gozan de estabilidad
política, cohesión social y, las más de las veces, de una consolidada
prosperidad económica.
Analicemos un gráfico y un
esquema[6] que
nos muestra las vaivenes de la economía Nacional, por estar a merced de los
dueños de la tecnología.
Todo esto que hemos
mostrado, nos invita a retomar el camino que México tenía hasta 1982, camino
que se vio truncado por la entrada abrupta al mercado mundial, sin estar preparado
para enfrentar éste reto, debido principalmente a nuestro bajo desarrollo
tecnológico, este nuevo esquema deberá
de partir de las condiciones de globalización mundial existentes.
Los analistas económicos, han elaborado
múltiples estudios para analizar a “toro pasado” que fue lo que pasó con la
economía Mexicana, que la condujo a una serie de crisis sexenales desde 1982
hasta la fecha. Veamos algunos de estos análisis desarrollados por el
investigador de
“Durante los 23 años de
experimentación neoliberal (1983-2005), el Producto Interno Bruto apenas creció
a una tasa media de 2.4% anual; la acumulación de capital físico -en
maquinaria, equipo y construcciones- apenas creció a una tasa media de 2.3%
anual; los salarios mínimos perdieron 69.7% de su poder adquisitivo
(retrocediendo a un poder de compra inferior al que tenían en 1946); más de 6
millones de mexicanos, trabajadores varones en su mayoría, emigraron a Estados
Unidos; y más de 20 millones de mexicanos pasaron a engrosar las filas de la
pobreza y la indigencia.
La resuelta promoción de
la educación y la salud pública; las políticas sectoriales orientadas al
fomento de la agricultura (con sus múltiples instrumentos específicos: política
de precios de garantía, Ceimsa-Conasupo, etcétera) y al fomento de la industria
manufacturera (con sus instrumentos sectoriales, impulsores de la sustitución
de importaciones); la intervención directa del Estado en el desarrollo de la
industria energética, que arranca de la fundación de
Gracias
a este proyecto, el Producto Interno Bruto de México se incrementó 1,592.7%
entre 1935 y 1982, al crecer a una tasa de 6.1% anual, lo que representó un
crecimiento de 348% en el PIB per cápita durante ese lapso.
El viraje radical hacia el
neoliberalismo económico significó la cancelación de nuestro proyecto nacional,
para abandonar a un México sin destino propio a la deriva del mercado global.
Los resultados del
extravío están a la vista: después de 23 años de experimentación neoliberal, el
PIB per cápita resultó ser (en 2005), apenas 15.6% mayor que el alcanzado en
1982, al crecer el PIB a una tasa media de apenas 0.6% anual.
Ahora bien, no le podemos
pedir al tiempo que vuelva, ahora en 2006, debemos sacar provecho de esta
experiencia, y aprender a desarrollarnos dentro del neoliberalismo imperante en
todo el mundo, a establecer convenios y utilizarlos óptimamente para potenciar
nuestra planta productiva, y nuestro sistema educativo, otras naciones lo han
logrado tanto en Latinoamérica como entras latitudes, tomemos como ejemplos a
Brasil y Chile.
En el paradigma
keynesiano, el mecanismo de precios puede no resolver eficazmente los desajustes
del sistema económico: los precios responden con lentitud a los excedentes de
oferta y, en menor medida, a los excedentes de demanda, de modo que no hay un
ajuste automático e inmediato en los mercados; el ahorro no se convierte
automáticamente en inversión; la equidad distributiva del ingreso no brota
automáticamente del sistema de precios, al contrario:
"La economía capitalista genera dos
problemas fundamentales: desocupación y concentración de la riqueza y el
ingreso" (Keynes). En consecuencia, el paradigma económico construido por Keynes
postuló la necesaria intervención del Estado para conseguir un mejor desempeño
del sistema económico; durante varias décadas este paradigma dominó el
pensamiento económico occidental
En los países
desarrollados, el consenso keynesiano otorgaba confianza a las políticas
macroeconómicas activas (monetaria y fiscal) para regular el ciclo económico y
conseguir un alto nivel de ocupación, al tiempo que el Estado de bienestar,
basado en impuestos progresivos, era aceptado como instrumento de cohesión
social, ampliando las funciones tradicionalmente asignadas al Estado como
proveedor de bienes públicos. Además, las políticas de fomento económico
(incluidas las políticas comercial e industrial activas) llegaron a ser admitidas
para compensar fallas de mercado, que obstruyen la asignación eficiente de
recursos e impiden alcanzar los niveles óptimos de crecimiento y bienestar
Es importante señalar el papel
relevante del Estado en el ámbito macroeconómico, pero otorgando un énfasis
mayor a las políticas activas de desarrollo.
Las mayores imperfecciones de los mercados
subdesarrollados (mercados segmentados, oligopólicos, con información
incompleta y asimétrica) e incluso la inexistencia de algunos mercados; el
enorme rezago técnico y educativo; la escasez de ahorros privados y de
empresarios capaces de realizar inversiones en gran escala; la dependencia de
las exportaciones de productos primarios con precios relativos decrecientes; el
dualismo económico (o multimodalismo) con fuertes segmentos precapitalistas; el
subempleo estructural y, en suma, la trampa de la pobreza, exigen que el Estado
desempeñe un papel más activo en el desarrollo.
el verdadero desafío para
el gobierno radica en procurar que sus instituciones produzcan resultados
económicamente eficientes, socialmente equitativos y políticamente viables.
En las empresas públicas
de energía Comisión Federal de Electricidad, Luz y Fuerza del Centro y
Petróleos mexicanos se ha presentado una pérdida irreversible de activos empresariales,
tanto tangibles como intangibles (conocimientos tecnológicos y organizacionales,
contactos comerciales, capital social acumulado y reputación de la empresa); y
una pérdida permanente de capital humano (...). La volatilidad del crecimiento
genera una alta subutilización promedio de la capacidad productiva instalada,
en el sector eléctrico manteniendo margenes de reserva MR y margenes de reserva
operativa MRI muy altos, que reduce la productividad y las utilidades y por ende
afecta adversamente la inversión.
Es importante conocer y
destacar el resonante "milagro" económico de China, con un
crecimiento sostenido a una tasa de 9.2% anual durante los años 80, con una
inflación de 7.5% anual en promedio; y en los años 1990-1997, un crecimiento
más espectacular de 10.3% anual, con una inflación de 10% anual.
Ocupa el tercer lugar
mundial en producción de energía con el 10.6% del total mundial, y el segundo
como mayor consumidor de energía con el 10.8% del total mundial.
En América Latina, Chile
(después de la debacle de 1982-1983) expandió su Producto Interno Bruto a una
tasa de 6.9% anual durante el periodo 1984-1994, con una inflación de dos
dígitos (16.9% en promedio anual, con una tasa máxima de 29.7% y una mínima de
11.5%); y durante los años 1995-1998, el PIB chileno creció a una tasa media
anual de 7.3%, con una inflación media de 6.7% anual”.
"Toda intención
humana está sostenida por los sueños de una vida mejor y el meollo de todo
anhelo constructivo es la esperanza". "Perdida ésta, el hombre
prefiere refugiarse en el pragmatismo de lo inmediato y eso lo priva de
concebir el futuro como materia maleable". "La esperanza, en cambio,
es enemiga del miedo y la resignación y elimina sus corrosivos efectos. Amplía
al hombre y lo proyecta hacia delante, mientras que la resignación lo limita y
lo empequeñece. No se puede pasar de una actitud defensiva de sobrevivencia a
la acción transformadora, sin reconstruir la esperanza". Este fragmento,
fue dicho por Enrique Semo, investigador de
La investigadora Amalia Fisher. socióloga de
De acuerdo con cifras del
Consejo Nacional de Población (CONAPO),
hay 10 millones de mexicanos en la extrema pobreza, en tanto, se consideran en alta marginación 30
millones de habitantes más.
México, dependiente de un
solo mercado (87.55% hacia Estados Unidos y 1.7% para Canadá, es decir, 89.30%
del total) tiene, ante sí, serios problemas para el porvenir, si no es capaz de
diversificar sus mercados y enriquecerse con el cambio del mundo.
Es un deber fundamental de
la clase política en un país en vías de desarrollo, como lo es México, el procurar el ascenso del pueblo al
desarrollo, económico, social y cultural.
La manera de lograr éste
objetivo es elevando el consumo interno, y la producción interna, a través del
trabajo de especialización en las diferentes ramas de la producción. Así como
empleos de calidad, que den como resultado ingresos altos que permitan elevar
el nivel de vida de los mexicanos, permitiendo disminuir las importaciones e
incrementar las exportaciones.
En el rubro de las
importaciones, las más costosas son las que tienen un alto contenido
tecnológico. En áreas como la computación y las comunicaciones, la producción
de electricidad y petróleo, la siderurgia y las maquinas para producir bienes
de capital.
Los países socios de
México en
"Hoy en día el problema de México no es la inflación, sino
el crecimiento y el empleo". (Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía,
2001).
Él criticó que las
políticas macroeconómicas de México, "no hayan ayudado al mejoramiento de
la calidad de vida, porque se ha optado por bajar el ingreso real con el
propósito de disminuir la inflación".
John Mainard Keynes, economista inglés,
demostraría poco después en su Teoría general (1936) ya citada, la ortodoxia
estaba equivocada, y probablemente sólo la intervención de los gobiernos
estimulando la inversión y la demanda -tesis keynesiana- pudo haber generado
crecimiento económico y empleo.
En éste estudio, hemos
podido ver que el Estado es el rector de las políticas que tienden a enlazar
los sectores nacionales en una labor de equipo, para sacar el país adelante. No
son los economistas, no son los políticos, ni tampoco los técnicos trabajando
en forma aislada, como se logra el desarrollo de un país, es con la rectoría
del Estado, a través de políticas públicas encaminadas a desarrollar la
educación la tecnología y la industrialización del país, de manera intensiva,
planeada y coordinada con los mejores talentos de
Si México se decide a apostar
a la tecnología, y se propone hacer realidad la visión de ser un país
desarrollado, tendremos tantas plazas laborales que no veremos en la necesidad
de repatriar mexicanos para poder producir todo lo que la planta productiva
demanda, en lugar de exportar en cifras estimadas, más de 300,000 mexicanos
anualmente.
Para lograr este objetivo,
requerimos empezar a trabajar ahora mismo, haciendo de las universidades e
instituciones tecnológicas, a lo largo de todo el país, centros de
investigación y de desarrollo de tecnología aplicada. Si la investigación no se
materializa en proyectos viables, no es útil para el país, se requiere un
sistema educativo, que considere a la investigación
y capacitación vinculado a las necesidades de desarrollo y crecimiento de la
industrialización.
Se debe empezar por el sector energético, que
es el que puede dar los recursos necesarios que el país requiere para su
despegue. Éste es un proceso largo, debido al enorme rezago que tenemos, pero
debemos empezar ahora mismo, apoyándonos en nuestras instituciones, en los
recursos que tenemos, y asignando los que hacen falta, aprovechar los convenios
firmados con las naciones desarrolladas, y los organismos internacionales, como
lo son
Cuando se unifico Europa
en un tratado comercial entre los 15 países miembros, actualmente 25 y se
determino utilizar una sola moneda, era previsible una migración de
trabajadores de los países menos favorecidos, hacia los países mas
desarrollados, esto no se dio, o se dio en un porcentaje muy bajo, debido a los
subsidios otorgados por los países mas desarrollados, subsidios no solo
monetarios, también tecnológicos, que ayudaron a países como Grecia Irlanda y
España ser lo que son hoy en día.
Cada ciudadano de
Con la firma del Tratado
de Libre Comercio (TLC), no ocurrió lo mismo que en
El TLC aún puede invocarse
para revisar asuntos de suma importancia como los antes mencionados, todo
depende de la capacidad de negociación que los responsables de las revisiones
argumenten, y del respaldo y grado de involucramiento que obtengan del Gobierno
Federal y de las Cámaras de Diputados y Senadores.
Es importante resaltar que
la producción de energía es un excelente negocio siempre y cuando se tenga el
control completo, la tecnología y este bien administrado, como ejemplo mas
claro tenemos a la compañía
norteamericana Exxon-Mobil, que de acuerdo con la revista Fortune en su edición
de abril de 2006, señala que fue la empresa que más utilidades tuvo en todo el
mundo durante el 2005 la número 1, con casi 340,000 millones de dólares en
ingresos.
México es el décimo
productor mundial de energía, sin embargo sus ingresos se ven fuertemente
disminuidos por la dependencia tecnológica, en la exploración, explotación, y
distribución de los mismos.
Es necesario, de esta
manera que los tres poderes de