V LORCA ROCK FESTIVAL

Lorca – Antiguo Cuartel (Murcia) 13 Julio

La quinta edición del Lorca Rock contaba esta vez con un cartel de impresión, donde predominaban sobre todo las bandas internacionales más importantes de heavy metal, entre las cuales la única actuación en España de Manowar era uno de los reclamos más importantes del festival. Al ser un festival de heavy metal celebrado en territorio estatal, decidimos movilizarnos hasta Lorca para poder contaros lo que presenciamos en el Antiguo Cuartel de la localidad murciana.

 

Ni seis, ni siete, tampoco ocho... Hasta catorce horas duró el larguísimo viaje en autobús desde Donostia a Lorca. Menos mal que me pasé unas diez horas durmiendo; que si no, no lo cuento... El resto del viaje fue de lo más animado, transcurrió entre risas y chistes sobre mi condición de dormilón; y como no, largas charlas sobre heavy metal, por lo que el viaje se me hizo ligero. Así llegamos a Lorca a las doce del mediodía, y... ¡Dios mío! ¡Qué calor! Poco a poco, me fui acostumbrando a ese insoportable calor a base de cerveza, crema solar y la agradable compañía de Santi Barnuevo y Jacobo Córdova, redactor y coordinador de la revista Rock Hard respectivamente. También coincidí con Guillermo Segura, nuestro corresponsal en Madrid, con quien concreté algún que otro cabo suelto de cómo íbamos a cubrir la crónica del festival. Y a las dos del mediodía, más o menos, entré finalmente al Antiguo Cuartel.  


Jon Agirre, Santi Barnuevo y Jacobo Córdova (el trío Rock Hard)


¡Aupa Orihuela!

El recinto donde se celebraba el festival era amplio y confortable, con un escenario muy grande y espacioso, que permitía una gran movilidad a todos los grupos. Dentro del cuartel había toda clase de equipamientos sanitarios y de higiene, así como varios puestos de venta de comida y bebida, que distribuían los alimentos mediante un sistema de compra de tickets por adelantado, con el cual no tenías que esperar interminables colas para comprar tú consumición. Además el ambiente de buen rollo y amistad que se vive en eventos de esta magnitud, hizo que la estancia fuese todavía más agradable si cabe. Y es que, el encanto y la gracia de la gente del sur me dejó impresionado. ¡Lo que me pude reír en compañía de la gente de Orihuela!  
Pero, no es oro todo lo que reluce, y este festival también cojea en aspectos importantes. El trato a los medios acreditados fue nefasto: no había una zona habilitada para nuestro descanso, problemas a la hora de acceder al foso para sacar fotos, no se nos facilitaron set-list de ninguno de los conciertos, ni nos dejaron acercarnos a los grupos para pedírselos... Pero bueno, todo esto dejémoslo para el final, y pasemos a lo que importa, los conciertos. A continuación podéis leer la crónica completa de todas las actuaciones del V LORCA ROCK festival. Esperamos que sea de vuestro agrado...

 

HORA ZULU fueron los encargados de inaugurar la quinta edición del Lorca Rock. Su actuación, comenzó a las 15:30 bajo un sol de justicia, que hizo que más de uno se decantase por quedarse en la sombra que ofrecía alguna de las paredes del cuartel. Por lo que no había demasiada gente apoyando al grupo, aunque los que nos atrevimos a hacer frente al calor, disfrutamos de un buen concierto que, por lo que más tarde pude comprobar, fue sin duda el mejor entre las tres bandas noveles encargadas de calentar motores para los platos fuertes del evento –me refiero a Hora Zulu, Hebrea y Sufriendo & Gozando-. Para aquellos que no conozcáis Hora Zulu, decir que se trata de un grupo cuyo sonido está claramente encuadrado dentro del New Metal, mezclando en sus canciones unos riffs machacones y otros más heavymetaleros con ritmos cercanos al hip-hop e introduciendo samplers que le dan cierta gracia a sus composiciones. En cuanto a su actuación podemos decir que, el sonido no fue demasiado bueno, ya que en la mayoría de las canciones el sonido fue homogéneo y los instrumentos de cuerdas no se distinguían claramente. Además, en varios momentos a lo largo de la actuación, el volumen de la batería estuvo demasiado alto, tapando a los demás instrumentos y los samplers no se oían bien. Todos estos inconvenientes –lógicos al ser el primer grupo-, no empañaron la más que aceptable actuación de estos chicos. De su repertorio yo me quedo con “Agua de mayo”, una canción dura y potente que hizo botar a la gente. O la última, “A ver si me entiendes”, un tema muy bueno donde un comienzo muy trash daba paso a una canción muy cañera y pegadiza. Y así terminaba la corta, pero intensa actuación de Hora Zulu. Ya sabéis: lo bueno, si breve, dos veces bueno.

JON AGIRRE SUCH  

Transcurridos escasos veinte minutos, le llegaba el turno a HEBREA, grupo que desconocía por completo; y que, por lo visto y oído en el Lorca Rock, me siento en la obligación de deciros que es un grupo de power metal bastante flojo. Canciones de lo más simples y monótonas que fueron interpretadas sin entrega alguna. La labor de los componentes del grupo fue bastante buena, a excepción la del cantante, sin presencia en el escenario y muy estático a lo largo de toda la actuación. A su favor cabe destacar que mostró muy buenas maneras a la hora de cantar, aunque debe mejorar bastante en la realización de los tonos agudos, así como la vocalización de la palabras. El sonido mejoró, pero continuaba siendo bastante irregular, sobre todo en lo que a la sobresonorización de la voz se refiere, ya que en varias ocasiones los demás instrumentos fueron tapados por el vocalista. El sonido de las guitarras también fue bastante difuso, lo cual fue determinante para que el grupo no transmitiese la energía y garra suficientes como para impresionar a aquellos que no conocíamos a la banda.

JON AGIRRE SUCH  

 

Uno de los responsables de que el Lorca Rock fuese celebrado, es Marcos Rubio, cabeza visible de la SUFRIENDO & GOZANDO, una de las empresas organizadoras del evento, además de ser el último de los grupos noveles en tocar. El grupo se presentó como “los hijos bastardos de la Bon Scott Band...” lo cual me dejó perplejo, aunque como pude comprobar a lo largo del concierto fue una presentación muy acertada. Y es que, Sufriendo & Gozando son una banda que se limita a tocar versiones de diversos grupos, versiones divertidas que sirvieron para que la gente pasase un buen rato y se riese un poco. Marcos Rubio -cantante del grupo-, dio todo un espectáculo. Gracioso y ameno, pero demostrando notables carencias a la hora de cantar, acentuadas sobretodo al final de la actuación debido a su condición física, interpretó temas como “The Trooper” de Iron Maiden o “Desperate Cry” de Sepultura, adecuadamente, pero yo personalmente me quedo con las originales. El grupo tocó, pero no deslumbró, y es que la carencia técnica de todos los componentes era demasiado notable como para pasarla por alto. Esa falta de calidad musical a la hora de interpretar los temas se evidenció en solos de guitarra como el de la ya mencionada “The Trooper”. Uno de los momentos más divertidos de la actuación fue cuando el Marcos, hizo un homenaje al cerdo, sosteniendo en ambas manos sendas cabezas de cerdo. Tras esta breve parada tocaron “From Whom the Bell Tolls” de Metallica, que fue la más coreada de todas las canciones -mucho fan de Metallica había suelto poor ahí-. Para dar fin a su actuación, tocaron “Cowboys From Hell” de Pantera, en la cual llegué a sentir vergüenza ajena. ¡Qué manera de estropear una canción! Había que afinar mucho el oído para adivinar que se trataba de esta versión, y es que los riffs fueron ejecutados penosamente, por no hablar del punteo o la manera de gritar la canción de Marcos. De todas formas, lo importante es que nos hicieron reír y pasar un buen rato, poniendo la nota divertida al festival.

JON AGIRRE SUCH  

 

DORO fue quizás la que menos fans congregó en el festival, pero resultó ser la que se llevó el gato al agua. Pocas camisetas de su banda se veían y poco se oía comentar de ella, pero un sonido impecable, su poderosa presencia en el escenario y sobre todo su inconfundible voz consiguió encandilar a una gran masa que se agolpaba en frente del escenario. En su show, se dedicaron a refrescar nuestra memoria, haciéndonos viajar atrás en el tiempo, a los tiempos de Warlock, con temas como "Burning the Witches", "Hellbound",... Pero sin olvidar su anterior LP, "Calling the Wild" que aportó varios temas con los que cubrió su cupo. Aprovechó la ocasión para presentarnos un tema de lo que será "Fight", su próximo disco. Y para cerrar, su archiconocido himno: "All We Are". Pero no sería justo hablar de Doro como un personaje individual, pues los músicos que la acompañan son un gran apoyo para la fémina, empezando por un bajista que no dejaba de moverse por todo el escenario y de tocar en las posturas más raras. Su voz tiene un fuerte respaldo en estos músicos. Resumiendo, se puede hablar de un gran concierto, con un sonido impecable, mucha fuerza y que gustó a la gran mayoría de los presentes.

GUILLERMO SEGURA  

 

MÄGO DE OZ es objeto de controversia y era la banda nacional en mejor posición del cartel. Mucha gente volvió a las injustificadas polémicas sobre que son unos supuestos "vendidos" por aparecer en los grandes medios y se negó a verlos y se retiró de las primeras filas. Lástima, pues los madrileños no desmerecieron ni mucho menos su posición en el cartel, incluso con un poco de atrevimiento se podría decir que fueron de lo mejorcito del festival. Estrenando puesta en escena y con el comienzo de la introducción que ya utilizaron en su disco en directo "Folktergeist", nos encontramos con unos Mägo de Oz con muchas ganas de hacer que la gente participase en el concierto y lo pasara bien. Nos trajeron un set bastante potente, podríamos hablar de un set "para botar". Pero el calor hizo mella entre la gente, que además se reservaba para los grandes de la noche. Sonaron temas habituales en su repertorio, como "El que quiera entender que entienda", "Molinos de Viento", "Satania", "Jesús de Chamberí",... Con alguna sorpresa, las que parecían olvidadas: "El hijo del Blues" y "El lago". Otro punto remarcable dentro de la puesta en escena, fue que salieron uniformados con trajes y sombreros, atavío semejante al que ya lucen en los libretos de "Folktergeist", pero lo mejor de ese apartado fue la pirotecnia, que acompañó algunos temas con resultados francamente brillantes. Se puede decir bien alto que, le pique a quien le pique, ahora mismo Mägo de Oz están en lo más alto, llevando la bandera del heavy metal nacional con tanta dignidad como pocos lo habían hecho antes.

GUILLERMO SEGURA  

 

Tras una interminable espera, dio comienzo la actuación de una de las mejores bandas del metal alemán, GAMMA RAY. Las expectativas que tenía sobre este concierto eran muy altas, ya que la última vez que les vi en Donostia -durante la gira del “New World Order”- nos deleitaron con uno de los mejores conciertos que he tenido oportunidad de disfrutar nunca. Pero, el concierto que presencié en el Lorca Rock, no estuvo a la altura del que he mencionado antes. De todas formas, no podemos tachar la actuación de los alemanes como mala, ni mucho menos, ya que el concierto que pudimos presenciar fue altamente satisfactorio. Desgraciadamente, el mal sonido y el hecho de que el grupo no estuviese demasiado rodado, empañaron la que se esperaba como una de las mejores actuaciones del festival. Además, el cuarteto tuvo que hacer frente a unos inexplicables apagones, de tal manera que canciones tales como “Man on a Mission” fueron tocadas completamente a oscuras. El concierto fue bastante irregular en cuanto a sonido, y por ello no pudimos disfrutar de la energía y potencia de lo mejores Gamma Ray. Esto influyó directamente tanto en la actitud de la banda como en la del público, haciendo que el final del concierto careciera de esa fuerza y ese empuje tan característicos de los de Hamburgo. A pesar de que el impresionante “Ride the Sky” que tocaron al comienzo de la actuación nos hiciera presagiar que sería un concierto magnífico, esta canción no hizo más que marcar un punto de inflexión, ya que a partir de este tema el concierto poco a poco fue perdiendo intensidad, hasta el punto que “Somewhere Out in Space” se hizo aburrida. De todas formas, temas tales como “Land Of The Free” o “New World Order”, fueron ejecutados con mucha intensidad por todo el grupo, a excepción del Kai Hansen, quien no se mostró como el gran cantante y guitarrista que es. Destacar sobretodo la actuación de Dan Zimmerman, quien, con su espectacular pegada fue el motor del grupo, dotando del único ápice potencia y contundencia a la mayoría de los temas. Sencillamente, magnífico. Gamma Ray finalizaron su actuación con “Somwhere Out In Space”, y el público no parecía del todo satisfecho, al concierto le falta algo. Y, ¡Vaya si le faltaba! Puesto que lo mejor de la actuación no llegó hasta el bis, cuando tocaron “I Want Out”, para mí la mejor canción del concierto. En ese momento todo el respetable estalló de alegría, coreando este himno del heavy metal. De esta manera, Gamma Ray maquilló en cierto modo su actuación, dejándonos un buen sabor de boca.

JON AGIRRE SUCH  

 

Cuando me pongo a pensar en la siguiente actuación que tuvo lugar en el escenario del Antiguo Cuartel de Lorca, no puedo evitar que el corazón comience a latirme más deprisa y que se me ponga la carne de gallina. Y es que después de ver aquella actuación de SLAYER, mí concepción de la contundencia en la música no es la misma. Toda esa energía encima de un escenario te hace plantearte seriamente si estos cuatro monstruos del trash metal no los ha enviado directamente Satanás desde el infierno para atormentar nuestros oídos. La compenetración de estos chicos era absoluta, el sonido impecable y la intensidad de sus actuaciones difícilmente igualable. Además tienen a su favor un punto muy importante: presencia encima de un escenario. Cuando estas viendo su actuación, ves que en el escenario hay huecos, pero te da la impresión que esos huecos están llenos por los componentes del grupo. Pero no solo imponen físicamente encima de un escenario sino que también, como no, musicalmente. Puesto que, Slayer sonaron increíblemente bien y todas sus canciones fueron ejecutadas a la perfección. Desde el instante que salieron a escena la intensidad de sus descargas no descendió en absoluto, con Kerry King y Jeff Hanneman taladrando nuestros cerebros con esos riffs estridentes, rápidos y asesinos, que hacen que tú adrenalina se dispare, te vuelvas completamente loco y no pares de moverte. La aportación de Dave Lombardo a la batería es magnífica, dotando a todas las canciones de una brutalidad que mis oídos no habían experimentado nunca. De todas formas, hay algo podemos reprocharles es la frialdad con el público. Ya que se mostraron muy distantes con el respetable allí congregado, a pesar de la buenísima acogida que tuvieron por parte de éste. Tal vez, esto se debiese ya que algún descerebrado no tuvo mejor idea que tirar una botella de plástico al escenario con tal mala fortuna que impactó en el pecho de Tom Araya, y lo esto lo enfado notablemente. También añadir que los reiterados e inexplicables apagones de luz que se sucedieron en la actuación de Gamma Ray, se repitieron nada más comenzar la actuación de Slayer, y a lo largo de la misma. En cuanto al repertorio que nos dieron, no puedo elegir ninguna canción en particular, ya que todas ellas fueron absolutamente geniales. No obstante, los clásicos de la banda fueron los que mejor sonaron de todos. Temas tales como “Blood Line” o “Hell Awaits” al comienzo de la actuación sonaron impresionantes. La adaptación de “New Faith” en directo me dejó estupefacto, mucho más agresiva y cañera que la versión de estudio. Y ya al final de su actuación, más caña por todos los lados: “Dead Skin Mask”, con ese solo de guitarra tan rápido y enrevesado; “South of Heaven”, absolutamente genial; y finalmente, “Angel of Death”: guitarras asesinas atacando un riff malévolo, así como esos solos de guitarra a velocidades vertiginosas, junto a Dave Lombardo dándonos todo un recital de doble bombo magnífico. En definitiva, y tal y como pude comprobar más adelante, la MEJOR actuación del Lorca Rock.

JON AGIRRE SUCH

 

MANOWAR fue para muchos el gran fiasco del festival, para otros, en cambio, la mejor actuación. Sea como sea, casi se puede decir que fueron ellos quienes cerraron el cartel, pues la gente acabó tan sumamente cansada después de todo que fueron pocos los que se quedaron a ver a The Bon Scott Band. Manowar tuvieron el mejor sonido de todo el festival, hicieron botar a la gente con algunos de sus himnos clásicos, la voz de Adams estaba en un momento increíble, llegando a todas las notas sin dificultad, se mostraron cercanos al público... ¿Dónde está el fiasco? pues bien, no lo hubiese habido si hubiesen tenido dos horas de concierto, pero lo que no deberían hacer es, teniendo a penas una hora y cuarto, emplear gran parte del tiempo en lucideces individuales. Los solos que Joey DeMaio y de Karl Logan intercalaban de vez en cuando entre canción y canción fueron buenísimos técnicamente, pero la gente en un concierto suele esperar otra cosa y a veces se pasaron con la duración de estos. Por si fuera poco, antes de los bises, Joey se dirigió al público, dando un discurso de unos diez minutos en el que fue incluido un solo de castañuelas, para después dar paso a su último tema: "Black Wind, Fire and Steel", con el que terminaron. ¿Qué más se puede decir? a sus seguidores más acérrimos les encantó, a los menos les decepcionó, a mí me dejaron un sabor agridulce. Cierto es que suprimiendo los solos y el discurso hubiesen podido tocar tres o cuatro canciones más -de hecho, se echaron en falta muchas, pues no tocaron nada de "Into Glory Ride" ni "Triumph Of Steel"- pero entonces podrían haberlos acusado de fríos y distantes. Yo creo, desde mi modesto punto de vista, que el problema fue el poco tiempo del que dispusieron, pues si hubiesen tenido otra media hora hubiesen hecho un concierto redondo.

GUILLERMO SEGURA  

 


Hora de descansar

Y como cierre y fin de fiesta, la mejor banda tributo que he conocido, así como la más festiva y alegre de todas: THE BON SCOTT BAND. Desgraciadamente gran parte del público se estaba demasiado cansada como para presenciar la buena actuación de este grupo catalán. Y los allí congregados no estaban tan animados como la banda tributo -ya eran muchas horas al sol, y muchos grupos, que dejaron a más de uno exhausto- (ver la foto de la izquierda). La actuación fue breve y comenzó muy fuerte con “Thunderstuck”. Y a partir de ahí, la gente se fue animando poco a poco, en parte gracias a la música y también al ambiente de buen rollo que The Bon Scott Band tan bien sabe establecer entre ellos y el público. El concierto fue breve pero intenso, y se centró en los temas más conocidos de AC/DC, temas como: “Hard As A Rock”, “Shot Down In Flames” o “If You Want Blood...”. Pero también nos presentaron un tema propio: ”Iced Beer”. Canción que no obtuvo demasiada respuesta por parte del público, ya que se trata de un tema inédito que presentaron hace algún tiempo en un concierto en la sala La Rulot de Barcelona, concierto que plasmarán en formato DVD. Sobre este tema poco se puede decir, eso sí, está muy en la línea de las composiciones de la banda australiana a la que ellos versionean. Y como broche de oro a una buena oleada de versiones de AC/DC, tocaron “Highway To Hell”. Todo un clásico del Rock para dar fin a un gran festival.

JON AGIRRE SUCH

 

BALANCE FINAL  


En cuanto a la conclusión a la que he llegado tras haber asistido a un evento de tales magnitudes, tengo que diferenciarla en dos apartados. El primero la organización, y el segundo, la música.

La primera impresión sobre la organización del festival fue bastante buena: no tuve problemas para recoger mí acreditación; en ningún momento del día tuve que esperar para hacer mis necesidades, ya que había un gran número de WC-s a disposición de todo el público. El sistema de venta de alimentos y bebidas era rápido y eficaz, además de económico, de tal modo que no había hacer cola para comprar una cerveza un bocadillo. De todas formas  esto solo fue una primera impresión, ya que tal y como pude comprobar más tarde, en la organización hay varias cosas que se deberían tomar en cuenta para mejorarlas en una próxima ocasión. La primera de todos es el trato a los medios acreditados que cubren el evento. Tal y como he comentado antes, no se habilitó ningún tipo de lugar para el descanso de los que cubríamos la crónica del festival, además el trato que recibimos los fotógrafos en el foso fue horrible. Me explico: para acceder al foso tenías que enseñar tú acreditación, hasta aquí todo normal; pero el problema era que ibas a lo que supuestamente era la entrada al foso de los fotógrafos, y te mandaban a otro sitio para acceder al foso. Una vez llegabas a donde te habían indicado, te volvían a mandar de vuelta a otro sitio, hasta que al final en éste último acceso te volvían a mandar al primer sitio que habías ido. Cuando ya estabas dentro del foso, te estaban continuamente solicitando tú acreditación, lo cual te tocaba las narices bastante -por lo menos los que allí estábamos nos lo tomamos con humor y no hubo ningún incidente violento-. Además no se nos permitió acercarnos a los grupos para obtener los set-lists de los respectivos shows, y poder hacer una crónica más completa. Y hubiese sido conveniente que junto a las acreditación se nos hubiese concedido un horario de los conciertos, aunque hubiese dado igual. Ya que la puntualidad a la hora de comenzar los conciertos importantes, brilló por su ausencia. La espera entre las cuatro últimas actuaciones tuvo una media entre hora y hora y media. Y por último se debería haber notificado a todo el mundo una explicación sobre los continuos apagones de luz que se sucedieron en las actuaciones de Gamma Ray y Slayer.

En cuanto a la música, decir que fue el aspecto más positivo de todo el festival -junto al precio del katxi de cerveza-.. Puesto que entre otras cosas este festival fue la única oportunidad de ver este año en España a Manowar en directo, que aunque a mí entender la actuación fue una tomadura de pelo -demasiado solo de guitarra, bajo y casstañuelas, mucha verborrea sin contenido por parte de Joey DeMaio, y muy pocas canciones-; tenía muchas ganas de verles, y musicalmente no me decepcionaron en absoluto, lo poco que tocaron estuvo fántastico. Además pudimos presenciar un espectacular concierto de Slayer, así como una muy buena actuación de Doro. Lo de esta mujer es una pasada, ¡qué fuerza!¡qué energía!, un sobresaliente para ella también. No solo eso, sino que entre los artistas noveles pudimos observar buenas actuaciones como la de Hora Zulu, quienes yo creo que, de seguir así y no dejarse influenciar por los grupos populares en la MTV, van a ser uno de los grupos a tener muy en cuenta dentro del estilo más moderno del heavy metal.

En resumen, un buen festival, con un gran cartel, que a pesar de que tiene una asignatura pendiente en lo que a organización se refiere, este año a contado con una inmejorable afluencia de público. Lo que viene a demostrar que el heavy metal en España no es un género de música marginal, sino que al contrario, cada vez hay más adeptos a este estilo de música.

JON AGIRRE SUCH
 
Texto: Jon Agirre y Guillermo Segura
Fotos:
Jon Agirre

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