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WARCRY |
Sala Bilborock (Bilbo) |
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08/03/03 |
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Warcry se consolida día a día como
un grupo hecho y derecho; avanzando firmemente a ese Trono del Metal
nacional. Por lo que pudimos presenciar el pasado ocho de marzo, están
destinados a darnos muchas alegrías y ratos buenos en un futuro muy
cercano. |
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Tras una breve espera de unos quince minutos
de duración desde que las puertas se abrieron al público, la intro de
‘El sello de los tiempos’ retumbo en la sala provocando el delirio
entre el gentío, al tiempo que se produjo la salida de los seis músicos
que componen al grupo. |
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Prosiguieron con “Alejandro”, donde pudimos comprobar in situ como esa consolidación antes citada es todo un hecho. Warcry ya es una banda, un grupo, una idea que ellos se han esforzado en modelar, y aquel día quedo patente. Nadie estaba por encima de nadie, todos los músicos estuvieron al mismo nivel y sacaban lo mejor de sí mismos para disfrutásemos con el fruto de su esfuerzo: la música. Ubicados a ambos lados, los guitarristas Pablo y Fernando rezumaban clase y categoría; en el centro del estrado, Álvaro, el bajista sacudía su larguísima melena de lado a lado y nos daba muestras de su enorme simpatía con constantes guiños y sonrisas al público. |
| Los teclados, han cobrado una nueva dimensión en la banda. Ya no son un mero apoyo, sino un instrumento con todas las de la ley. Alberto Ardines, con esa particular disposición de su batería, con esos bombos tan separados, no dejo de redoblar y de jugar con sus baquetas. El alma mater del grupo, Victor Garcia, cuya ambición se ha visto acrecentada desde su marcha de Avalanch, se movió sin parar y su enorme carisma dieron alas al grupo. Víctor estaba pletórico, y por si alguien no se lo creía, ahí estaba él para demostrar por qué es una de las mejores gargantas del heavy nacional. Completísimo. | |
| Luego le tocó el turno a “Nadie”. Los nombres del grupo y de su cantante no dejaban de corearse en la sala, y no hubo parón alguno. La rabia y la garra con la que afrontaban el espectáculo hacía que apenas descansaran entre canción y canción y mas de una vez enlazaron varios cortes sin interrupción. Se les nota frescos y con ganas, hay que tener en cuenta que la gira acababa de comenzar, pero ellos mismos dejan claro que vienen a arrasar con todo lo que se les ponga por delante. Ambición e ilusión a partes iguales, esta es la receta de Warcry. Sin embargo, es visible que el grupo aun necesita rodar. En algún que otro corte, Alberto se perdió en los ritmos, haciendo que el resto del grupo no pudiera si no intentar enderezar el rumbo como buenamente pudieron. Afortunadamente, la profesionalidad y experiencia de los miembros de la banda les llevó a subsanar estos baches en poco tiempo. |
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| La colosal balada que es “Nana”, emocionó al respetable. Una buena escenificación por parte de Víctor, y la preciosa melodía de teclado que acompaña a la canción hizo que a muchos se nos pusiera la piel de gallina. Después, para rematar la faena, realizaron un medley compuesto por dos de las canciones mas aclamadas de la época Avalanch: “Torquemada” y “Por mi libertad”. Por momentos Bilborock se caía. | |
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Warcry es un grupo que no se nutre de
excesivos artificios y de complejidad en su música. Son directos y
contundentes. Esta contundencia, esta rapidez y fuerza, no está exenta
de virtuosismo; lo de los guitarristas no es algo que estemos
acostumbrados a ver en un grupo de estas características, especialmente
en el caso de Pablo. Su sello progresivo (declarado amante de Dream
Theater) queda patente en los excelsos solos que realiza y fuimos muchos
los que nos asombramos ante el hacha del grupo. Álvaro a las cuatro
cuerdas, ha venido a
demostrar el por qué de su elección al frente de las rítmicas en el
grupo: una enorme rapidez, acoplándose perfectamente a los guitarristas
en solos compartidos y unas líneas muy compactas son sus cartas de
presentación. ¡Que continúe el espectáculo! Llegados a este punto, el grupo realizó una improvisación que les sirvió de excusa para una rápida presentación de los miembros de la banda. Ninguno de ellos presentaba atisbo alguno de cansancio, la felicidad en sus rostros era patente. “Capitán Lawrence” dio lugar a una nueva mirada al pasado con “Aquí estaré” que desato la locura colectiva. |
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Poco mas faltaba para rematar la jugada,
pero tras un pertinente retiro a los camerinos regresaron para
deleitarnos una vez mas con los consabidos bises. En este caso fue
“Dispuesto a combatir” la primera en caer. Pero sin duda, el himno
“Hoy gano yo” se llevo la palma siendo la canción de la noche. La
comunión banda-público era total. Un gran fin de fiesta tras casi dos
horas de concierto donde todos, gente y músicos se dejaron la piel. El clamor tras la despedida del público fue enorme. Es impresionante lo poco que esta nueva promesa del metal nacional lleva trabajando y las pasiones que arrastra, el enorme cariño que ha conseguido, las ganas de trabajo... todo esto le llevará a conseguir sus metas. No lo dudéis, a cada paso que dan, Warcry ganan más y más. ¿Estaremos presenciando el establecimiento de una nueva leyenda? |
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Texto:
Javier
Fernández |