DARK MOOR + ARWEN

Sala Bilborrock (Bilbo)

15/06/02

           Dark Moor visitó la capital vizcaína dos semanas más tarde que sus dos compañeros de gira, Red Wine y Vhäldemar. Algo más de un año después de su debut en el ábside central de la Iglesia de La Merced, la banda madrileña trajo de la mano a Arwen, unos jovencitos que están a punto de editar su primer trabajo desde la discográfica Arise.

            La presentación de “Gates Of Oblivion” no causó tanta expectación en Bilbao como la creada en la sala Divino Aqualung de Madrid. Con la presentación de “The Hall Of The Olden Dreams” Dark Moor logró meter entorno a 350 espectadores acompañados de Valhalla que por aquel entonces ya contaba con un nutrido grupo de seguidores. De cualquier forma  el público asistente mostró toda su simpatía por ésta banda pionera en nuestro país del llamado spaghetti metal.

Los primeros calores del verano hicieron casi insoportable la espera a la apertura de puertas de la sala y la gente  comenzó a impacientarse ante el ligero retraso con el que se sucedían los acontecimientos. Los también madrileños Arwen saltaron al escenario ante la atenta mirada de un público sorprendido por la cantidad de músicos que componen  el grupo. El pequeño escenario de Bilborock  se hallaba ocupado en sus flancos por dos teclistas: Jonathan y Rosalva. Junto a ellos los dos guitarristas y el resto de la banda arroparon a Nacho (voz principal) y Mari Carmen (coros). A pesar del mogollón y de la escasa experiencia del grupo, Arwen ofreció un sonido bastante homogéneo que ya quisieran otras bandas.

La actuación de Arwen tuvo los suficientes elementos positivos como para decir que estamos ante otra gran promesa del power español. A pesar de practicar un metal cargado de arreglos y orquestaciones, no hubo lugar para los samplers e incluso el tema de Rhapsody “Warrior Of Ice” sonó infinitamente mejor, con mucho más mérito que el original. Así dieron comienzo a su actuación con una intro interpretada in situ por uno de los teclistas dando pie a temas rápidos cargados de melodía como “Dreamland” o “Times A Gate”. La suave y potente  voz de Nacho se acomodó a la perfección sobre las afiladas notas que desprendían las guitarras de José y Alberto. Fue una pena no poder percibir claramente la labor del bajista ya que su sonido fue pisado por el resto de compañeros. Lo mismo ocurrió con Mari Carmen, sus intervenciones se limitaron a acompañar tímidamente a Nacho debido a una dolencia en su garganta. A pesar de  todo, la balada “Eternally” fue interpretada de manera sublime y delicada por ella, demostrando grandes dotes para el canto, no así tanto en sus movimientos que desentonaron con el resto de la banda.

El show continuó con “New Life” y “At The End” para concluir con el “Eagle Fly Free” de Helloween con el cual levantaron enérgicamente a una audiencia que permaneció muy atenta pero fría ante los movimientos de un grupo que en septiembre verá editado  su primer disco titulado “Memories Of A Dream”. 

Tras la sorpresa de ver a Arwen desenvolverse como pez en el agua sobre las tablas de Bilborock, llegó el turno para los cabezas de cartel Dark Moor. Había cierta expectación entre el público por ver si el grupo sería capaz de llevar al directo todos los elementos que componen sus elaboradísimas grabaciones… Y creo modestamente que lograron alcanzar las expectativas que el público se había creado viendo la cara de satisfacción con la que abandonaron la sala una vez concluido el concierto. Dark Moor podrá hacerlo mejor o peor, gustará algunos y disgustará a otros pero nunca podremos achacarles falta de voluntad a la hora de ofrecer un producto altamente meritorio en todos sus conciertos… ¡Pero qué narices! Aquel día no sólo pusieron toda la carne en el asador sino que nos deleitaron con un resultado final digerible y reconocible que no dejó a nadie con la miel en los labios.

 El show lo abrieron con la intro de su último álbum seguido de "In The Earth". A continuación sonó el primer clásico de la noche, "Silver Lake" tras el cual Elissa saludó en nombre la banda haciendo gala de su enorme simpatía. La audiencia demostró fidelidad a la banda cantando el pegadizo estribillo de "A New World", que al igual que el primer tema forman parte de su flamante disco "The Gates Of Oblivion". A todo esto siguieron cayendo nuevos temas cuando la banda irrumpió en mitad de una ovación con un clásico del pasodoble: "El Barbero de Sevilla". Una vez más, la banda dejó bien claro que el heavy y el lado más clásico de la música no están reñidos.

Aquel fabuloso paréntesis sirvió para reemprender la marcha con más agresividad de la normal al ritmo de "By The Strange Path Of Destiny". Al término de la misma llegó el momento más dulce de la noche con la balada "Your Symphony", que fue dedicada a la hija de Annan, bajista de la banda. Elisa nos puso el bello de punta con una interpretación sutil y dando siempre muestras de cariño a un público que entendió a la perfección su lenguaje gesticular. Da gusto encontrarse al frente de un grupo a alguien con la bondad y la simpatía de Elisa. Sus movimientos obligan al espectador a revolucionarse a máximo al a vez que sabe transmitir los sentimientos que fluyen de su corazón cada vez que entona cada una de la estrofas. Chapó para una mujer que a sabido adaptarse a un género musical que por tradición siempre a sido hostil con el sexo femenino.

Después de "A Truth For Me", en la que pudimos disfrutar de nuevo de la voz de Nacho, y "Nervermore", interpretada con toda la rabia del mundo. El dúo de guitarristas formado por Alberto y Enrik volvieron a demostrar toda su clase y buen gusto al frente de las seis cuerdas interpretando a Mozarth. "Somewhere In Dreams" de su anterior álbum y la nueva "The Night Of The Ages" conformaron la recta final del espectáculo antes de los bises que vinieron en forma de solo de batería y un medley en forma de homenaje a Queen con sus temas “We Will Rock You”, “I Want It All” y “The Show Must Go On”. El punto y final a la sesión lo puso la reconocible "Maids Of Orleans" que alborotó a la audiencia provocando el caos en la sala. 

            La evidencia puso una vez más en tela de juicio a aquellos que aún piensan que los grupos españoles no están a la altura del resto de Europa. Que se lo sigan creyendo, porque este gran momento que vive el heavy metal nacional está a punto de estallar para hacer callar las bocas de muchos incrédulos.

 
Texto y Fotos: Raúl Martínez Calleja

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