APRENDER A
USAR HTML (parte III)
1. GIF vs. JPG
¿Beatles o Stones?, ¿Maradona o
Pelé?, ¿Cortázar o Borges? La computación también tiene sus dilemas. En este
caso, ¿qué me conviene insertar en mis páginas: archivos gif o jpg? La respuesta
es la misma para todas las preguntas de este tipo: depende.
Suele
ocurrir que en el momento de insertar una imagen nos encontremos con un
problema: no sabemos bien qué clase de archivo utilizar. Los navegadores aceptan
dos formatos: GIF (llamado así por sus siglas en inglés, Graphic Interchange
Format) y JPEG (iniciales del grupo que lo desarrolló, el Joint Photograph
Expert Group).
Existe también, un tercer formato aceptado por el World Wide Web Consortium (el
organismo encargado de establecer los estándares para Internet), llamado PNG
(Portable Network Graphics), que rescata las mejores características del GIF y
el JPEG (también llamado JPG), pero que aún no es ampliamente utilizado por los
diseñadores de páginas.
El formato GIF fue creado por la empresa CompuServe (ahora
perteneciente al gigante America
Online), para que sus usuarios pudieran intercambiar imágenes entre sí a
través de la Red. Para almacenar la información, el GIF utiliza 8 bits (unidades
de información) por cada pixel (el nombre que recibe cada punto en la pantalla
del monitor). Como cada bit tiene dos estados posibles (uno o cero), la imagen
puede desplegar hasta 256 colores. (La justificación matemática de esta
limitación es un tema interesante, pero que no conviene tratar aquí). Como la
mayoría de los monitores tienen capacidad para representar por lo menos 256
colores en pantalla (y muchos aún sólo pueden representar 256 colores), el
formato GIF funciona de manera razonable.
Por otro lado, el formato JPG
fue creado especialmente para almacenar imágenes con calidad fotográfica. Cumple
con su tarea sacrificando calidad de imagen a cambio de una paleta de colores
más extensa. Utiliza 24 bits por pixel, lo que le permite albergar hasta
16.777.216 colores en cada imagen.A diferencia de lo que se puede llegar a
pensar, el jpg no necesariamente es más pesados, ya que posee un mecanismo de
compresión que reduce el tamaño del archivo mediante cierta pérdida en la
información. De todos modos, como nuestra psicología sensorial se apoya
especialmente en la variedad de colores para asignarle verosimilitud a una
imagen fotográfica, la pérdida queda disimulada.
Como regla general,
conviene utilizar archivos con extensión JPG cuando la imagen a insertar sea una
foto. Si, en cambio, nuestra imagen contiene un logo o un dibujo de pocos
colores o con grandes superficies cubiertas por colores parejos, es conveniente
utilizar un GIF. En realidad, es cuestión de probar hasta encontrar en cada caso
el archivo que conjugue el menor peso (en bytes) posible con el mejor resultado
visual.
¿La mejor solución? probar, probar y probar. Si tienes algún
programa para la manipulación de gráficos -como el Adobe Photoshop, Graphic
Converter, Adobe Image Ready o Macromedia Fireworks-, haz la prueba y guarda la
misma imagen en diferentes formatos, compara el tamaño y la calidad de cada uno
y luego elige el más apropiado. Pero nunca olvides que en el campo de las
imágenes el tamaño (peso) sí importa. Cuanto más pesada sea una imagen más
tiempo tardará en aparecer en la pantalla. Y los usuarios de Internet no se
caracterizan por la paciencia. De hecho, ¿pasarías más de 30 segundos esperando
a que una imagen termine de aparecer en pantalla?
• Paso 2: Insertando imágenes
Guía de
lectura
• Introducción
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