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Madrid 26 Abril 2001
Sr. Director del El País Barcelona
ASUNTO: Duplicación servicios meteorológicos públicos en Cataluña
Estimado Sr. Director:
Hemos leído en su edición del Miércoles 25 la noticia de su colaborador Xavier Horcajo referido a algunos aspectos del conflicto de competencias estatales y de la Generalitat de Catalunya en el servicio meteorológico público y el proyecto de ley de merteorología de Cataluña.
El suministro de información y predicción meteorológica es indudablemente de amplio interés para el público en general y para numerosos sectores sociales que pueden verse significativamente perjudicados por la anómala situación actual, situación que además puede extenderse a otras comunidades autónomas. El tema puede ser también representativo, salvando diferencias, de posibles conflictos de competencias en otros servicios sociales.
Creemos que puede ser interesante para la opinión pública conocer el punto de vista de los profesionales, entre los que existe una importante preocupación. Los dos firmantes pertenecemos al INM, pero hemos procurado ofrecer una opinión con imparcialidad y desde consideraciones exclusivamente técnicas, basadas en nuestro conocimiento del problema. Creemos que puede ser interesante para sus lectores que El País la recogiese. Aunque hemos intentado sintetizar al máximo nuestros puntos de vista, es ineludible cierta extensión, por lo que de interesar su publicación quizá pueda incluirse como un artículo de opinión en la sección apropiada. No tendríamos inconveniente en preparar o revisar la traducción para la edición en catalán.
Junto a dicha opinión le enviamos para su conocimiento un resumen de nuestros historiales profesionales, subrayando de nuevo que se trata de nuestro punto de vista personal, que puede no coincidir con el nuestra Dirección o departamentos afectados.
Para cualquier aclaración le ruego se ponga en contacto a través de cualquiera de nuestras direcciones de correo electrónico.
Un cordial saludo,
Joan Cuxart i Rodamilans Manuel Palomares Calderón [email protected] [email protected]
Servicios Meteorológicos Autonómicos: Cataluña.
La Generalitat de Cataluña ha decidido dar a su Servei de Meteorologia, actualmente un servicio de la Conselleria de Medi Ambient, status de Servicio Meteorológico oficial, el Servei Meteorològic de Catalunya (SMC), con carácter de agencia independiente, y convertirlo en el organismo de referencia para sus actividades en todo aquello que tenga relación con la meteorología, incluyendo las cuestiones de protección civil que de ella dependen. Existen indicios de movimientos en el mismo sentido en otras autonomias, con gobiernos de diferente color político (incluso del PP). Pero es en Cataluña donde primero se oficializa un hecho así y ello nos mueve a hacer unas reflexiones de tipo técnico y de servicio público.
Introduzcamos brevemente ciertas consideraciones para centrar la discusión. El Instituto Nacional de Meteorología (INM) es el organismo del estado que realiza en la actualidad las funciones de Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en el sentido atribuido a estas funciones por la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Existe desde el siglo pasado, ha tenido diversas denominaciones y dependencias dentro del marco de la Administración central. Actualmente es una Dirección General del Ministerio de Medio Ambiente. El estado delega en el INM su representación en la OMM, que agrupa el conjunto de los estados del mundo y algunos territorios alejados de su metropoli (Polinesia y Nueva Caledonia de Francia, las Antillas holandesas y los Territorios Británicos del Caribe). El INM también ostenta la representación ante otros organismos meteorológicos internacionales y mantiene una estrecha cooperación con sus homólogos europeos, comprometidos desde hace años en actividades y programas de integración creciente.
Entre las funciones de cualquier servicio meteorológico tanto público como privado se encuentran las de generar bases de datos climatológicas y dar predicciones. Los SMN, además de esas funciones, tienen la misión de mantener y financiar una sofisticada red de infrastructuras y programas de ámbito superestatal sin la cual no les sería posible funcionar, no sólo a los propios SMN, sino a cualquier otra institución con actividad meteorológica, pública o privada (por ejemplo los satélites meteorológicos, los centros internacionales de modelización numérica, los programas de coordinación e intercambio de observaciones y muchos otros).
El INM tiene una estructura centralizada en el sentido de que la mayoría de las actividades básicas se realizan en su sede central en Madrid y tiene 15 delegaciones que se estructuran aproximadamente por autonomías desde 1990 (anteriormente se organizaba por cuencas hidrográficas). Estas delegaciones se denominan Centros Meteorologicos Territoriales (CMT) y cubren las necesidades a nivel autonómico en Predicción y Vigilancia, climatología y mantenimiento de infraestructuras. En Catalunya el CMT cuenta con alrededor de 60 trabajadores, catalanes o de largo tiempo de residencia en Catalunya la mayor parte de ellos, con buen conocimiento de la meteorologia en la zona y con acceso a todas las fuentes de información españolas o internacionales de las que dispone el INM.
La Constitución española atribuye al estado competencia exclusiva sobre el servicio meteorológico y el Estatut catalán da a la Generalitat competencia exclusiva sobre el servicio meteorológico de la comunidad autónoma "sin perjuicio de lo dispuesto en la Constitución". Siendo ambas leyes de rango superior, la existencia de ambos organismos podría estar avalada juridicamente. En este estado de cosas, ha habido intentos del gobierno catalán de negociar un traspaso de competencias, que el Estado no ha considerado nunca seriamente. Asimismo, el INM no ha dado nunca al CMT de Cataluña un trato especial y su autonomía de gestión ha sido limitada, pese a tener una demanda social de servicio muy grande y especial, lo que ha hecho que, en ocasiones, el usuario catalán, tanto el ciudadano como empresas o administraciones, hayan tenido la percepción de un servicio deficiente por razones de gestión.
El SMC tiene un precedente creado en la Mancomunitat (1921) y suprimido por el régimen franquista en 1939. Fue miembro de la Organización Meteorológica Internacional, organización no gubernamental predecesora de la OMM creada por Estados. El SMC fue un ejemplo de buen funcionamiento en su momento y ha quedado un buen recuerdo histórico en la comunidad científica relacionada con la meteorología en Cataluña. El nuevo SMC se concibe como una estructura similar a la del CMT de Cataluña, tanto en funciones como en numero de personal, mas que como un SM comparable al INM en su conjunto. El principal argumento que adujo la Generalitat para su creación, es que su gestión y el servicio ofrecido estarán más en consonancia con las necesidades de los usuarios en Cataluña. Su posible acceso a los organismos internacionales en Meteorología es improbable debido a la concepción de cooperación entre estados que estos organismos tienen. Por ello, sin una colaboracion directa con el INM, el SMC debe obtener sus fuentes de información a través de proveedores de productos, a los que compra los productos necesarios para elaborar las predicciones. El ciudadano catalán paga dos veces por el mismo servicio, sin que de ello resulte un mejor servicio técnico, aunque tal vez sí en una mejor utilización pública de la información.
Si la cuestión se hubiese tratado con mayor sensibilidad y con conocimiento del actual entorno meteorológico internacional, quizá se habría llegado a otra solución más satisfactoria para todos que crear un servicio autonómico. En ningún estado federal se da actualmente el caso de transferencia del servicio meteorológico a los gobiernos territoriales, aunque existe algún caso de transferencia parcial (en Europa, sólo Italia, que no tiene constitución federal, y sólo a una de sus regiones). Se está a tiempo de examinar la cuestión con objetividad para el caso de los proyectos de otros gobiernos autónomos, pero en Cataluña es posible que se haya ido demasiado lejos como para admitir una vuelta atrás completa,
En cualquier caso es previsible que el INM, a través de su CMT en Cataluña, mantenga las competencias del servicio para a Aviación Civil y Defensa, y a Protección Civil en los temas de competencia del estado, y siga ofreciendo los productos básicos que ya suministra. El SMC también dara información a Protección Civil de la Generalitat. Es una simple cuestión de tiempo que informaciones contradictorias se difundan en una situación de alerta, quizás con graves consecuencias económicas y daños en las personas. Entonces se abrirá un gran debate mediático sobre la inconsistencia de la situación.
Es obvio, tanto desde el punto de vista técnico como económico y de servicio público, que debe evitarse la duplicación de funciones e infraestructuras. Debe haber un único organismo público en Cataluña competente en meteorología. Como no parece factible ni probable que uno de los dos organismos deje de existir y como una racionalización de sus tareas es inevitable, conviene abordar el tema lo antes posible, y debiera haberse hecho antes. El problema existe al menos desde hace 10 años, pero la duplicidad actual ha añadido una componente de potencial peligrosidad para los ciudadanos catalanes.
Una propuesta concreta de solución desde un punto de vista técnico y de interés general consiste en unir ambos organismos, Centro Territorial del INM y SMC, quedando el personal del INM dependiente de éste y el del SMC de la Generalitat. Es necesario para ello, negociar un acuerdo entre ambas administraciones que consiga una gestión óptima. Se aprovecha así la ya muy consolidada forma de trabajar y las infraestructuras del INM, que tienen hoy por hoy un nivel bastante más desarrollado que el del SMC, y se asegura la cooperación internacional, imprescindible en la meteorología moderna. Por su parte la Generalitat puede aportar mejoras al nuevo organismo, tales como aumentar la densidad de infraestructuras (sondeos, radares, red de estaciones...), asegurar una eficiente coordinación en los usos de la información generada para los usuarios públicos en Cataluña y a los ciudadanos, e integrar toda las nuevas estructuras en la red y actividades del INM, lo que equivale al mismo tiempo a integrarlas en la actividad pública internacional. Así la Generalitat consigue su objetivo básico (mejorar el servicio público) sin duplicidad de funciones y con el loable propósito de tener el mejor servicio meteorológico de todo el estado..
En cualquier caso, está en manos de los responsables políticos el encontrar una manera de evitar esa duplicidad de funciones y de servicios, que no beneficia a la sociedad, ni tiene sentido en la corriente actual de integración de los Servicios Meteorológicos Publicos en Europa. Se trata de una responsabilidad grave y que además debe abordarse con urgencia.
Joan Cuxart i Rodamilans, Meteorólogo del Estado Manuel Palomares Calderón, Diplomado en Meteorología del Estado
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