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EL PARADIGMA CIENTÍFICO MODERNO Y LA PREDICCIÓN DEL DEVENIR.
Carlos Césped Morales
INTRODUCCIÓN:
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a prospectiva como disciplina autónoma del análisis político ha desarrollado una metodología muy recientemente. Por lo general, corresponde a metodologías basadas en modelos estadísticos probabilísticos. En los programas de formación de postgrado de Ciencias Sociales es recogido con un apéndice, ya que por sí mismo, no tiene todavía la consistencia para fundamentar una asignatura propiamente tal.
En Política, la Prospectiva, la mayor de las veces ha sido integrado al Análisis Político, ya que este, por sus propio objetivo científico, está orientado a la toma de decisiones. La Política como disciplina se orienta siempre al devenir, ya que principalmente en esta dimensión temporal el hombre puede influir y generar cambios. El pasado ya esta hecho y no se puede modificar. El presente es también un espacio temporal políticamente significativo, pero generalmente los hechos que ocurren están guiadas con una intencionalidad teleológica.
Ya en la definición de las virtudes propias del gobernante, Aristóteles en el año 300 A.C., planteaba que la prudencia debía ser asistida por una virtud complementaria: "La providencia.". Es decir, la capacidad de percibir el devenir, de poseer una visón futura de los hechos, ya que ello permite al gobernante tomar decisiones más sensatas. En este sentido, no debe olvidarse que la Política es una disciplina de orden práctico, es decir, no le basta con establecer la verdad, sino que busca modificar la conducta del hombre y en forma específica lucha por generar el buen gobierno de la sociedad civil.
Por lo tanto, la prospectiva en su expresión del siglo XX, tiene su natural calzo en el análisis político.
Sin embargo, esta mirada en el futuro, parte esencial del método político, tiene diferentes categorías de análisis en relación con las diferentes teorías del conocimiento humano. Casa paradigma del conocimiento aporta una manera diferente de aproximarse al mundo y al obrar del hombre. Ello aporta entonces, no sólo diferentes categorías lógicas, sino que también metodologías de análisis con características propias.
SUPUESTO:
LA NATURALEZA DEL ANALISIS Y LA CREACIÓN DE ESCENARIOS PROSPECTIVOS DEPENDE DE LAS CATEGORIAS QUE APORTAN LOS DIFERENTES PARADIGMAS EPISTEMOLÓGICOS QUE SE UTILICEN.
PARADIGMA EPISTEMOÓGICO= MODELOS DE CONOCIMIENTOS DE LA REALIDAD POLITICA.
Podemos distinguir los siguientes paradigmas en la historia de occidente:
Paradigma dogmático
Paradigma clásico
Paradigma racionalista
Paradigma empírico
Paradigma critico
Fenomenología
PARADIGMA DOGMATICO.
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a categoría central de este modelo es la fe como medio de conocimiento. La naturaleza del análisis va a depender de las categorías de la doctrina que fundamenta el acto de conocimiento o fe. Se debe tener en cuenta, que no todas las doctrinas tienen una teología. Es decir, una disciplina que busca por vía de la razón explicar los dogmas que la fundan y sus repercusiones morales, políticas y sociales en la sociedad secular. En realidad, sólo tres confesiones la tienen: la Cristiana, la judía y la Musulmana.
Este método de análisis todavía esta vigente, especialmente para comprender y predecir la gestión de gobiernos y grupos de presión de carácter fundamentalista. En Occidente, este paradigma sufre un debilitamiento en el siglo XVI, cuando se inicia la separación de lo teológico de lo político con las teorías que hacen surgir el poder regio de una soberanía que radicaba en la comunidad representada por las Cortes o por los Magistrados o por los nobles, planteadas por filósofos políticos Calvinistas o por los Jesuitas.
En general, el gobernante, asume un rol de juez, profeta, sacerdote, rey o dictador proviniendo su potestad directamente de Dios. Su gestión se caracteriza por ser mesiánica, y esta determinada por la lógica de su doctrina. Una vez que consolida su poder, tiende a ejercer influencia en el ámbito internacional, generando el conflicto cuando encuentra resistencia. Sus decisiones son por lo general dicotómicas y los conflictos tanto del gobierno interno, como su gestión internacional están fuertemente determinados por la lógica amigo-enemigo, llegando a plantear el exterminio de sus oponentes. Ejemplos: Las guerras santas entre musulmanes y cristianos en Europa en la edad media, moderna y contemporánea. Las guerras religiosas entre Católicos y protestantes del siglo XVI.
Conociendo las categorías religiosas y morales de la doctrina imperante y los problemas que afectan a la comunidad, es muy fácil desarrollar los escenarios posibles en el devenir de este tipo de sociedades.
Algunas doctrinas políticas de la modernidad, a pesar de declararse ateas, por fundamentarse en categorías dogmáticas caen en esta misma lógica.
Paradigma clásico.
Origen:
Se desarrolla sistemáticamente en el año 300 A.C. en Grecia, por Aristóteles y es perfeccionada por “Santo Tomás” en la Edad Media.
Visión epistemológica:
Tiene la completa certeza que el hombre puede conocer por la razón, la causa última de las cosas.
El conocimiento es el resultado de la desmaterialización de la realidad, la cual puede ser representada en la mente mediante conceptos, tesis, leyes y teorías. Se denomina metafísica, es decir lo que está más allá de lo físico.
Fue desarrollada en las siguientes obras filosóficas de Aristóteles:
“La Política”, “Categorías”, “La ética de Nicómaco” y Santo Tomas en la obra “La Summa Teológica”.
Instrumentos de análisis que aporta.
Como todo modelo epistemológico busca predecir los hechos humanos. Eleva esta facultad de la inteligencia a una virtud propia de la prudencia política. A la capacidad de percibir el devenir de los hechos humanos se le denomina “providencia”. En este sentido, la política es para Aristóteles y Santo Tomás una disciplina de orden práctico, que busca modificar la conducta del hombre para lograr el Bien. Para lograr estos propósitos, el modelo epistemológico aporta los siguientes elementos:
1.- Dimensiones de la realidad política
2.- Categorías lógicas para comprendery predecir la conducta humana.
1.- Dimensiones de la realidad política.
Los escenarios políticos de acuerdo al modelo metafísico están configurados por las siguientes dimensiones de la realidad:
· Realidad Conceptual y valórica: Toda expresión política se expresa a través del lenguaje, es decir en forma conceptual y a través de todos los medios de la comunicación humana formal, como son las tesis, contratesis, hipótesis, teoría, leyes del comportamiento político. La política, genera conceptos o imágenes (ideas) que impactan a la sociedad y forma su opinión. Su temática es la búsqueda del buen gobierno, la búsqueda del bien. La temática central del arte de gobernar es el “poder político”. En el caso del modelo clásico, lo político es inseparable de lo valórico y de lo ético. Es el estudio y manejo del poder para buscar el bien. La separación radical de lo ético y lo político genera un nuevo paradigma denominado racionalismo político. Su hito histórico formal en la cultura occidental es la obra “El Príncipe” de Nicolás Maquiavelo.
· Realidad objetiva de la sociedad política: acuerdo a este paradigma, toda sociedad humana tiene ciertas realidades que son objetivas y mensurables, que no son muy fáciles de modificar o simplemente no son modificables. Por ejemplo el sistema económico y productivo de una nación, la realidad educativa y cultural de los pueblos, el tipo de territorio que posee, su carácter continental, insular o marítimo, las características de edad de la población, la distribución de
hombres y mujeres, las riquezas naturales del territorio, el tipo de lenguas y etnias que conforman una sociedad y que se organizan en un Estado, el tipo de milicia que posea, sus tradiciones y sus roles históricos y jurídicos con la sociedad política.
· Realidad procedimental y metodológica de la sociedad política: Sólo los bárbaros no tienen procedimientos formales por donde canalizar la conducta política y sus procesos de decisión. La constitución de la ley, pasa por fases, de acuerdo a los procedimientos establecidos por la constitución del estado. En este sentido, Aristóteles describe en detalle los procedimientos formales que poseen los estados griegos para tomar las decisiones políticas cuando describe las constituciones de las ciudades-
estados de su época en la obra “La Política”. Para conocer y poder predecir el comportamiento político se debe comprenden los procedimientos formales escritos y consuetudinarios que las instituciones públicas poseen para tomar sus decisiones. El analista que no conozca estos detalles, difícilmente podrá elaborar un escenario objetivo y válido. Sus conclusiones estarán determinadas por significativos errores.
· Realidad Temporal: Como categoría que afecta a toda la humanidad, los hechos políticos están atrapados en las categorías temporales. El tiempo es el peor enemigo del político. La administración del poder esta determinado por el tiempo y sus diversas acepciones. Existe un tiempo calendario, que permite planificar la actividad política, pero no siempre es posible que este se pueda cumplir porque los hombres están sujetos a fenómenos de desarrollo, maduración e internalización de las ideas. Existe el tiempo coyuntura o el tiempo oportunidad. Existen fenómenos políticos de latencia, que quedan detenidos por largo tiempo, y luego se activan al encontrar escenarios más propicios. La comprensión de las categorías temporales es fundamental para comprender los escenarios políticos. Más aún, si se quiere efectuar un análisis providencial o prospectivo.
Las categorías temporales son fundamentales en la gestión de la crisis política tanto del gobierno interior, como en la crisis internacionales cuando entran en conflictos los estados.
2.- Categorías lógicas del Paradigma Clásico.
El paradigma lógico posee una naturaleza lógica de carácter causal. Descansa en la certeza de que el hombre puede representar la realidad en la mente, mediante conceptos. En su percepción de la realidad, plantea la existencia de conceptos universales, generados por el conocimiento de las causas últimas de las cosas. En este sentido es capaz de discriminar 4 tipos de causas: La causa final, la causa material, la causa eficiente y la causa formal.
Por otra parte, la validez y consistencia del conocimiento debe cumplir con el principio de identidad y de no contradicción.
El razonamiento puede hacerse de forma inductiva, deductiva y en forma analógica.
Causalidad, en la filosofía occidental, designa la relación entre una causa y su efecto. El gran filósofo griego Aristóteles enumeró cuatro tipos de causas diferentes: la material, la formal, la eficiente y la final. La causa material es aquella de la que está hecha cualquier cosa, por ejemplo, el cobre o el mármol es la causa material de una estatua. La causa formal es la forma, el tipo o modelo según el cual algo está hecho; así, el estilo de la arquitectura será la causa formal de una casa. La causa eficiente es el poder inmediato activo para producir el trabajo, por ejemplo la energía manual de los trabajadores. La causa final es el objeto o el motivo por el cual el trabajo se hace, es decir, el placer del propietario. Los principios que Aristóteles perfiló forman la base del concepto científico moderno de que estímulos específicos producen resultados modélicos y generalizados bajo condiciones sometidas a control.
TIPO DE ANALISIS PARA ELABORAR ESCENARIOS
Considerando las dimensiones de la realidad política y las categorías lógicas se pueden efectuar los siguiente tipos de análisis para elaborar los posibles escenarios que nos deparan el devenir.
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Tipo de Análisis |
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Análisis de Finalidad |
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Análisis de Estructura |
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Análisis de Proceso |
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Análisis de Contexto |
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Escenarios posibles |
· Análisis de Finalidad: Se trata de descubrir la causa final de la gestión política de los actores. Esta causa no siempre es manifiesta, y por lo general debe deducirse de una interpretación de los hechos. Cuando no es manifiesta puede descubrirse cuando se han efectuado los análisis de estructura, de proceso y de contexto. Por lo general, se busca definir cuales son los objetivos a largo y corto alcanza de los actores, sus motivaciones y lo que ellos consideran valioso en su gestión. Se establece también los intereses y valores vitales de los actores, los cuales no están dispuestos a ceder o negociar en un eventual conflicto.
· Análisis de Estructura: Se establece la estructura de poder de los actores políticos estableciendo su fuerza real y cuantificable (Votos, capacidad de convocatoria). Se analiza su organización y la eficacia de su gestión. Mucha importancia tiene establecer los conflictos posibles y latente al interior de sus estructuras de poder, como también sus fortalezas y debilidades, sus recursos humanos y materiales para efectuar una gestión política.
· Análisis de Proceso: Constituye el análisis temporal de los hechos. El analista debe ordenar los hechos temporalmente y definir los tiempos formales de la gestión. Toda gestión política debe cumplir ciertos procesos para ejecutarse, ya sea, los tiempos de tramitación de la ley en las instancias ejecutivas o legislativas. También los procesos de conflicto o de crisis pasan por etapas temporales. La determinación de los tiempos de cada proceso es un dato muy importante en la gestión política y en la configuración de escenarios posibles. También el análisis de procesos permite percibir las tendencias más o menos permanentes de los hechos, que sólo se modifican con eventos muy significativos.
· Análisis de Contexto: Se trata aquí de identificar los factores y variables externas que tienen algún tipo de relación los hechos analizados. Pueden darse en una relación causal, analógica o de interacción. Así por ejemplo, cuando se analizan problemas de la política nacional, es muy importante establecer las relaciones que tienen los hechos con la vida internacional. El contexto económico, político, militar, ideológico, cultural y social puede dar muchas luces para desarrollar escenarios futuros.
· Escenarios posibles: Con los datos aportados por los diferentes análisis y la definición de las tendencias identificadas pueden elaborarse diferentes escenarios. No obstante, debe tenerse en cuenta que estos escenarios son los que por medio de una política racional se pueden establecer. Es necesario, considerar las características significativas de carácter ideológico, cultural, mitológica, religiosa y el perfil psicológico de los actores para tener un cuadro más completo de escenarios posibles. La política y en general la historia no está hecha sólo con racionalidad, sino con fuertes cuotas de irracionalidad. Producto de temores, odios, antivalores, intereses ideológicos, búsqueda de salvación religiosa o mítica. El seguimiento de estos escenarios se puede hacer definiendo previamente criterios de ocurrencia.
EL PARADIGMA MODERNO
El paradigma científico moderno no constituye un modelo único y globalizador. Los diversos autores que efectúan sus aportes a la teoría del conocimiento y del método de investigación poseen profundas diferencias metodológicas y diferencias sustantivas en las definiciones conceptuales. Fundamentalmente estas diferencias se pueden apreciar entre las afirmaciones del método racionalista y del método empírico. Lo único que los une a ellos es la necesidad de explicar la realidad con argumentos descubiertos en la naturaleza propia de las cosas y no a través de explicaciones providenciales. Aunque todas ellas están inspiradas en que el mundo y el hombre son parte de un cosmos, ordenado por principios y leyes que tuvieron a Dios por autor. Pero es un Dios concebido como causa primera, es decir, como un primer impulso para que se iniciase el movimiento del universo. No es el Dios revelado de la Escolástica. No es un Dios que interviene en la Historia, sino un Dios abstracto, lejano y perdido en los orígenes del universo. La historia presente, es producto de la acción del hombre, de un ser racional que todo lo puede conocer, y si descubre los principios que rigen las cosas, incluso puede predecir el comportamiento futuro de las cosas e incluso del propio hombre.
1.- EL RACIONALISMO.
Este término data - al menos- del siglo XVII y ha sido definida de diversas maneras, siendo quizás el significado más extendido el siguiente: "Doctrina de los que no reconocen como fuente del conocimiento más que la razón, rechazando por tanto, la revelación y la fe... Sin embargo, los historiadores de la filosofía describen este concepto en forma más restringida, como lo veremos más adelante.
Se considera a Decartes como fundador de la corriente racionalista. Las características más importantes son:
1.-exponer y demostrar,
2.- evitar el error
3.- descubrir nuevos conocimientos.
En general el método racionalista tiene las siguientes partes:
Critica al paradigma Cartesiano:
Descartes concibe al mundo como un "modelo de la máquina". En esto participa de las mismas ideas de los científicos de su época. Para él la razón es la expresión del espíritu y la extensión es la expresión de la materia. Son dos realidades diferentes irreducibles. Es decir, él plantea un dualismo. La afirmación que la materia es extensión. Implica consecuencias muy importantes. Veamos las más importantes:
La Percepción del futuro para el Paradigma Cartesiano.
La percepción sobre el devenir del Paradigma Cartesiano no puede independizarse de sus categorías filosóficas. Los hechos humanos y la percepción de la Historia van a estar determinada por la búsqueda del conocimiento sustantivo de obrar humano, de sus atributos y modos que históricamente se plasma. No existe la idea de progreso en este modelo de pensamiento. El universo y la naturaleza habían sido creados perfectos desde su inicio. Dios había dado el impulso inicial del movimiento del universo y también sus reposos. De allí, que ningún movimiento tiende a detenerse, si no hay algo que le ofrezca resistencia. Todo tiende a mantenerse y conservarse. "Todo cambia, para que nada cambie". La lógica del movimiento es seguir una línea recta.
Por lo tanto, al estudiar el comportamiento del hombre, las categorías cartesianas buscan descubrir las regularidades y continuidades de la historia. El descubrimiento de estos principios reguladores del obrar humano permitiría al hombre sabio explicar la conducta humana del presente y del devenir.
La perspectiva matemática de Decartes, inspira a los historiadores a descubrir la frecuencia en que se presentan determinados momentos y las circunstancias en que se manifiestan. Cuando se manifiesta una alta frecuencia de ocurrencia de un hecho bajo circunstancias idénticas permite plantear una explicación cuantitativa. Esta lógica nos lleva directamente hacia el desarrollo de la estadística, con todo sus instrumentos.
Sin embargo, la inmutabilidad y la conservación se da sólo en la naturaleza material y no en el comportamiento espiritual del hombre. La inteligencia no es previsible. En estricto rigor, los seres humanos tienen la tendencia a actuar en algunos ámbitos con ciertas regularidades, pero por efecto de la libertad humana, que hace que muchos comportamientos del hombre sean contingentes, es decir, no necesarios y por lo tanto imprevisibles. No existe una formula teórica para cambiar la justa proporción de estos dos factores, que denominaremos de "coherencia"(regularidades) y el de "contingencia" (imprebisibilidad).
Pero debemos precisar, que el principio de "coherencia" es casi sólo discernible al nivel de agregados, por lo que es más conveniente hablar de "probabilidades" de que los seres humanos se comporten de una determinada manera.
Pero el método cartesiano exige que se genere una síntesis. Es decir, no basta tener un banco de datos y de mediciones de medida central, medición de correlaciones de hechos, o calculo de probabilidades de ocurrencia de acontecimientos. Lo importante es encontrar el verdadero significado de tales acontecimientos. Esta interpretación va a depender de la riqueza del marco conceptual que el analista posea y de la capacidad para discriminar las causas primeras de las causas segundas. Lo que se debe evitar es caer en explicaciones basadas en dogmatismo, mitología o ideología, porque ellas modifican la realidad para adecuarlas a sus propias categorías. Lo más seguro que una interpretación basada en estas categorías entregaría una visión distorsionada del devenir.
2.- El Paradigma Empírico y el Método Científico
Origen.
Este paradigma del conocimiento se genera durante la Ilustración. Fue inspirado en el ámbito de las humanidades por el inglés J. Locke. Quién lo formula sistemáticamente fue Rogelio Bacon. Para estos pensadores la fuente del verdadero conocimiento es la experiencia. Es decir, los hechos que son observables y medibles por los sentidos pueden ser investigados y arrojarnos una verdad. El conocimiento humano no es ilimitado: la misma experiencia es su limite. Esta afirmación marca una profunda diferencia con la escuela racionalista, quién establece que la razón no tiene límites, basta un buen método para llegar a conocerlo todo. Los empiristas niegan esta posibilidad afirmando que el hombre no puede ir más allá de su experiencia. De esta manera, el campo del conocimiento se reduce considerablemente para los empiristas y también se reduce la certidumbre del conocimiento.
Por otra parte, todo conocimiento es conocimiento de ideas. La mente sólo conoce ideas (no las cosas en sí). Por esta razón los empiristas conceden gran importancia a los análisis de los mecanismos psicológicos que explican las asociaciones de ideas entre sí. El contenido y el alcance de cualquier idea debe ser explicado siempre a partir de las ideas más simples que la componen. Así es como todos los empiristas aceptan la doctrina fundamental del nominalismo: Las ideas universales no son sino ideas particulares unidas mediante una palabra.
El empirísmo plantea un nuevo concepto de razón dependiente y limitada a la experiencia.
EL PROBLEMA DE LA REALIDAD
Para los empirítas, las relaciones de ideas son razonamientos demostrativos como por ejemplo: " "El cuadrado de la hipotenusa es igual al cuadrado de los dos lados". Este es una expresión que plantea una relación entre las partes de un triángulo. Las operaciones de esta naturaleza pueden descubrirse por la mera operación del pensamiento, independiente de lo que pueda existir en cualquier parte del universo. Correspondes a razonamientos demostrativos.
Las cuestiones de hecho en cambio son producto de la experiencia y sus razonamientos son sólo probables. Para afirmar su verdad deben ser contrastados con la realidad con validez, objetividad y confiabilidad.
Para esta escuela, basta las impresiones y las ideas para asegurar la realidad del presente y de nuestro pasado.
El problema está en el futuro, ya que sobre él no podemos tener ninguna impresión. Y, sin embargo, hay acontecimientos futuros que parecen absolutamente evidentes. Por ejemplo, si se observa que una bola de billar se dirige hacia otra, estamos seguros que la segunda se moverá.. ¿En qué se basa esta evidencia?
Todos los razonamientos acerca de cuestiones de hecho parecen fundamentarse en la relación causa y efecto. Tan sólo por medio de esta relación podemos ir más allá de nuestra memoria y sentidos.
Sabemos que la segunda bola se moverá (en el futuro inmediatísimo) porque sé que la primera al chocar, será causa de ese movimiento. Pero ¿Cómo sé que el choque es causa de movimiento?
Las causas y los efectos no pueden descubrirse por la razón, sino únicamente por la experiencia.
Todos los argumentos que se fundan en la experiencia están basados en la semejanza que descubrimos en los objetos naturales, la cual nos induce a esperar efectos semejantes a los que hemos visto seguir a tales objetos.
Si he experimentado repetidamente que una bola de billar mueve a la otra, me inducirá a creer que en situaciones semejantes volverá a suceder lo mismo. Pero esto implica un supuesto de normes consecuencias. El futuro será como ha sido el pasado. Supuesto que es absolutamente indemostrable, porque en los hechos naturales, lo contrario siempre es posible. Para los empiristas es la costumbre la que me induce a creer de que se volverá a repetir el mismo acontecimiento si se dan las mismas circunstancias. La seguridad en el futuro no se basa, pues, en la razón, ni en la seguridad absoluta, no es más que una creencia - muy probable, y muy firme, sin duda - basada en la costumbre y el hábito.
LA PROSPECTIVA
Predecir ha sido uno de los objetivos más importantes de la Sociología positivista., ya que la predicción acertada validaría las leyes a partir de las cuales predecimos. La predicción fallida resulta en gran medida frustrante, pero tiene como ventaja que nos permite corregir las hipótesis en que nos hemos basado. La verdadera ciencia es la que permite falsear las hipótesis usadas. El científico no debe buscar confirmar sus hipótesis, sino que sean refutadas, puesto que si las hipótesis resisten la refutación ganarán solidez y con ella ganarán también el conocimiento.
El problema de este positivismo es que en estas predicciones se tiene como supuesto que el hombre es un ser natural igual que el resto de la naturaleza y sujeto por lo tanto a las leyes que lo determinan unívocamente como cualquier otro hecho físico.
Se estima que escapa a las posibilidades de una ciencia de carácter empírica afirmar o rechazar aspectos tales como la libertad humana, más propio de lo filosofía. Pero debemos reconocer que existen comportamientos humanos contingentes, es decir, impredecibles. Sin embargo, el reconocer la libertad del hombre, no significa reconocer que sea imposible discernir ciertas pautas de comportamiento en los seres humanos.( por ejemplo: el comportamiento electoral de un grupo ). Pero son conocimientos probables y no necesarios. En el fondo nos enfrentamos aquí a una forma de conocimiento inseguro que lo es no por la imperfección de las actuales técnicas de investigación, sino por la naturaleza del objeto estudiado (El hombre).
De esta manera es posible establecer dos niveles de conocimiento de las regularidades de la conducta humana. Una de carácter general y científica que nos aportará un conocimiento de como es la psiquis humana, cómo funciona y como evoluciona en el tiempo. Constituye el marco donde se desenvuelve la libertad humana.
Estas leyes son comunes a todos los individuos que pertenecen a una misma especie y que comparten una misma naturaleza constitutiva y operativa. De este conocimiento pueden derivarse informaciones muy importantes para el analista político, Por ejemplo, el conocimiento de la psicología femenina o del adolescente, puede arrogar datos importantes para hacer una buena campaña electoral en los lugares en que las mujeres y jóvenes son parte importante del electorado.
Otro tipo de conocimientos es los que responden a pautas culturales específicas, es decir a conductas aprendidas y sujetas a determinados grupos humanos y que por no ser características esenciales a la naturaleza humana pueden varias con el tiempo, los lugares y las circunstancias. Es posible captar determinadas tendencias como por ejemplo, los hijos de padres progresistas tienden a mantener esta misma conducta en la vida política. Lo importante, es aquí captar las circunstancias específicas que hacen que se desarrollen estas conductas.
Podemos entonces concluir que en la prospectiva el conocimiento científico nos aporta un saber fundamental y general, y el conocimiento de hechos nos aporta un saber más concreto donde se puede apreciar una medida de libertad que se introduce en la conducta, según las diversas situaciones, circunstancias, lugares y momento temporales.
Esto nos revela que en la prospectiva deben aplicarse también el principio de coherencia de la conducta humana, que nos aporta la ciencia como datos de la misma naturaleza. En el principio de contingencia agruparemos el conocimiento respecto a las características especificas de determinados hombres en circunstancias, lugares y épocas, sin estar constreñidos a ellos, y dejando abierta la puerta a innovaciones y sorpresas.
La mayoría de las técnicas prospectivas se enmarcan dentro de estas ideas. Todas ellas se remiten a que existen continuidades y discontinuidades en la vida social. Ellas tienen como objetivo a descubrir las continuidades y a precaverse frente a las inevitables discontinuidades.
CONCLUSIONES FINALES:
1. Las revoluciones de la humanidad están siempre presididas de un cambio de paradigma del conocimiento.
2. Los diferentes paradigmas no desaparecen, pueden coexistir e incluso renovarse en sí mismo generando nuevas perspectivas.
3. Lo más importante de todos ellos es su finalidad: percibir el futuro, porque es la única variable que los hombres podemos modificar.
4. Lo más importante, es no asumir posiciones dogmáticas, míticas o ideologizadas con respecto a la teoría del conocimiento. Creo que la actitud de un Hombre Educado debe ser prudente, siempre abierta para utilizar el paradigma más eficiente ante el problema que debe resolver. La realidad tiene muchas dimensiones, y no existe un paradigma único, que tenga todas las respuestas.
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