| UN
ARTISTA CLÁSICO
No debemos olvidar que con «El nacimiento de una Nación», estamos en presencia de la creación de una nueva forma narrativa para el cine, fundamentada exclusivamente en la disciplina del montaje. Esta propuesta narrativa ha ejerciendo también, junto a «Intolerancia» (Griffith, 1916), una notable renovación en la técnica novelística, particularmente en algunos escritores anglosajones (3). |
|
||||||||||||||||||||
| Imaginemos a
Griffith junto a su montajista Rose Smith, seleccionando los mejores
momentos de una larga toma, evaluando métricamente su duración, buscando
el mejor «raccord» entre
ellos, utilizando tijera para el corte y acetona para el pegado, «montando
en la mano» (4), sin la
posibilidad de visualizar en movimiento los cortes realizados, hasta poder
ver en proyección las secuencias montadas. «Yo sostengo, decía Griffith,
que por mejor filmada que esté una película, no estaría jamás lista,
si no después de haber sido inteligentemente reconstruida y condensada,
para expresar lo más posible con un mínimo de imágenes. Hacer de esa
infinidad de «trozos» un conjunto armonioso y dramático, es una tarea
que exige un espíritu verdaderamente artístico, dotado de lógica y de
gran sentido estético». |
|||||||||||||||||||||