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Cajas chinas Una enigmática dama, que no consigue pasaje para viajar en avión, es comprimida mediante un truco de magia realizado por Welles, y trasladada dentro de una maleta. Welles se compromete, más avanzado el filme, a contarnos toda la verdad sobre la dama. De pronto, la película en la pantalla de la mesa se corta. Mientras Welles laempalma, nos dice: “pero ahora volvamos a Elmyr”. En esta escena, el escritor Clifford Irving, que en la emisión televisiva de Reichembach figuraba solamente como un invitado, se convierte gracias al astuto montaje de Welles, en un personaje del filme, Irving observa a Elmyr que trabaja sobre un Matisse: “el trazo de Matisse nunca era tan firme como el mío. Yo tenía que remedarlo para hacerlo más ”a lo Matisse”“. Como en cajas chinas, Welles habla entonces del escritor: ”Irving, que escribía un libro sobre falsificadores, era otro falsificador. Elmyr e Irving, dos maestros del talento”. En un rápido montaje de fotos, dibujos, recortes, Welles muestra a Irving acusado de fraguar una entrevista con Howard Hughes. Desde la imagen de un antiguo parlante, se escucha una voz latosa: “este episodio es tan fantástico que excede a mi imaginación. No conozco a ese Irving, jamás lo he visto”. Welles al espectador: ¿Será esta en verdad la voz de Hughes?” |
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