En
los últimos años, el progreso industrial en México ha crecido notablemente, no
excluyendo a las grandes empresas metalúrgicas, de las que se obtienen
diferentes productos ferrosos de aplicación diversa en la construcción.
Por otra parte, como consecuencia de esta creación o ampliación en su caso, de estos centros productores, se ha llegado a utilizar en la industria de la construcción favorablemente: los perfiles laminados en todas sus clases. Unos empleados para la estructura metálica y otros para los diferentes elementos constructivos, como puertas, ventanas, etc., estos últimos siguen siendo los mas utilizados en la actualidad.
El empleo del acero como material para estructuras de edificación no tiene ninguna limitación, es por eso que en los últimos años se ha convertido en uno de los materiales favoritos del constructor moderno. Es por eso que el empleo de este material ha dejado de ser parte solo de piezas mecánicas o automotrices, y su uso se ha diversificado de tal manera que es posible emplearlo satisfactoriamente en la construcción de edificios, estructuras, losas, techumbre, etc.
Es de resaltar el impulso logrado por la soldadura para la unión de los diversos elementos, sin la cual no hubiera sido posible el empleo masivo de las estructuras metálicas para edificios, tal como en la actualidad se están produciendo.

Las estructuras
metálicas se utilizan extensamente para construir edificios industriales
equipados con grúas de puente. De
estructuras metálicas se arman los entrepisos de grandes naves de talleres,
hangares, edificios públicos (teatros, salas de exposiciones y deportivas,
mercados y estaciones de ferrocarril).
Los puentes para el transporte ferroviario y de uso automovilístico, las
torres y mástiles para radiodifusión y de televisión, los apoyos de las líneas
de transmisión de energía eléctrica de
alta tensión, los castilletes de minas, las torres de exploración y explotación
de yacimientos petrolíferos, los depósitos, gasómetros, silos, las tuberías de
alta presión, los altos hornos también se construyen de estructuras metálicas.

Es
fácilmente explicable la gran variedad de aplicaciones con que estas
estructuras cuentan, comenzando por su gran fiabilidad, así como su menor masa
de comparación con las estructuras de concreto armado y de ladrillo. También cuentan con la posibilidad de su
producción industrial.
Una
de las pocas desventajas que tienen las estructuras metálicas es su poca
resistencia al fuego y a la corrosión.
El acero pierde su capacidad de carga cuando alcanza temperaturas
superiores a los 500 ºC. El problema
de la corrosión puede ser eliminado mediante el mantenimiento frecuente de la
estructura, este mantenimiento
frecuente consiste en la aplicación de
pinturas y primers, así como pinturas epóxicas o automotivas a la misma. Las estructuras metálicas de líneas de transporte de energía se
protegen recurriendo al galvanizado en caliente. En las fábricas de estructuras metálicas, por lo general, a los
artículos sólo se les aplica la imprimación, o preparación del elemento para
ser pintado, a fin de protegerlos durante el lapso necesario para su
transporte, almacenamiento y montaje, ya que se recomienda que el acabado final
se de cuando la estructura está colocada en el lugar definitivo, esto para no
dañar la pintura al momento del transporte o el montaje. Esta pintura se aplica en el terreno para
edificar. La aplicación de un
recubrimiento que la aísle del calor en caso de incendio es la solución
adecuada para el problema del exceso de calor o fuego directo en la estructura.
La finalidad de no pintar la
estructura en taller, es porque al momento de soldar en obra un elemento con
otro, la superficie por aplicar soldadura debe estar completamente libre de
grasa, polvo, pinturas o cualquier otro contaminante de la misma, recomendando
con esto que después de aplicar la
soldadura, se limpie y carde para aplicar nuevamente primer anticorrosivo y
posteriormente el acabado final.