Un alma sin respeto es una morada en ruinas. Debe ser demolida para construir una nueva.
Sobre el año 700 el pueblo Nippon y especialmente los Bushi (casta guerrera), daban toda la importancia e interés a la eficacia y efectividad de las técnicas de combate, careciendo de los preceptos éticos y morales. En esta época el Dô o vía moral no se había introducido en las frías artes de guerra. La única vía existente era la fe ciega al Emperador (considerado como una divinidad solar) o al Señor Feudal (shôgun).
El pensamiento Zen se integro profundamente en el espíritu japonés, permitiéndole expresar en el combate una absoluta indiferencia ante el dolor y el miedo a la muerte, desligue total a lo material para llegar a la elevación del ser.
Gracias al Budismo Zen y al Shinto, se incorporó en las crueles artes militares un código de honor que contenían las reglas de una vida justa, las cuales debería seguir un digno Samurai, estas hacían especial incapie en no temer a la muerte, el coraje, las disciplina y la fidelidad. Este código guerrero se denominó Bushi-dô a principios del siglo XVII, reformado, fue una amalgama de confucionismo, shinto y buddhismo, el cual impregnó las artes Budo, en especial el Kendô.
El Bushidô moderno apareció tras la restauración del imperialismo Meji (1868) coincidiendo con la apertura del Japón al mundo civilizado. El apelativo "Bushido" se popularizó gracias a la obra de Nitobe "Bushido, alma de Japón", que data del año 1899.
Las reglas eran aplicadas en cada momento de la vida del Samurai, estas son innumerables y no dejan descubierto ningún aspecto de la existencia del Bushi.
En principio el Bushidô pertenecía únicamente a la casta guerrera, pero poco a poco fue introduciéndose en la cultura y la moral del pueblo japonés. Este sentido del honor y rectitud tomo la forma de "Giri", deber, obligación, compensación; aquello que debe hacerse por honor el personal.
Es frecuente que el japonés posea un libro personal, donde anote el "Giri"; una especie de debe y haber donde aparezcan con exactitud las personas a las que adeuda o las que se es acreedor. Conociendo las influencias Zen importadas desde la India por Boddhidarma, podemos imaginar que "Giri" es una particular forma de concebir el Karma hindú.
He aquí una breve síntesis del código Bushidô, que aún en la actualidad es seguido por una gran parte de la población Japonesa.
Bushidô, literalmente traducido como " El Camino del Guerrero ", se desarrollo en Japón entre las eras Heian y Tokugawa (S.IX-XII). Era un modo de vida y un código para el samurai , una clase de guerreros similar a los caballeros medievales de Europa.
Estaba influenciado por el Zen y el Confucionismo , dos diferentes escuelas de pensamiento de esos periodos. El Bushido pone el énfasis en "Lealtad, auto-sacrificio, justicia, sentido de la vergüenza, modales refinados, pureza, modestia, frugalidad, espíritu marcial, honor y afecto"
Estos son los siete principios que rigen el código de Bushido, la guía moral de la mayoría de samurai de Rokugan. Sed fieles a él y vuestro honor crecerá. Rompedlo, y vuestro nombre será denostado por las generaciones venideras.
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la Justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia.
Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia.
Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir.
Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte.
Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.
Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos.
Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.
Los samurai no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales.
Un samurai recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.
El Auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad.
No puedes ocultarte de ti mismo.
Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará.
No ha de "dar su palabra." No ha de "prometer." El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer.
Hablar y Hacer son la misma acción.
Para el samurai, haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan.
Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel.
Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.
Cuidado con el camino que sigues.
Algunos comentarios de Mirumoto Jinto , Rikugunshokan del Clan del Dragón, sobre el código de Bushido:
Sobre el valor:
El camino del valiente no sigue los pasos de la estupidez.
Sobre la lealtad:
Un perro sin amo vagabundea libre. El halcón de un Daimyo (Señor Feudal) vuela más alto.
Solo hay una lealtad superior a la del samurai hacia su Daimyo: la del Daimyo hacia sus súbditos.
Sobre el Respeto:
Un alma sin respeto es una morada en ruinas. Debe ser demolida para construir una nueva.
Sobre la Excelencia:
La perfección es una montaña in-escalable que debe ser escalada a diario.
Sobre la Venganza:
La ofensa es como un buen haiku (Breve poema japonés de tres versos): puede ignorarse, desconocerse, perdonarse o borrarse, pero nunca puede ser olvidada.
Sobre la Espada:
Mi hoja es mi alma. Mi alma pertenece a mi Daimyo. Ultrajar mi hoja es afrentar a mi Daimyo.
Sobre el Honor:
La muerte no es eterna; el deshonor, sí.
Sobre la Muerte:
El samurai nace para morir. La muerte, pues, no es una maldición a evitar, sino el fin natural de toda vida.
El Bushidô codificado, por
Daidoji Yuzan:
El verdadero coraje consiste en vivir cuando es justo vivir y morir cuando es justo morir.
Soñar con la muerte, con la conciencia viva, tal como exige el honor de un Samurai.
Pensar cada palabra antes de pronunciarla.
Comer con moderación, evitar la voluptuosidad.
Tras las acciones cotidianas, acordarse de la palabra "muerte", no dejar nunca de tenerla en el corazón.
Respetar la regla "De la caña y de las ramas", olvidarse supondría no llegar jamás a comprender lo que es la virtud.
Un hombre que no conoce la virtud, no es un Samurai. Para todo hombre, su familia es como la raíz de su propio cuerpo, uno mismo es rama consanguínea de su familia.
Un Samurai se comportará como un hijo y como un súbdito fiel. No dejará jamás a su señor, aunque sus soldados pasen de 100 a 10 y de 10 a 1.
En tiempo de guerra, el testimonio de su lealtad consistirá en ponerse si es necesario, an te las flechas del enemigo, sin hacer caso a la propia vida.
Lealtad, espíritu de justicia, bravura, son las 3 virtudes naturales del Samurai.
Un Samurai cuando duerme no debe poner nunca sus piernas en la dirección de su Señor. De igual forma, cuando se ejercita en el tiro al arco, no debe apuntar ni lanzar su flecha en la dirección de su Señor, e incluso cuando posa su lanza.
Si escucha hablar o él mismo habla de su Señor, deberá hacerlo cuando él esté dormido.
El halcón no pica las espinas aunque muera de hambre. De igual forma un Samurai sirviéndose de un mondadientes, hará ver a los demás que esta harto aunque no haya comida.
Si en la guerra un Samurai pierde el combate, y se ve obligado a dar la cabeza, manifestará ardientemente su nombre a petición del enemigo, y morirá sonriendo sin ninguna vil palabra.
Siendo gravemente herido, tan gravemente que ninguna operación pudiera salvarle, correctamente ante sus superiores y parientes hablará y morirá con sangre fría, dándose perfecta cuenta del estado de su herida.
Un Samurai que solamente sea fuerte, no es admisible. Sin hablar de la necesidad de estudios en ciencia, es necesario que emplee su tiempo libre ejercitándose en la poesía y comprender la ceremonia del té.
Un Samurai puede construir en su hogar una sala sobria de té, a condición de emplear kakemonos nuevos, tazas modernas y un tazón no barnizado.
No tengo parientes, Yo hago que la Tierra y el Cielo lo sean.
No tengo
hogar, Yo hago que el Tan T'ien lo sea.
No
tengo poder divino , Yo hago de la honestidad mi poder divino.
No tengo
medios, Yo hago mis medios de la docilidad.
No
tengo poder mágico , Yo hago de mi personalidad mi poder mágico.
No
tengo cuerpo, Yo hago del estoicismo mi cuerpo.
No
tengo ojos, Yo hago del relámpago mis ojos.
No
tengo oídos, Yo hago de mi sensibilidad mis oídos.
No
tengo extremidades , Yo hago de la rapidez mis extremidades.
No
tengo leyes, Yo hago de mi auto-defensa mis leyes.
No
tengo estrategia , Yo hago de lo correcto para matar y de lo correcto para
restituir la vida mi estrategia.
No tengo
ideas, Yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.
No
tengo milagros, Yo hago de las leyes correctas mis milagros.
No
tengo principios, Yo hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis
principios.
No tengo
tácticas, Yo hago del vacío y la plenitud mis tácticas.
No
tengo talento, Yo hago que mi astucia sea mi talento.
No tengo
amigos, Yo hago de mi mente mi amiga.
No
tengo enemigos, Yo hago del descuido mi enemigo.
No
tengo armadura, Yo hago de la benevolencia mi armadura.
No
tengo castillo, Yo hago de mi mente inamovible mi castillo.
No
tengo espada, Yo hago de mi No mente mi espada.
El Bushido procede del Budismo, Zen, Confucionismo , y Sintoísmo . La combinación de esas 3 escuelas de pensamiento y religiones ha formado el código de los guerreros conocido como Bushido.
Del Budismo el Bushido toma la relación con el peligro y la muerte. El samurai no teme a la muerte ya que creen, tal como enseña el Budismo, que tras la muerte se reencarnaran y volverán a vivir otra vida en la tierra. Los samurais son guerreros desde el instante en que se transforman en samurais hasta el momento de su muerte, ellos no tienen miedo al peligro.
A través del Zen, una escuela del budismo, uno puede alcanzar el definitivo "absoluto".
La meditación Zen enseña como concentrarse y alcanzar un nivel de pensamiento que no puede ser explicado con palabras. El Zen enseña como "conocerse a si mismo" y no limitarte. El samurai utiliza esto para como una herramienta para desembarazarse del miedo, la inseguridad y finalmente los errores. Estas cosas podrían matarle.
El Sintoísmo , otra doctrina japonesa, da al Bushido su lealtad y patriotismo . El Sintoísmo incluye la veneración a los ancestros, lo cual hace a la Familia imperial la fuente de la nación. Esto da al Emperador una reverencia casi divina. El es la representación del Cielo en la Tierra. Con semejante lealtad, el samurai se compromete con el Emperador y a su Daimyo o señor feudal, samurai de mayor rango.
El Sintoísmo también proporciona la columna vertebral del patriotismo hacia su país, Japón. Ellos creen que la Tierra no esta para satisfacer sus necesidades, "es la residencia sagrada de los dioses, los espíritus de sus antecesores..." (Nitobe 14)
La Tierra es cuidada, protegida y alimentada por un intenso patriotismo.
El Confucionismo proporciona sus creencias en las relaciones con el mundo humano, su entorno y su familia . El Confucionismo da importancia a las 5 relaciones morales entre Maestro y Siervo, Padre e Hijo, Marido y Esposa, Hermanos mayor y menor, y Amigo y Amigo. Esto es lo que sigue el Samurai. Sin embargo el Samurai no esta de acuerdo con muchos de los escritos de Confucio. Ellos creen que el hombre no debe sentarse y pasarse todo el día leyendo libros, ni debería estar escribiendo poesías todo el día, un intelectual especialista era considerado como una maquina. En vez de eso el Bushido cree que el hombre y el universo fueron hechos para ser semejantes tanto en espíritu como ética.
Junto con esas virtudes, el Bushido también sigue con sumo respeto la Justicia, Benevolencia, Amor, Sinceridad, Honestidad, y auto-control.
La Justicia es uno de los principales factores en el código del Samurai. Caminos torcidos y acciones injustas son consideradas denigrantes e inhumanas.
Amor y Benevolencia eran virtudes supremas y actos dignos de un príncipe.
Los Samurais seguían un ceremonial especifico cada día de su vida, así como en la guerra.
Sinceridad y Honestidad eran tan valoradas como sus vidas. Bushi no ichi-gon o "La palabra de un samurai" trasciende un pacto de confianza y completa fe. Con dichos pactos no había necesidad de ponerlo por escrito.
El Samurai también necesitaba un completo auto-control y estoicismo para ser totalmente honroso. No mostraba signos de dolor o alegría. Soporta todo interiormente, nada de gemidos y lloros. Siempre mostraba un comportamiento calmado y una compostura mental que hacían que ninguna pasión de ningún tipo debería interponerse. El era un verdadero y completo guerrero.
Los factores que hicieron el Bushido son pocos y simples. Así de simple, el Bushido creo un modo de vida para mantener a una nación a través de sus tiempos mas problemáticos, a través de guerras civiles, desesperación e incertidumbre.
"El conjunto de las naturalezas poco sofisticadas de nuestros ancestros guerreros derivaron en un extendido alimento para sus espíritus desde una madeja de enseñanzas fragmentadas y vulgares, recogidas como si fueran caminos desviados de antiguos conocimientos, y, estimulados por las demandas de una era que formo a partir de todos esos esquejes un nuevo y único modo de vida" (Nitobe 20)
En Japón la clase guerrera era conocida como Samurais, también llamada Bushi. Formaron una clase durante los siglos IX y XII. Emergieron de las provincias de Japón para transformarse en la clase gobernante, hasta su declive y total abolición en 1876, durante la era Meiji.
Los samurais eran luchadores, expertos en las artes marciales. Tenían notable habilidad con el arco y la espada. También eran grandes jinetes.
Eran hombres que vivían siguiendo el Bushido; era su modo de vida. La lealtad total del samurai era para su Emperador y para su Daimyo. Eran honestos y de total confianza. Vivían vidas frugales , sin intereses en la riqueza y cosas materiales, pero con gran interés en el orgullo y honor . Eran hombres de valor verdadero. Los Samurais no temían a la muerte. Entablarían batalla sin importar cuales fueran las dificultades. Morir en la guerra reportaría honor a su familia y a su señor.
Los samurais preferían luchar solos, uno contra otro. En batalla un Samurai "invocaría" el nombre de su familia, Rango y hazañas. Entonces buscaría un oponente de similar rango y batallarían. Cuando el Samurai acaba con su oponente le decapita, para así tras la batalla retornar con las cabezas de los oponentes vencidos que acreditan así su victoria. Las cabezas de los generales y aquellos con alto rango eran transportadas de vuelta a la capital y mostradas en las celebraciones y similares.
La única salida para un Samurai derrotado era la muerte o el suicidio ritual: seppuku.
Seppuku , desentrañamiento también conocido como Hara-Kiri , es cuando un Samurai literalmente se saca las entrañas. Tras ese acto, otro samurai, usualmente un amigo o pariente, le corta la cabeza.
Esta forma de suicido era realizada bajo diferentes circunstancias "Para evitar la captura en batalla, captura que el samurai no consideraba deshonrosa y degradante, pero de mala política; para expiar un acto indigno o fechoría; y quizás mas interesantemente, para advertir a su Señor"(Varley 32)
Un Samurai preferiría matarse a si mismo antes que traer deshonor y desgracia al nombre de su familia y a su Señor. Esto era considerado un acto de verdadero honor.
Los samurais fueron la clase dominante durante 1400 y 1500. En 1600 era el tiempo de la unificación, las luchas en Japón habían cesado. Entonces, avanzado el final de la era Tokugawa, en los últimos 1700 Japón comenzó a moverse hacia una vida mas modernizada, mas "Occidental". Los samurais y su modo de vida fueron oficialmente abolidos en los primeros años de 1870.No había necesidad para los hombres luchadores, para los guerreros, para los samurais.
Pero no fueron olvidados del todo . Es algo que da que pensar.