BATALLA DE FARSALIA

César contaba con 8 legiones muy mermadas, con unos efectivos de 23.000 legionarios más 5.000 infantes auxiliares y 1.400 jinetes.

Pompeyo contaba con 11 legiones, con unos efectivos de 50.000 legionarios más 4.200 infantes auxiliares y 14.000 jinetes.

César acampó en Farsalia, en el centro de Grecia, una zona rica en suministros, perseguido de cerca por Pompeyo. Éste acampó a poca distancia de César, en la loma del monte Dogandzis y a poca distancia del río Enipeo en mejor posición estratégica que César. Entre el río y su campamento, Pompeyo construyó una línea fortificada para controlar su acceso sin problemas. El plan de Pompeyo era utilizar su enorme superioridad en caballería (14 a 1) para vencer a César. Contaba además con que los legionarios de César tendrían que combatir cuesta arriba y que tendrían que recorrer los 2 km. de distancia entre su campamento y el lugar donde él formaría a su ejército, por lo que los legionarios de César llegarían cansados a la batalla. Así, Pompeyo dispuso sus tropas la mañana del 9 de agosto, apoyando su flanco derecho en el río y con toda su caballería al mando de Labieno desplegada en su flanco izquierdo con la misión de rodear el ejército de César y atacarlo por la espalda.Mientras César se preparaba para partir de allí, Pompeyo sacó a su ejército y lo situó frente a su gran campamento, en la ladera del monte. Los exploradores de César le llevaron rápidamente la noticia y éste, decidido a acabar con la guerra allí mismo, aceptó el desafío aunque su rival dispusiera de la ventaja numérica y de mejor posición. Con la velocidad del rayo, los legionarios de César salieron de su campamento formándose en orden de batalla. De izquierda a derecha, la línea de César la formaban un gran contingente de infantería ligera auxiliar que apoyaba su flanco en el río, las ocho legiones y su pequeño contingente de caballería en el flanco derecho. César, que conocía perfectamente a pompeyo y a Labieno, acertó al suponer cuál sería su estrategia, y decidido a terminar aquella guerra de una vez por todas, su mente genial concibió un soberbio plan táctico que habría de convertir la enorme ventaja pompeyana en caballería en una desventaja.

Consciente de que los efectivos de infantería de Pompeyo doblaban a los suyos, César utilizó la enorme flexibilidad de las legiones para estirar su línea de combate alargando los manípulos a fin de cubrir el mayor espacio posible, ya que sus ocho legiones tenían que enfrentarse a once, por lo que las legiones de César se formaron "más largas y más estrechas" de lo habitual, reforzando con efectivos de la tercera línea las otras dos, por lo que la tercera línea quedó muy mermada.

Para contrarrestar la aplastante superioridad de la caballería pompeyana, César había formado una unidad especial sacando una cohorte de experimentados veteranos de cada legión. Estas ocho cohortes habrían de permanecer ocultas tras la caballería de César dispuesta en su flanco derecho.

Estos 3.200 hombres serían los encargados de frenar a los 14.000 jinetes pompeyanos.

La caballería de César estaba formada por 400 temibles jinetes germanos y 1.000 galos, pero a pesar de su terrible fama, aquellos 1.400 hombres no podrían batir a sus 14.000 jinetes encabezados por los hijos de las mejores familias romanas, la flor y la nata de la aristocracia
Las legiones de César llegaron ante las pompeyanas y cargaron a la carrera. Pero al ver que éstas no se movían, los veteranos y experimentados cesarianos se frenaron en seco, recuperaron el aliento y continuaron a paso de carga. Al ser soldados mucho más experimentados, los legionarios de César lanzaron antes sus pila desbaratando la primera línea pompeyana
En ese momento, los 14.000 jinetes de Pompeyo se lanzaron sobre los 1.400 jinetes cesarianos que se encerraron en un espacio pequeño,obligando a los pompeyanos a juntar sus líneas, pero antes de que tuvieran tiempo de volver a cargar, los jinetes de César volvieron grupas y pasaron a través de los huecos abiertos entre las centurias de las 8 cohortes ocultas.
Cuando los jinetes pompeyanos vieron lo que ocurría pensaron que huían y los jóvenes aristócratas romanos que encabezaban las líneas de jinetes pompeyanas se lanzaron contra las 8 cohortes que, cerrando rápidamente los huecos, cargaron con inusitada violencia contra los jinetes pompeyanos.César había armado a aquellos hombres no con los pila habituales, sino con lanzas de asalto, ordenándoles atacar al rostro de los jinetes. Estos jóvenes aristócratas, la flor y nata de la aristocracia romana, al ver que los legionarios de César les atacaban directamente a la cara con sus largas lanzas perdieron rápidamente su ímpetu y, presa del pánico, volvieron grupas tratando de escapar de aquella encerrona. La primera línea de jinetes cayó rápidamente ante el ímpetu del ataque, y entre las demás líneas surgió lo que César había esperado el pánico .

. Los jinetes pompeyanos trataban desesperadamente de volver grupas mientras los legionarios les destrozaban los rostros a lanzazos. Cientos de jinetes y monturas perecieron aplastados por sus propios compañeros. Los que pudieron iniciaron una huida desenfrenada perseguidos por los jinetes de César
Tal y como César había previsto, el pánico de la primera línea de jinetes pompeyanos causó el caos en el resto de la enorme masa de jinetes, desbaratando las líneas y provocando la huída alocada de toda la caballería, la mayoría de cuyos jinetes huía sin saber por qué, en medio del caos absoluto. En ese momento, los 1.400 jinetes cesarianos, atacaron la retaguardia de la caballería pompeyana aumentando el caos y poniendo en fuga a los pocos jinetes pompeyanos que aún trataban de recomponer las líneas. Pompeyo no podía creer lo que estaba ocurriendo. Su caballería huía alocadamente presa de un pánico histérico atropellando a la infantería ligera que venía detrás. Pero las sorpresas no habían terminado aquella mañana. Sin parar ni para tomar aliento, la línea formada por las ocho cohortes giraron como la aguja de un reloj, soltaron sus largas picas y desenvainando sus espadas españolas cargaron contra la infantería ligera pompeyana que fue empujada y aplastada contra el flanco de su propia línea.La infantería auxiliar pompeyana fue despedazada en cuestión de minutos y las 8 cohortes embistieron el flanco izquierdo pompeyano. La legión cesariana en ese punto era la Décima, la legión favorita de César, que, una vez más, demostró por qué lo era. Antes de que tuvieran tiempo para reaccionar, los pompeyanos del ala izquierda se vieron machacados entre la Décima y las ocho cohortes. César ordenó entonces cambiar las líneas rápidamente en todas las legiones y antes de que los pompeyanos se dieran cuenta, la segunda línea de combate reemplazó a la primera lanzándose contra los sorprendidos pompeyanos que no podían maniobrar. Entonces, apareció la caballería de César que se lanzó a la carga contra la retaguardia pompeyana.La batalla habia terminado .Las bajas hablan del triunfo de Cesar .

10.000 pompeyanos muertos.

1.200 cesarianos muertos.

 

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