CHARLA 08
UNA
HISTORIA ESPELUZNANTE
LA CHARLA de
hoy es de las que sacuden. Versa sobre algo que causa la muerte de cientos de
personas todos los años. Es una de esas cosas que queman. También causa
confusión y se pierde el control por un momento - lo suficientemente largo como
para caerse de la escalera, lesionarse con la herramienta que se está
utilizando o saltar sobre una máquina.
Probablemente a
esta altura ya se han dado cuenta que estamos hablando de la electricidad -
específicamente de la electricidad de bajo voltaje. Es la clase de energía que
ilumina casas y fábricas y se la usa para las herramientas eléctricas
portátiles de mano. La electricidad de bajo voltaje es la clase de energía que
se encuentra en el cable eléctrico que se tiene en la mano cuando se lo
enchufa.
Muchos estarán
preguntando “¿Qué hay de peligroso en ello? Cientos de veces he tenido contacto
con corrientes de bajo voltaje y no me ha sucedido nada grave. Si se es un poco
astuto, se tocará solamente con la punta de los dedos y no se sufrirá ninguna
lesión. Todo lo que se sentirá será un pequeño cosquilleo. Es la forma más
fácil de decir si hay corriente o no".
Si es así como se lo han
imaginado están flirteando con la muerte.
La muerte les
está dando ventajas. Si llegan a ganar
todo lo que ahorraran será un minuto, más o menos, que es lo que le llevaría
probar si hay electricidad o tal vez ir hasta el interruptor para asegurarse si
la corriente está interrumpida. Si pierden, la muerte cobrará su parte.
Adonde hay la
electricidad la muerte está presente. Está siempre preparada para atacar. Pero
puede atacar solamente bajo una condición. Y es, cuando la resistencia a
tierra, a través del cuerpo, es baja.
La electricidad que está en
un cable está siempre tratando de descargarse a tierra o al otro cable, en un
circuito doble. Es la aislación la que la mantiene adonde debe estar. El aire es
un buen aislador. También lo es la piel
seca, pero aquí hay una trampa. Un poco de suciedad, de transpiración o de agua
y la aislación habrá desaparecido.
La madera seca
y limpia, es un buen aislador, pero también aquí hay una trampa. No siempre se
puede estar seguro de la madera que hay sobre el piso, ya que puede haber toda clase de suciedad por la cual la
electricidad tiene predilección. El piso
también puede estar húmedo.
Por lo tanto,
para protegerse, lo importante es no depender de la piel seca o de un piso de
madera. Habrá que asegurarse que el equipo está en buena condición a fin de no
sufrir un choque eléctrico que puede ser fatal.
No hay que
abusar de los cables eléctricos. Si se usan cables de extensión hay que
cerciorarse que están en buenas condiciones. No hay que dejarlos en el suelo
adonde sé los pueda pisar o los montacargas puedan pasar sobre ellos. Tampoco
hay que colocarlos cerca de objetos protuberantes o cortantes, que puedan dañar
la aislación.
Si se descompone un equipo
eléctrico habrá que hacerlo reparar inmediatamente. No hay que tratar de
repararlo uno mismo, si no se sabe como hacerlo. Hay personas que han sido
designadas para hacer este trabajo, las que conocen lo que tienen entre manos,
por lo tanto, lo mejor será entregárselos a ellas.
Aun el cambiar un fusible
puede crear problemas si no se sabe lo que se está haciendo. Y, ¡cuidado con el
tamaño del fusible que se ha de colocar!.
Algunas veces hemos hablado
de las descargas a tierra y del peligro que se corre si cuando se está usando
una herramienta eléctrica la electricidad pasa por el cuerpo. La forma de
eliminar este peligro es teniendo un cable extra en la herramienta. Sin embargo, el cable de descarga es efectivo
únicamente si está conectado. Cuando el equipo lo tiene, no hay que
desconectarlo nunca.
Tomado
del “Supervisor”. Publicación del Consejo Interamericano de Seguridad.