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EL BAUTISMO EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO

 Jesús mandó a sus discípulos `haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre (singular) del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo." El no los mandó a usar esa fórmula, sino les mandó a bautizar en "el nombre." La palabra nombre siendo aquí usado en el singular, es el foco de esta comisión. Los títulos Padre, Hijo y Espíritu Santo describen las relaciones de Dios con la humanidad y no son el nombre supremo salvador dado a nosotros, el cual es Jesús. "En ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12).

El nombre de Jesús nos revela las funciones del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. El ángel de Dios instruyó a José, "Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados" (Mateo 1:21). Jesús dijo, "Yo he venido en nombre de mi Padre" (Juan 5:43), y "Mas el consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre" (Juan 14:26). Así que cuando bautizamos en el nombre de Jesús, honramos a la Divinidad. "porque en El habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad" (Colosenses 2:9).

Lucas 24:45-47 nos dice que el Señor Jesús les abrió el entendimiento de sus discípulos, justo antes de la ascensión. Fue necesario que les abriera el entendimiento; y muchos hoy en día necesitan la misma operación para que entiendan las Escrituras. Entonces Jesús les dijo, "Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día" (Versículo 46). Se abrió el entendimiento de los discípulos para que pudieran entender la gran importancia de la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo. El versículo 47 nos describe la comisión que Jesús dijo: "Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones (judíos y gentiles), comenzando desde Jerusalén."

Pedro era uno de aquel grupo a quien Jesús hablaba, y cuyo entendimiento había sido abierto. Después de haber escuchado a estas instrucciones dadas por el mismo Señor Jesús, Pedro unos pocos días después inspirado por el Espíritu Santo empezó a predicar. Los corazones de los hombres fueron compungidos; y los oyentes sintiendo condenación, dijeron a Pedro y los demás apóstoles: "Varones hermanos, ¿que haremos?" (Hechos 2:37). Pedro no vaciló, sino les respondió: "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo" (Hechos 2:38). "Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas" (Hechos 2:41).

Algunos dicen que Pedro les mandó a bautizarse en ese nombre porque eran judíos, y que ese bautismo era para hacerles reconocer a Jesucristo. Vamos por medio de la Palabra de Dios, a la casa de Cornelio con Pedro, unos ocho años después del primer bautismo. Cornelio y su casa eran gentiles, aún otra vez hallamos que Pedro "mandó a bautizarles en el nombre del Señor Jesús" (Hechos 10:48). Si Pedro se equivocó en el día de Pentecostés, él seguramente tuvo amplio tiempo en que ser corregido antes de irse a la casa de Cornelio.

¿Se equivocó Pedro en el día de Pentecostés? Notemos que cuando los oyentes fueron compungidos de corazón, "dijeron a Pedro y a los otros apóstoles" (Hechos 2:37). Esto incluyó a Mateo, quien escribió Mateo 28:19. También en los Hechos 2:14, hallamos a Pedro "poniéndose en pie con los once." Mateo estuvo allí, mas no hallamos de El palabras de corrección. El seguramente hubiera intervenido si Pedro hubiese desobedecido al Señor. Pero todos los apóstoles entendieron y cumplieron la comisión del Señor. Como dijo Jesús en su oración, "He manifestado tu nombre a los hombres (los apóstoles) que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra" (Juan 17:6).

Los samaritanos, quienes no eran judíos, también se bautizaron en el nombre de Jesús. "Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo" (Hechos 8:5). "Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres" (versículo 12). "Habían sido bautizados en el nombre de Jesús" (Hechos 8:16).

Vamos a ver cómo el apóstol a los gentiles bautizaba. El fue a Efeso muchos años después del día de Pentecostés y halló allí unos discípulos de Juan Bautista. "Les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué pues fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús" (Hechos 19:2-5).


No creemos que Pablo cambió el modo, o la fórmula del bautismo cuando bautizó a Lydia y su casa (Hechos 16:14-15) o el carcelero filipense. Este vino y cayó temblando delante de Pablo y Silas, diciendo: "Señores, ¿que debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa. Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche (poco después de la medianoche), les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos (Hechos 16:30-33). ¿Como podemos dudar que Pablo les bautizó usando el mismo modo que había usado antes?, es decir, por inmersión en el nombre de Jesucristo.

Pablo no estaba con los apóstoles cuando Jesús les dio las instrucciones finales en Mateo 28:19 y Lucas 24:47, mas hallamos que Pablo bautizaba en el nombre del Señor Jesús. ¿De quién recibió esta revelación? Notemos que el evangelio de Pablo no era tradición de los hombres, sino una revelación de parte de Dios. "Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo" (Gálatas 1:11-12). Pablo fue escogido para llevar el nombre de Jesús a los gentiles, y escribió catorce epístolas a la Iglesia, A este apóstol, Dios le reveló el ministerio de la Iglesia "que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu" (Efesios 3:5). Pablo reclamaba autoridad divina: "Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo son mandamientos del Señor" (1 Cor. 14:37). Y escribió Pablo: "Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él" (Col. 3:17). Bautismo en agua se hace en palabra y en hecho. No podemos pasar por alto a este mandamiento a la Iglesia.

"Edificados
sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo" (Efesios 2:20). Los apóstoles no solamente predicaban el bautismo en el nombre de Jesús, sino lo practicaban también. En ninguna parte de la Biblia se puede hallar donde bautizaban usando las palabras: "en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo." Les hallamos siempre bautizando en el nombre de Jesucristo, cumpliendo así el mandamiento del Señor escrito en Mateo 28:19.

Pablo dijo: "Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema" (Gal. 1:8-9). Sea ésta una amonestación solemne.

Algunos dicen que aceptarán las palabras de Jesucristo, escritas en Mateo 28:19, pero no las de Pedro escritas en Hechos 2:38. Pero Pedro habló en el día de Pentecostés bajo la unción del Espíritu Santo. Pedro era uno de los apóstoles, y a él le había sido dado las llaves del reino, y no tenemos el derecho de desechar sus palabras.

En Marcos 7:8, Jesús dijo: "Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres." La historia nos cuenta que no fue cambiado el método y fórmula del bautismo en el nombre de Jesucristo, hasta muchos años después de los apóstoles. (Véase el "Diccionario de la Biblia por Hastings": Vol. uno, Pagina 241). ¿Cuál es más importante para usted, el mandamiento del Señor, o la tradición de los hombres?

Fuente: http://www.iglesiadeldiosvivoelbuenpastor.com/BAUTISMO.htm

 

 

 

 

 

 

 

 

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